jueves, 6 de diciembre de 2012

Un último homenaje


Superar una ruptura no es fácil. No en vano, a lo máximo que llega uno es a ser ex-algo: exnovios; examantes; excómplices. Y eso en el mejor de los casos. Porque también puedes quedarte detenido en el tiempo; suspendido en eso que llaman presente. Como una foto que te mira pero no te toca. Así he vivido yo en estos doces meses: intentando conjugar su recuerdo con su ausencia en primera persona del singular. Porque el amor, cuando acaba, nunca es plural.

Durante este año, he querido llamarla; verla; desnudarla; follarla hasta volver a empezar de nuevo. En fin. Todas esas cosas que se supone hacen los ex. Darse un último homenaje; creer que esta vez va a ser distinto. 

Es imposible eliminar a alguien por completo de tu sangre. Sobre todo si has estado perdidamente infectado. Si me hicieran cualquier tipo de análisis, ella aparecería en mi vida. Y yo, supongo, en la suya.

Lo único que cambia es que ahora puedo escribirlo. Contarlo. 

Verla.

9 comentarios:

M dijo...

Olvídala, todo acabará olvidando

Majo dijo...

Ahora puedes verla... ¿pero continúas queriendo hacerlo?
PD: suele ser "no". Curación total :)

R. dijo...

Por mí encantado. Ahora sí.

¡Un beso, majo!

Princesa Ono dijo...

Prueba superada! Me alegro.

R. dijo...

Muchas gracias, Ono.

aunque tú no lo sepas dijo...

Los amores que duelen, también se olvidan. Con el tiempo, la locura extrema acaba cediendo hasta quedarse, sin que uno se de cuenta muy bien de cómo, en un poso de cariño.

Los que se cuelan en la sangre, no. Esos se quedan y los respiras allá donde vayas, solo o acompañado. Pero al final, son como el colesterol: te complican un poco la vida, pero no te matan. Y uno se acostumbra a vivir con ello.

¿puedes verla? es un gran avance. Hay que caer en las tentaciones para aprender a evitarlas... o a disfrutarlas. ¿qué vida es esta si no, sin un poco de locura?

R. dijo...

Los amores que duelen no se olvidan; se superan, se apartan, se utilizan, a veces, como excusa. Pero el olvido, me temo, es imposible. Para todo.

Somos lo que arrastramos, aunque tú no lo sepas. O eso creo. Te hablo de memoria.

;)

¡Besos!

Lo que aún no sabes dijo...

Ya que me hablas de memoria, estoy de acuerdo contigo: somos lo que hemos vivido, aunque haya emociones que ya no se recuerdan.

Y al pasar la vida, un día te das cuenta de que aquello que había quedado aparcado en el último rincón de tu memoria, por donde hacía ya tanto que no caminabas, guió directamente tus pasos hasta el sitio donde estas hoy, y que todo, pasado y presente, lo que amaste y lo que solo fue una anécdota, está en conexión y empujando tu vida.

Te hablo de destino, y también de lo mucho que queda por vivir.

R. dijo...

Completamente de acuerdo contigo, lo que aún.

Un beso fuerte.