lunes, 21 de noviembre de 2011

Un matrimonio de conveniencia

Los españoles hemos demostrado ser a lo largo de la historia un pueblo raro y enconado. Cada cual con sus hechos diferenciales. Que se lo pregunten, si no, a los romanos, que tardaron 200 años en entendernos. O a Napoleón, que se fue de aquí echando pestes tras palmar la Guerra de Independencia contra un atajo de navajeros. Que a ver cómo explicas tú eso en tu brillante currículum bélico. Porque una cosa es no conquistar el mundo-o Rusia-; y otra, perder contra una banda de desgraciados sin más apoyo y táctica que su mala baba. Nosotros popularizamos la guerrilla. Con eso está todo dicho.

Antes, eso sí, habíamos fracasado a lo grande en la batalla de Trafalgar. Y es que nuestros actos son decididamente inmortales: o arrasamos sin paliativos o la cagamos como Dios manda. Pero nunca mediocres. 

También solemos matarnos entre nosotros. No de forma refinada ni por grandes causas. Qué va. Ojalá. Eso nos daría caché. O al menos para un par de temporadas en prime time. Pero España, vaya, no es Walking dead sino, más bien, Puerto Hurraco. Aquí los atenuantes suelen ser la envidia o el rencor. Ya digo: bajezas sin ningún estilo.


Las recientes elecciones, por ejemplo, han sido un fiel reflejo de nuestra idiosincrasia. Un partido ha arrasado y otro...Otro no ha desaparecido de milagro. Aunque una cosa son los votos y otra la confianza depositada.

Si se analiza el contexto general se ve un dato que chirría: un 70% de los ciudadanos no confía en el nuevo presidente del Gobierno a pesar-y esto es lo netamente español- de haberle votado. Es decir, que a la hora de decidirse ha pesado más la inquina hacia el candidato socialista y lo que éste representa-cinco millones de parados, pensiones congeladas, etc-, que las propuestas y carisma del líder popular.


Como en un matrimonio de conveniencia, los españoles se han unido a Rajoy sin estar plenamente enamorados. Convencidos. Pero casados, al fin y al cabo. Lo que hay que determinar ahora es quién ha sacado más beneficio. Y si no terminaremos por recurrir este enlace. Menos mal que existe el divorcio y uno puede separarse cada cuatro años. La suegra, en cualquier caso, sigue siendo la misma que nos ha cebado estos meses con sus recetas ultraliberales. Hasta arriba. Hasta terminar indigestos. Porque España o se hincha o revienta. 


Fotografía de Afp / Pierre-philippe Marcou

10 comentarios:

Guti dijo...

Te voy a hacer una apuesta: A qué Rajoy no acaba la legislatura. Me apuesto unas cervezas.
Ya se veía venir la debacle socialista, sacando al escenario otra vez a Guerra y González.

Me gusta el nuevo diseño del blog.
Saludos desde Navarra, cada día más diversa.

R. dijo...

Cuando sepa cuáles son sus ministros, te digo si acepto o no la apuesta ;)

No obstante, voy a darle un voto de confianza. Aunque Rajoy, creo yo, no sabe lo que ha hecho. O no ha hecho, mejor dicho. El caso es que ahora mismo el PP aglutina tantísimo poder-estatal, autonómico, municipal-que en caso de que vengan mal dadas-que vendrán- no tiene a quien echar la culpa más que a gente de su propio partido. Con lo que eso desgasta.

Lo de la herencia recibida te vale para el primer año. Pero tienes otros tres limpios.

Como le dijo el tío Ben a Peter Parker: "Un gran poder conlleva una gran responsabilidad".

Quien sabe, lo mismo hasta le vemos trepando por el BCE...

Un abrazo desde el mismo Madrid!

perroandaluz dijo...

A mí también me gusta tu blog, y veo cambios no solo en el fondo de letra, sino en la misma letra, ustedes me entienden. Yo, como Guti, creo que o Rajoy hace de Zapatero (moderado intentando que lo único que pase sea el tiempo) o tiene que adelantar elecciones siendo esta vez sí, el final del bipartidismo... si una hecatombe no lo remedia antes.
Un abrazo a la reunión, por ahora, exenta de trolls y mequetrefes que venden su alma por un comment en un post.

Verificacion de la palabra: "sestsho", que es lo que va a tener Rajoy a partir de ahora, jodernos y joderse, o sea, sexo en la rajoniana pronunciación, vaya embajador, ay dios!

Guti dijo...

No depende tanto del propio Rajoy como de lo que opinen los "mercados". Hasta a la mismísima Francia le están echando la bronca las agencias de calificación. Igual tenemos por aquí un "tecnocratazo" a la griega, cosas más raras se han visto.

Perro, los trolls lo tienen muy fácil: Comentar con su nombre real. Total ya sabemos todos como se llaman...
Otro abrazo a la reunión.

La Arpía Milenaria dijo...

Pues yo si que apostaría ...Con lo nervioso que es, Rajoy morirá de un infarto haciendo el amor (o la guerra) a la Merkel..
El poder es adictivo, así que no creo que lo suelte de otra forma, ni antes de tiempo.
Qué conste: yo también quiero un abrazo. y como para recibir hay que dar.. un abrazo para todos, desde la capital del reino.
Bonita reforma R.

R. dijo...

Muchas gracias. Son tres años blogueando, y dos de ellos con la misma plantilla. Había, pues, que profesionalizar la cosa. Este blog nació con un propósito pero se mantiene por otros. Celebro que os guste la reforma. Y dois las gracias a algunos por haberme leído en Times New Roman. Qué valor.

Dicho lo cual: qué panda de sanguinarios. No ha pisado aún moqueta y ya queréis cargaros a Rajoy. Que por otro lado no creo que abandonde el barco antes que las ratas. Más si ponen a algún tecnócrata del gusto de Europa y Goldman Sachs, mezclado con algún Gallardón y Soraya.

Otra cosa es que tenga la varita mágica. Mi apuesta es que nos rescatan antes de acabar el año. Y damos la campanada.

Arpía eres bienvenida a los abrazos colectivos. Y más si somos vecinos.

Más abrazos!

Anónimo dijo...

Buen artículo, me quedo con esto que has dicho al final: "Como en un matrimonio de conveniencia, los españoles se han unido a Rajoy sin estar plenamente enamorados. Convencidos. Pero casados, al fin y al cabo. Lo que hay que determinar ahora es quién ha sacado más beneficio. Y si no terminaremos por recurrir este enlace. Menos mal que existe el divorcio y uno puede separarse cada cuatro años. La suegra, en cualquier caso, sigue siendo la misma que nos ha cebado estos meses con sus recetas ultraliberales. Hasta arriba. Hasta terminar indigestos. Porque España o se hincha o revienta".

Me recuerda, salvado las distancias, al Lute camina o revienta...un saludo cordial de un colega de profesión.

Daniel

R. dijo...

Muchas gracias, Daniel. Si no me equivoco, el Lute acabó reinsertado y ejerciendo de abogado, ¿no?

Un saludo!

Sr.zepa dijo...

Yo voy a recoger el guante lanzado por Guti y yo apuesto que sí va a acabar la legislatura...
No porque lo vaya a hacer bien sino porque el dios todopoderoso (aka LosMercados) le ha puesto ahí. Si no ya se hubiesen ocupado de poner a algún tecnócrata tipo Grecia antes de que se hubiesen celebrado unas elecciones que, por otro lado, estaban cantadas.

En otro orden de cosas... ahora que el señor Rajoy Brey va a ser nuestro presidente me acuerdo (y echo mucho de menos) a los guiñoles del plus.
¿alguien se acuerda de cuando caricaturizaban a Rajoy y Aznar como Bubu y Yogi respectivamente?

Si es que luego se dice que todas las generaciones dicen lo mismo pero es que en este caso sí que aplica: ¡aquéllos sí que eran buenos tiempos!

PD: Estos días ando liado pero si estás en Madrid la semana de la Constitución podiamos quedar aprovechando una de las vísperas de festivo.

R. dijo...

Qué grandes eran los guiñoles. ¡Y sosoman!

Estaría bien subir una petición a actuable para que los repongan...ahí lo dejo caer.

Off topic: Ok, si estoy en Madrid, cerveceamos.

Un abrazo!