domingo, 16 de octubre de 2011

Un hombre en mitad del túnel

El viejo trata de abrir la puerta tirando de la manivela pero ésta no se abre. Extrañado vuelve a la carga. Y tira y tira y tira. Y de nuevo obtiene el mismo resultado. Qué raro, musita para sí. Al otro lado, la oscuridad del tren parado en mitad del túnel. Esa oscuridad. Y la certeza -clara, diáfana- de no entender absolutamente nada. De haberse quedado anclado-¿cuándo, cómo?- en el túnel de su propia existencia. Derrotado, se me acerca al cabo y me pregunta por el mecanismo que abre la puerta, "el que antes servía y ahora no", aclara. Y al decir esto último, se echa a llorar como lloran los viejos: por dentro. Tenía todas las respuestas, parece, y hoy la EMT le ha cambiado las preguntas. Es el mismo mecanismo de apertura, de eso no cabe duda. La misma manivela de la que ha tirado tantas otras veces. El mismo vagón. El mismo trayecto. La misma vida...pero hoy se ve incapaz. Encerrado en sí mismo contra su propia voluntad. Ese tipo de claustrofobia. Antes se podía, vuelve a la carga. Antes...podía, zanja. Y es inútil tratar de explicarle al viejo que ahora mismo me mira con ojos vidriosos que el tren se ha parado y que es imposible salir hasta que éste no arranque. Es inútil y además no se trata de eso. ¿Sabes?-me comenta al sentarse a mi lado-hay dos tipos de luces: la que te ilumina durante el camino y la que alumbra tu llegada. Yo estoy más cerca de lo segundo. Por eso me estresa estar aquí encerrado: me queda poco y no quiero pasármelo en este túnel, ¿comprendes? Y en mi cabeza suena "Colillas en el suelo", de Deluxe.

Imagen sacada de http://alcielounbarrilete.blogspot.com/

16 comentarios:

JOSH NOJERROT dijo...

Las luces marcan nuestra existencia,anunciando la llegada y la salida, el túnel parece largo, la vida corta y el tiempo no es capaz de hacerse el remolón...abrazzzusss

R. dijo...

Así es, Josh.

¡Otro abrazus!

Shhh... dijo...

El tiempo y su tomadura de pelo, ¿cuánto pasa entre la luz que te ilumina y la que alumbra la llegada? Depende de los ojos que lo miren, pero se me antoja siempre escaso...

R. dijo...

Hay vidas muy largas, shhh, que duran un destello. Y vidas muy cortas que tintinean toda la vida.

Depende de cómo se viva se puede desear o no un cambio de bombilla. En mi caso, te confieso que prefiero vivir mucho en poco tiempo. Que poco en mucho.

Un beso!

Guti dijo...

Me gusta como canta ese muchacho galego de Deluxe.
La canción le va mucho a la historia del tren y las luces, al menos a mí me lo ha parecido...

No.me.pises.que.llevo.chanclas. dijo...

Todo depende de cómo lo mires, si el vaso medio lleno o medio vacío. Todo depende de cómo uno esté dispuesto a ver las cosas!!!
Un abrazo!

R. dijo...

Xoel es muy grande, Guti.

A mí me la recordó, al menos...

Un abrazo!

R. dijo...

Pues sí, chanclas. Todo depende de cómo se mire y la luz que te alumbre.

Un saludo!

Mónica dijo...

Lo peor es cuando hay mucha luz y sólo se ve túnel.
Si hay túnel y se ve luz eso es mejor.

Mónica dijo...

Por cierto no viajes mañana por la mañana cuando se rompa la noche por el Somport

R. dijo...

Gracias por el consejo, Merche. ¿O Mercedes? ¿Cómo te gusta que te llamen? Merche es más coloquial pero Mercedes tiene más empaque, como Mercedes Alcántara. Lo que tú prefieras, te digo.


Ya me dices y no me des esos sustos, caray. Que aunque queden pocas mañanas de domingo soleadas para salir a patinar, hay que llegar de una pieza al invierno.

Un beso locuela...

El creador dijo...

Pues, el túnel puede extenderse tanto como nuestros miedos o nuestras certezas. Pero, la vida, es solo un instante.Y me gusta más esta frase: "La vida dura tanto, como el relato que tengamos para contar...". Yo creo, que detenerse, a veces, es necesario. ¿Y cuando llega el fin? Pues, abrazar la luz.

R. dijo...

Totalmente de acuerdo contigo, Creador. Muy acertado -y lúcido- tu comentario, amigo.

Un abrazo!

Phant79 dijo...

Aquí os dejo otro posible epitafio

R. dijo...

Ánimo con la oposición, Phant. Verás como la sacas!

Un abrazo!

Prosa Poetica dijo...

Si me sacas de este túnel, si abres todas las ventanas, saldré para siempre.
Nadie escapa, de buscar la salida.