martes, 27 de septiembre de 2011

Olé

Ayer terminaron para siempre las corridas de toros en Cataluña. De los 'correbous' nada se sabe. O nada se quiere tocar. Será que el sufrimiento animal está transferido y cada comunidad lo gestiona o excusa como gusta y le apetece. Hace unas semanas, sin ir más lejos, un energúmeno mataba a otro astado con un destornillador en Tordesillas (Valladolid), en uno de esos baños de sangre considerados por el ministerio de Cultura como fiesta de interés turístico. No en vano, al acabar la faena, el fulano de marras, habitual de este tipo de celebraciones, aseguraba sentirse "como Cristiano Ronaldo, como un Dios". Esto es: guapo, rico y un poquito gilipollas. Luego nos extrañamos de que Belén Esteban nos gobierne. Es éste un país de brutos. No cabe duda. Pensándolo el otro día me acordé de cuando Ortega Cano, siguiendo con el símil taurino, salió a hombros del hospital donde estuvo ingresado tras haber invadido el carril contrario a una velocidad de 123 kilómetros por hora-cuando el límite establecía 90- y casi triplicando la tasa de alcohol en sangre permitida -producto de lo cual se produjo la colisión frontal con el otro conductor, Carlos Parra, que murió en el acto, y el posterior estado comatoso del diestro, ya recuperado-. Y ahí, digo, se encontraban los soplapollas vitoreando al matador, en el sentido estricto del término. ¿Se imaginan que hubiera sido al revés? Es decir, vecino de la localidad, que conducía a más velocidad de la permitida y casi triplicando la tasa de alcohol, mata o asesina-según quién lo publique- al legendario diestro, Ortega Cano. Y en el subtítulo: la multitud se agolpa a las puertas del hospital y pide las dos orejas y el rabo.

Por aquellos días yo estaba en negociaciones con un periódico. Serían las cinco de la tarde cuando el subdirector me dijo: "También hacemos información del corazón, pero de calidad. Nada de Belén Esteban ni la Campanario. Hoy, por ejemplo, abrimos con Ortega Cano, que ha sufrido un auténtico calvario". Y dijo calvario como suena. Como si le hubieran rematado en el suelo clavándole un destornillador entre los gritos de la multitud. Le miré tan incrédulo como el último toro de la Monumental.

Fotografía de EFE

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Nota a pie de página: he estado desconectado unos días a petición propia. Vuelvo con energías renovadas. A ver lo que dura. Como siempre, gracias por seguir ahí, a pesar de.

17 comentarios:

Princesa Ono dijo...

EStá claro que este es un país de gilipollas. No me cabe duda. Después de lo de Farruquito y ahora lo de Ortega Cano (y muchos más) llego a la conclusión de que la justicia es para unos pocos: los que no somos ni famosos, ni ricos, ni guapos.
Rspecto a los toros, siento decir que me alegro de que haya una comunidad con cojones de prohibirlo. Cómo se puede llamar cultura a eso? Fiesta nacional? No sería mejor que la fiesta nacional fueran los Carnavales o las Feria de Abril o las Fallas? Pero matar toros y regodearse en ello? Vamos por favor!
Espléndido como siempre, R. Me alegro de tu vuelta.
PD: felicidades!!! (tú me entiendes)

Princesa Ono dijo...

POr cierto, me enorgullezco de vivir en la primera comunidad autónoma que prohibió los toros.

La Arpía Milenaria dijo...

Por faltar a clase en ésta faena no le saco el "el pañuelo blanco" maestro. Me lo voy a guardar para llorar por Belén Esteban y su Fran, por Ortega Cano y su nada merecido calvario.. y por los toros que aún tendrán que soportar estoques, antorchas y demás torturas..
Se te extrañaba R.

Phant79 dijo...

Lo de Ortega Cano no tiene nombre... hay que tener poca vergüenza para decir que no había bebido ni sobrepasado el límite de velocidad, cuando se ve a kilómetros que metía como un bellaco. Este hombre no tiene conciencia alguna... bueno que conciencia va a tener si su "profesión" es hacer un espectáculo de la matanza animal. Ya puede contarse una víctima más.

Buen post R, un abrazo.

Mónica dijo...

De vuelta o que?

Mónica dijo...

lo que hace el alcohol...pobres víctimas

R. dijo...

Este es el país de la picaresca, ono. De los farruquitos, poceros, ortegas canos y botines. Del dioni y de Kiko Rivera, un fulano sin oficio ni beneficio que cobra 3.000/noche por estampar su firma y pasear su barriga por las discotecas. Con este panorama, ¿qué mierda se puede esperar? Tenemos lo que nos merecemos. Normal que haya fuga de cerebros e independentismos varios. Normal que la gente acampe y esté hasta los cojones de muchas cosas.

Sobre los toros. Me parece perfecto que prohiban los toros en Cataluña pero que hagan también lo propio con los correbous regionales, que actualmente están blindados. Algo que me parece demencial. Pues tan bárbaro es matar a un morlaco a puñalás como colocarle un artilugio metálico en los cuernos con dos bolas inflamables y prenderle fuego; atarle por la cabeza y obligarle a recorrer las calles del pueblo; o tirarle al agua. Muy humano todo, oiga.

A mí lo que me parece viendo este tipo de decisiones es que el sufrimiento animal les importa un carajo. Lo que les tira es la bandera, la patria. El desestimar prácticas españolistas y circunscribirse a lo propio, aunque sea también bárbaro y medieval. Una pena. Deberían independizarse también de eso.

Gracias y beso, guapa!

R. dijo...

Corrígeme si me equivoco, ono, pero creo que en Canarias no están prohibidos los toros. Hasta donde sé, la ley 8/1991 de 30 de abril de Plotección de los Animales reguló la protección de los animales domésticos y de compañía pero no aludía al toro bravo. Si no hay corridas es porque el mito del plátano canario es falso-ja- y porque no ha habido nunca tradición taurina en las islas afortunadas. Gracias a dios. Algo similiar a Galicia, donde la gente suda mucho de la tauromaquia.

Otro beso!

R. dijo...

Pues yo sí que te saco el pañuelo blanco, arpía. Olé.

Habría que llorar por tantos y tantas, tontos y tontas...Ay, qué cruz.

Un beso, yo también te extrañaba.

R. dijo...

Gracias, Phant.

Lo más asqueroso som los panegíricos que le han dedicado algunos medios. Igualito que si lo hacemos tú o yo. Como dice Ono, justicia para unos pocos.

Un abrazo!

R. dijo...

Eso parece, Moni.

No hay cárceles de sobra para tantos conductores borrachos. Pero sobra camposanto para tantas víctimas de accidentes de tráfico.

This is Spain, maifren.

Mónica dijo...

si, deberiamos tener una cultura no tan abusiva del motor.La barbaridad de coches aplastándonos las calles de paseo...
Miremos a nuestros vecinos de Holanda, Dinamarca, Bélgica...

Mónica dijo...

Y si tienes razón con los correbous, qué peligro...y pobres bichos...

Guti dijo...

De toros solo entienden las vacas. Yo soy un defensor de los toros y las vacas y un contrario a la lidia en plaza pública de estos animales.
Sin embargo estaría a favor de la lidia en plaza pública de Ortega Cano.
Abrazos.

Phant79 dijo...

Estoy de acuerdo contigo Guti, no me perdería ese evento, sería pura justicia poética. Hay una portada de la revista "El jueves" sobre esto que es genial.

Princesa Ono dijo...

Los correbous también hay que prohibirlos hombre! Faltaría más! No me gusta que se maltrate a los animales. Me apunto a la lidia de Ortega Cano! Con banderillas y todo!

R. dijo...

Me sumo a la petición general. Y sí, Phant, mítica portada de El Jueves :D