viernes, 26 de agosto de 2011

Continuará

 
Siento la tardanza en escribirles. Verán. Hace dos semanas cumplí 27 años. La edad maldita. Janis Joplin. Jim Morrison. Kurt  Cobain. O más reciente, Amy Winehouse. Todos ellos selectos suicidas con algo menos de 28 razones para seguir matándose. Aunque con matices, eso sí: ni yo he compuesto Cry ni tengo intención alguna de irme de este mundo sin haber arrugado antes todas mis posibilidades y gastado hasta la última erección. Véase Keith Richards. Todo un ejemplo de longevidad bien aprovechada o mal entendida. Pero ahí sigue el tío. La prueba fehaciente de que hay vida después de la muerte. Otros, ya les digo, se matan antes de comprobarlo. No será mi caso, toquemos madera; y eso que a veces abuso de las balas de fogueo. Nada serio, en fin. 


Cumplí 27 tacos y me dio por hacer recuento, es eso; de ahí el retraso. En estas casi tres décadas -pensé estos días- he perdido peso, pelo, ¿amigos?, la inocencia, el respeto, las ganas, la vergüenza, el hígado. A ti. Sobre todo y más que nada. Aunque he ganado, por otro lado, espacio, vello, perspectiva. La miopía es lo que tiene: te obliga a mirar de cerca recuerdos lejanos. Y eso hice, ya les digo. Invitar a la nostalgia a una ronda de mi vida. Se emborrachó al instante, claro. Demasiado amor de garrafa; demasiada y absurda mezcla. No en vano, podría contar mi vida uniendo resacas. Bocas pastosas.



En estos 27 años, he saltado de varias camas en llamas y lastimado a algunas mujeres. Eso sí que no me lo perdono. Sin embargo, ahora ellas son felices y me odian. Todo está en su sitio. El mundo sigue girando sobre su eje podrido. Todos, en fin, hemos salido ganando. 


No fue lo único que saqué en claro. Concluí tambien que, a pesar de los sueños pendientes, no extraño mi infancia; menos aún mi adolescencia. Los 20 me quedan lejos. Los 30 cada  vez más cerca. Ya no salgo ni me emborracho como antes, razoné más tarde. Cambié el  pitillo por tu boca libre de humos. Y el pañuelo palestino por tus piernas anudadas. Sigo siendo un marxista declarado. De Groucho, por supuesto. Y siempre que puedo, brindo por mis enemigos; sin vosotros, no seguiría cabalgando. Debo decirles, ya que me pongo, que no me excita tanto como creía el pelo corto ni las mujeres con poco pecho. Supe esto último cuando te borré de mi lista de polvos pendientes. Y amplié, así, horizontes y escotes.También abrí una cuenta en el banco y hasta me pagaron, hace años, por contar lo que veía. Luego me abandonaron en mitad de la crisis. Y aquí sigo: a hostia limpia. En pie.

Bregado en mil batallas, me licencié en fracasos sonados y me doctoré, más tarde, en boxeo aplicado por la Universidad de los Golpes de la Vida. Ahora estoy con la tesis. Investigo acerca de la necesidad de investigarlo todo. Pa qué.


Asimismo pienso que es absurdo negociar con según qué tipo de personas. De modo que en la actualidad rehuso pagar según qué tipo de deudas a según qué clase de estúpidos barra estúpidas. Sobre todo cuando utilizan mi tarjeta para cargar en ella y a mi nombre todos sus fracasos personales e intransferibles. Si te hice daño, ráscate el bolsillo. Si vas a reclamarme algo, enséñame primero los tickets de compra. Si no los tienes: aire. 

Encontré, por fin, mi unicornio azul. Aunque no sé dónde lo he puesto. Una vez me emborraché con Enrique Bunbury y es más de lo que lograré hacer en la vida. Pero es bastante más de lo que ha hecho mucha gente. Me doy, pues, por satisfecho.

Esto ha sido todo, de momento. 

Continuará.

18 comentarios:

Princesa Ono dijo...

Creo que no se puede escribir mejor la historia de la vida de uno. Al menos no de forma tan poética ni tan profunda. Aun te queda mucho por andar, muchas carreras por estudiar y muchas tesis por escribir. Aun quedan muchas llamas que apagar y muchos tickets que reclamar. La vida puede ser muy larga o muy corta, pero suele ser muy intensa. E intuyo que la tuya lo será.
Gracias!

Belladona84 dijo...

Como se nota que el amigo R es periodita y sabe jugar con la palabra de manera maravillosa. Me encanta la entrada

Mónica dijo...

Ante todo muchas felicidades. Hace falta pasar todo un año para decir esta palabra por el cumple aunque sea con retraso.
Cuando tu naciste yo ya tenía dieciséis años y escuchaba canciones que mas tarde has escuchado tú.
Es impactante lo que has escrito, no tienes nada que envidiar a David.
qué coincidencia palabra clave aduchar como cuando duchan a un entrenador de fútbol...

MissKowalski dijo...

Me ha encantado. La honestidad con la que declaras tus "pecados" y con la que celebras tus indultos.

Mis "mujeres" también son felices y ahora me odian...bienvenido al club :)

un abrazo, y felices 27, que solo son trágicos en los famosos

Guti dijo...

Qué rápido pasan los primeros 27 años! El resumen que has hecho de ellos en este blog lo podríamos firmar muchos, pero esos años sólo a ti te pertenecen.
Por curiosidad: Qué bebe Bunbury?

Menlove Avenue dijo...

Tiene razón Guti, esto lo podríamos firmar todos, aunque cada uno con sus matices personales, claro. En su día también hice mi recapitulación, pero ahora estoy "deseando" que llegue mi cumpleaños otra vez, para volver a hacerlo. De los 27 a los 30 es otro mundo, nada que ver con lo vivido anteriormente.

Cuando cumplas los 28 y hayas pasado "la edad maldita" te sentirás más invencinble que nunca, ya lo verás, y eso que yo suelo tender más al pesimismo, pero aún así, por el momento, me parecen los mejores años de la vida.

Felicidades atrasadas (ha sido culpa de mi ignorancia) y un besazo.

R. dijo...

Muchas gracias, Ono. Quién sabe, quizás tengas razón. Espero, en cualquier caso, poder confirmártelo cuando toque. Si toca. Y si no, que me quiten lo bailao.

Un beso y gracias a ti!

R. dijo...

Muchas gracias, Belladona. Un beso!

R. dijo...

Me ha gustado eso que has dicho, Moni: canciones que siguen vivas 16 años después. Que resisten el paso del tiempo sin necesidad de botox. Tú abriste camino, yo lo sigo. Y así, por los siglos de los siglos.

A qué David te refieres? Summers? Trueba? Cameron? Y Goliat? ;)

Un beso!

R. dijo...

Muchas gracias, Kowalski. Veo que compartimos gustos y maneras. Me alegra saberlo.

A por otros 27 y muerte a los grupos de ex-algo! xD

Un beso, guapa!

R. dijo...

Y que lo digas, Guti. De aquí a nada te "pillo" en edad. Firmo llegar como tú. Y brindar con cerveza y chupitos de whisky.

R. dijo...

Espero, entonces, esa crónica, señorita Rigby. Gracias por el chivatazo, de aquí a tres años te comento. Confirmo.

No hay nada que disculpar, muak!

Mónica dijo...

Me refería al segundo.
Pero el cuarto tampoco está nada mal, te va en consonancia.
Habrá un momento en que lo sencillo "pequeño detalle" ganará a la complicado "gigante"

Mónica dijo...

Un beso mediado por la pantalla...

R. dijo...

Mónica: tu memoria es asombrosa.

Besos desmemoriados

Mónica dijo...

Cómo son esos?

Anónimo dijo...

pues si q t dejan huella las cosas..si es verdad q tan poco merecen la pena no deberian estar ni en tu mente ni en tus escritos,no?un consejo,superalo
Angela

R. dijo...

Hombre, Ángela, se trataba de hacer balance de mi vida hasta ahora: qué menos que hacer recuento y recordar.

Tomo nota de tu consejo.

Saludos!