jueves, 14 de julio de 2011

300

El otro día me ofrecieron 300 euros por trabajar de lunes a domingo, siete horas diarias, en un suplemento cultural de un medio más o menos conocido. "Aunque habrá semanas que trabajes cinco días", me especificó la empleada de recursos humanos que me llamó por teléfono. Estas cosas, claro, no se dicen a la cara. No hay valor. No pregunté, eso sí, si eran 300 brutos o 300 netos. Lástima. La cosa me pilló recién levantado. No lo digerí, en fin, hasta más tarde. Antes le había contestado muy educadamente a esta misma señorita sugiriéndole que no estaba interesado. Que siendo licenciado y con casi dos años de experiencia, alguna que otra publicación, algún que otro curso, conocimiento del medio y de las tecnologías de la información (o TIC en el idioma pijo) etc, aspiraba, qué sé yo, a 350, 400...

Luego, con un café en el cuerpo y un par de magdalenas, ya sí, me subió el azúcar. Aunque lo peor no fue eso. Espérense que todavía hay más: me llamó mi contacto, el que me había hablado de la oferta sin saber, cierto, sus condiciones, y me dijo que su jefa -la persona que me entrevistó- no entendía, caray, por qué la había rechazado. "Dice que te lo pienses", me transmitió. Y eso hice: pensármelo. Pensar en la manera de no ir hasta allí y exponerle de forma bruta -o neta- mis 300 motivos para desecharles.


No obstante, señalar es útil. Pienso que hay que señalar más. No se señala lo suficiente y así nos va. Sabemos quiénes son los malos pero no les ponemos cara. Los malvados mercados, por ejemplo, ¿qué apellido tienen? En mi caso, les daré una pista: conmigo, éstos, no se han llevado el gato al agua.  

Fotograma de la película 300

12 comentarios:

Guti dijo...

Habrá alguien que acepte "ofertas" como esa?
Me temo que sí.

Me llaman octubre... dijo...

uf, me imagino de dónde te ha llegado la oferta entonces. y no me sorprende nada. son unos sinvergüenzas absolutos. ellos y todos.

y por otro lado, publicistas que hacen anuncios en los que nos dicen "haceros banqueros". qué nos pasa?

R. dijo...

Me consta, guti, que llamaron a otro y aceptó. No le juzgo. Pero si todos desecháramos este tipo de ofertas, nos iría mejor.

Un abrazo!

R. dijo...

Nos hemos vuelto todos locos, octubre. La necesidad aprieta y estos malnacidos se aprovechan. Sólo les falta escupirnos en la cara, y que les demos las gracias. Al tiempo.

Un beso, guapa!

Mónica dijo...

cómo está el patio! siempre a ver si explotan, hiciste bien, otra puerta ya verás como se abrirá...

R. dijo...

Gracias, Moni. Y si no se abre la puerta, la echo abajo.

Un beso!

Princesa Ono dijo...

Aceptar eso es indignante.

Mónica dijo...

No tendrás necesidad de echarla boca abajo ya veras....

R. dijo...

Pues hay quien lo acepta, ono. La vida, en fin, está llena de indignos e indignados.

Un besote, guapa!

R. dijo...

Eso espero, moni...

Kacho dijo...

Bueno, al menos te inspiró una joyita.

R. dijo...

Muchas gracias, Kacho. Sí, de todo se puede sacar un par de líneas.

Un abrazo!