jueves, 23 de junio de 2011

El año que bajó el Dépor (y 2)


Es mentira que los lugares envejezcan. Las casas. Los edificios. Nada de eso. Somos nosotros quienes, por el contrario, nos vamos quedando descascarillados. Faltos de pintura y vida. A merced, en fin, de los temporales y rachas que nos acompañan. Como casas de papel. Sí, eso somos: casas de papel. De paja. Y la vida, el lobo: soplaré y soplaré y tu vida derribaré. Es tan fácil perderlo todo en un sólo soplido. En un mal contratiempo. Ahora que ya no están las cámaras ni los corresponsales, ¿quién se acuerda de Lorca? De ese gran lobo que fue el terremoto murciano.

Siete años después, todo seguía igual. Y aquello hizo que me sintiera todavía más viejo. A años luz de mi mismo. De lo que fui. En lo que creí. Hay mucha retórica al respecto. Miles de películas que tratan sobre esto mismo. La Torre de Suso, por ejemplo. Es un hecho: la vida avanza como un vendaval. Ajena, eso sí, a lo que se lleva por delante. En nuestro caso, no somos más que estrellas explotadas. Supernovas de actos que un día tuvieron algún tipo de sentido. Y que hoy miramos con el brillo de la memoria. A años luz de tantas cosas. De tantas, tantas cosas.


¿Saben? El páramo donde me di mi primer beso es hoy un coto privado. Algún hijo de puta cercó sus labios y edificó sobre mis recuerdos, no sé sabe cuándo, y hoy, tantos años después, me impide el paso a mi propio pasado en una suerte de alzheimer urbanístico.

Es triste y patético recrearse. Así no vives. Así no sigues. Aunque, ¿qué quieren que yo le haga? Uno no elige vivir consigo mismo. 


Por lo demás, ya les digo, el pueblo seguía idéntico. Había nuevas urbanizaciones, claro. Casas nuevas. Edificios a medio hacer. Pero todo estaba en el mismo punto que cuando me fui pensando -ingenuo de mí- que jamás volvería sobre mis mismos pasos. Parecía como si el pasado me estuviese esperando: de ésta no te libras, amigo.

4 comentarios:

Mónica dijo...

Estás hablando de Galicia? Es preciosa...cielo azul.verde, mar,vistas preciosas ...

eLena dijo...

Que gran análisis. ¿El lugar donde yo me di mi primer beso? Deberia estar mal que no lo recuerde.

Un beso

R. dijo...

Efectivamente, Moni. Es preciosa de punta a punta.

Un beso!

R. dijo...

Yo no me acordaba hasta que volví al lugar del crimen, eLena ;)

Un besote, guapa!