domingo, 29 de mayo de 2011

Ciertos seres humanos

En Torres de Manhattan, Quique González plantea la necesidad de creer "en ciertos seres humanos en estos tiempos que pasan". Y es verdad. Tal y como está el asunto, se hace casi obligado creer en el arrojo y valentía de muchos personajes anónimos que, sin pensárselo dos veces, saltan a las vías y nos rescatan del abismo mismo de vivir. Como esta profesora del sector de la Estanzuela -al sur de Monterrey, México-, que mientras caía la lluvia de balas de los sicarios justo al lado de su guardería, tranquilizaba a los niños de su clase con una canción infantil: "Si las gotas de lluvia fueran de chocolate".


Y que dice así:


Si los copos de nieve
fueran leche malteada
me encantaría estar ahí
abriendo la boca
para saborear
ahahahaha.


Si los copos de nieve
fueran leche malteada
me encantaria estar ahí...


Si los rayos de sol
fueran helado de chocolate
me encantaria estar ahí
abriendo la boca 

para saborear
ahahaha.


Si los rayos de sol
fueran helado de chocolate
me encantaría estar ahí...


Si las gotas de lluvia
fueran de caramelo
abriendo la boca
para saborear
ahahahahaha.



Vía Escolar.net; la noticia completa aquí

8 comentarios:

Toño dijo...

Vaya tela con el vídeo. La profesora los tiene bien puestos. Qué sangre fría...

Princesa Ono dijo...

Qué pasada! Por un momento me ha recordado a la peli "La vida es bella". Es importante intentar que los niños no conozcan lo que es el miedo, el terror y la violencia y que pueden salvar el máximo tiempo posible su inocencia.

R. dijo...

Ya te digo, Toño. Es tiernamente espeluznante.

Un abrazo!

R. dijo...

No se me había ocurrido y tienes toda la razón, ono: igualito que la vida es bella. Y el tanque, como premio.

Uf. Ojalá no encendieran la luz nunca. Ojalá los niños no creciesen nunca jamás.

Besos, guapa!

Guti dijo...

Sobre todo que no levantaran la cabeza, la canción muy bien escogida por esa maestra-coraje.
Un abrazo.

R. dijo...

Ya te digo, guti. Sí, eso es: una profesora-coraje. Qué ovarios y, como dijo Toño, qué sangre fría.

Otro abrazo!

monica dijo...

La música amansa el espíritu y los niños se imaginarían el chocolate en la garganta...
aunque la maestra no lo se yo...

R. dijo...

Es verdad, moni. Puedes engañarles a ellos pero no a ti misma. Aunque en ese momento primara lo primero.

Besos, maña!