viernes, 20 de mayo de 2011

Papá, ¿dónde estabas en mayo de 2011?

Primero era cosa de cuatro exaltados. Luego de una mayoría no representativa. Y ahora, el movimiento #15M traspasa fronteras. En ciudades como París, Niza, Berlín, Düsseldorf o Londres, la indignación española ha encontrado su caja de resonancia. Mientras los medios de la derecha se resisten a darle algún tipo de pábulo, periódicos tan poco serios como el Washington Post abren a toda plana con una imagen de la Puerta del Sol, bautizada ya como de la Solución. El New York Times, incluso, profundiza en las causas de este cabreo generacional donde la corrupción es, parafraseando a Esperanza Aguirre, algo consustancial. Y cómo no, cita a Mr. Camps.

Se equivocan, pues, quienes tratan de acotar las manifestaciones de estos días a un espectro concreto de la ciudadanía. Anarquistas, según La Razón. Gente entrenada por ETA, según el historiador César Vidal. Quizás los haya. Entre tantas sensibilidades reunidas, alguna habrá que simpatice con la causa vasca. Pero eso es como decir que todos los periodistas somos maniqueos.

Dudo mucho que el señor Vidal se haya paseado siquiera por el lugar de los hechos. Si no vería que además de antisistemas, hay peligrosísimos infantes de apenas metro veinte. Mujeres embarazadas a las que echaron de su trabajo en el octavo mes de gestación. Jubilados con la pensión bajo cero. Parados sobradamente preparados. Hipotecados a los que el banco les embargó la casa y la vida. Estudiantes con vocación que no pueden hacer carrera. Becarios precarios. Y hasta un cocinero, Javier, que está dando raciones generosas de fabada sin cobrar un duro. Como él mismo dice, "300 raciones de fabada valen una pasta y los platos de plástico y las horas que se meten trabajando también, así que prefiero no pensar en el presupuesto, prefiero pensar en que ha sido algo positivo".

Qué quieren que les diga. ¿Se conseguirá algo con esto? No lo sé. Pero el día que mi hijo me mire a los ojos y me pregunte, papá, ¿dónde estabas en mayo de 2011?, mi conciencia estará tranquila.

Otro día si gustan analizamos todo lo demás. Ahora me voy a Sol a reflexionar sobre mi voto.


Fotografía de Jacobo Méndez Díez

11 comentarios:

perroandaluz dijo...

Que bueno y que sencillo... Ojalá esto sirva para algo, ojalá todos los alcaldes de españa sean soñadores que salgan de este sueño, y a todos los politicos le entre mucho miedo de ahora al año que viene, las generales.

Shigella dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Shigella dijo...

Estará orgulloso, no lo dudes, por esto y por muchas más cosas.

Beso

Shigella dijo...

Vas a tenerme que dar un cursillo acelerado sobre política. Me voy otra vez a la plaza.

Muak

Guti dijo...

Que tengas felices reflexiones.

R. dijo...

Ojalá, perro. Ojalá. Al menos, estamos soñando, que no es poco. Lo habíamos olvidado. Habíamos olvidado cómo se soñaba. Nos habían quitado las ganas. Los sueños.

Y espero, sinceramente, que paguen por ello.

Un abrazo!

R. dijo...

Con que no me salga tertuliano de Intereconomía me conformo, shige.

Cuando quieras. Aunque siempre será mi opinión.

Un besote, guapa!

R. dijo...

Gracias, guti.

Un abrazo reflexivo!

Mónica dijo...

Media hora y treinta minutos para que acabe el día de reflexión...

R. dijo...

La reflexión no se circunscribe a un periodo concreto, moni.

monica dijo...

No desde luego sigo escuchando en la plaza...