viernes, 29 de abril de 2011

Historia de un abrazo barato

Le daba igual que la penetrase yo o cualquier otro. Lo único que quería era que alguien la abrazara después. Ésa era su forma de abrirse de piernas. La más arriesgada, acaso, de las prácticas sexuales. 

Fue ella quien me presentó a los Smiths, ahora que hablamos de canciones tristes. Al acabar, cogió un vinilo-¡un vinilo!-y lo dejó correr. De fondo sonaba please, please, please let me get what i want. Era lo único que quería: "Por favor, por favor, por favor, déjame conseguir lo que quiero esta vez. La vida que he tenido haría a un hombre bueno, malo". No obstante, su vida me importaba más bien poco. No es que no la entendiese. Es que no quise entenderla. Mientras ella la tarareaba, busqué mis calzoncillos y cubrí mi desgana como el que guarda la comida que sobra en la nevera sabiendo, eso sí, que no volverá a probarla.

Oí un susurro. Luego un lamento. Y tras éste, un llanto de impotencia. Me di la vuelta. ¿Por qué coño no me abrazas, hijo de puta? Me miró con los mismos ojos de un animal herido que no comprende nada. Que no es capaz de comprender nada. Esa mirada que se ve en los documentales de perros abandonados. Algunos años más tarde yo habría de entornar los ojos, de hecho, de la misma manera. Entonces abracé a una chica pensando que era ella. Pero no lo era. Nadie lo es. Así que su mal clon se apartó, digo, y como se había desvestido, volvió a ponerse la ropa lenta y dolorosamente. Ni siquiera me había dejado desnudarla. Había ido un momento al baño y cuando volví ya estaba debajo de las sábanas. Lista para la autopsia.

Recuerdo que me quedé ahí, desnudo y con el corazón flácido. Al final de la cama estaban sus bragas hechas un matojo. Quise dárselas. Me dijo: "Quedátelas, son de las baratas".

Esperé a que se fuera para llorar.

Imagen sacada de http://d3rdeye.wordpress.com

lunes, 25 de abril de 2011

25 canciones para pegarse un tiro

Tengo un disco 'artesanal' al que llamo: Canciones para pegarse un tiro. No suelo ponerlo muy a menudo, sólo cuando necesito desangrarme un poco. Soltar lastre y todo eso. Hoy es uno de esos días. 

Por si alguno de ustedes gusta, éstas son algunas de las balas que guardo en la recámara. Algunas pertenecen a otra boquilla distinta. Hay versiones, clásicos. Y sobre todo disparos secos:
  
1.- The Smiths. I know it´s over. "Ruidoso, grosero amante, trátala con cariño. Aunque ella te necesite más de lo que te ame".

2.- Radiohead. Pyramid song. "Todas mis amantes estaban ahí conmigo, todo mi pasado y mis futuros. Y nos fuimos al cielo en un botecito a remo".

3.- Antony and the Johnsons. What can i do. "Mamá, ayúdame a vivir".

4.- The Beatles. Eleanor Rigby. "Toda la gente solitaria, ¿de dónde viene? Toda la gente solitaria, ¿de dónde es?

5.- Johnny Cash. Hurt. "Me hice daño a mí mismo, hoy, para averiguar si todavía sentía algo".

6.- Enrique Urquijo. Para vivir. "Que no bastaba que me entendieras y que murieras por mí. Que no bastaba que en mis fracasos yo me refugiara en ti".

7.- Billie Holiday. Gloomy sunday. "Tú no comprendes la angustia terrible de estar esperando sin verte llegar".

8.- Elvis Presley. Are you lonesome tonight? "Sabes que alguien dijo que el mundo es como un escenario. Y cada persona debe de interpretar un papel. El primer acto fue cuando nos conocimos: amor a primera vista".

9.- The Verve. The drugs don´t work. "Nunca me voy a derrumbar, nunca me voy a venir abajo, nunca más, nunca más, nunca más, nunca más".

10.- Silvio Rodríguez. Ojalá. "Ojalá que no pueda tocarte ni en canciones".

11.- Gary Jules. Mad world. "Todo a mi alrededor son caras conocidas. Sitios gastados, caras gastadas".

12.- José Ignacio Lapido. Algo me aleja de ti. "Al acabar, dijiste en voz baja: algo me aleja de ti".

13.- Quique González. Aunque tú no lo sepas. "Aunque tú no lo entiendas, nunca escribo el remite en el sobre por no dejar mis huellas".

14.- Antonio Vega. Agárrate a mí, María. "Si acaso no vuelvo a verte, olvida que te hice sufrir".

15.- Guns N´Roses. Don´t cry. "Dame un beso antes de que me digas adiós".

16.- Jet. Look what you´ve done. "Parecía divertido hasta que perdiste lo que habías ganado".

17.- Metallica. Fade to black. "Yo era yo pero ahora él se ha ido".

18.- Pink Floyd. Wish you were here. "Corriendo siempre sobre el mismo viejo camino, ¿qué hemos encontrado? Los mismos miedos de siempre".
 
19.- Smashing Pumpkins. Disarm. "Yo solía ser un viejo muchacho, tan pequeño en mis zapatos".

20.- Andrés Calamaro. Señal que te he perdido. "Vos serás el hacha y yo el árbol caído". 

21.- Enrique Bunbury. Infinito. "Engáñame un poco al menos. Di que me quieres aún más, que durante todo este tiempo lo has pasado fatal. Que ninguno de esos idiotas te supieron hacer reír. Y que el único que te importa es este pobre infeliz".

22.- Nacho Vegas. Las inmensas preguntas (el género bobo). "Ya viví, sufrí y amé y todo, ¿para qué?".

23.- The Cure. Pictures of you. "Si tan sólo hubiese pensado las palabras correctas, yo no habría roto todas mis fotos de ti".

24.- Bruce Springsteen. The river. "Pasó el tiempo y María quedó embarazada. Y para mi 19 cumpleaños me regalaron un contrato de trabajo y un traje de boda. Fuimos al juzgado y el juez hizo el resto. Sin sonrisas de día de boda. Sin paseos hacia el altar ni flores ni traje de novia". 

Y mi bala de plata:

25.- Los Piratas. M. "M. nunca dudó que me quería a pesar de todo pero el día que se fue no le importó dejarme solo".

Imágenes sacadas de http://www.musicopolis.es y http://s320361302.mialojamiento.es/

viernes, 15 de abril de 2011

13 agostos

No recordaba haber estado allí nunca. Por eso cuando la enfermera sacó mi ficha y enumeró una a una todas mis caries, desconfié. Yo jamás he estado aquí, volví a decir. Vaya que sí, replicó ella. En concreto en el 98. Hacía exactamente 13 años. Cuando tenía, ya es casualidad, 13 agostos.

Salí de ahí pensativo y sin muela. En realidad -razoné más tarde-, esto no es más que la vida misma. En eso consiste, al menos: en volver una y otra vez sobre tus mismos pasos; muchas de las veces sin darte cuenta. Bajo otra identidad, puede, pero dejando, eso sí, las mismas huellas en el lugar del crimen. Porque la vida, al final, siempre te sitúa en el lugar de los hechos. Aunque no recuerdes haberla besado a bocajarro. Lo que me sucedió contigo. Cuando te besé, digo, por primera vez. No recordaba haberlo hecho nunca. Ya ves. Y sin embargo, yo ya había buscado tu boca sin caries mucho antes: hace 13 años. Ahora lo sé. Sé que besarte fue volver sobre tus labios una y otra vez.  

Fragmento de la película Los amantes del círculo polar (Julio Medem)

sábado, 9 de abril de 2011

El club de los 20 y tantos

No sé si han visto El club de la lucha, la escena final. Cuando Edward Norton le dice a Helena Bonham Carter aquello de "me has conocido en un momento extraño de mi vida". Y alrededor de ellos todo se derrumba. Como el mundo. Pues bien. No encuentro mejor imagen que ésa para sincerarme ante ustedes. Creo, de hecho, que les debo una explicación. Podría decirles que padezco de un infernal dolor de muelas o que me duelen los dedos de aporrear el bajo. Razón por la que hace tanto, tantísimo tiempo, que no actualizo. Pero les mentiría. Ayer me arrancaron la dichosa muela y mi vecino de abajo lleva días sin subir a quejarse. Simplemente no estoy pasando por un buen momento. Yo tampoco. Noto, sin ir más lejos, cómo se me desangra el ánimo. Lento y espeso. Aunque no consigo dar con la fuga, maldita sea. Tampoco sé si sabría taponarla, la verdad. ¿Con qué?, me pregunto. Les pregunto. La maldita crisis de los veintitantos, que me tiene desacelerado perdido. Y que es, acaso, la más jodida de todas. De la que menos se habla: a los 30 ya eres viejo. A los 40 te estiras la cara para parecer más joven. ¿Y a los 20 y pico? Mucho peor: eres un jovejo. Que es como estar exiliado dentro de tu propio país. No perteneces a ningún sitio. Aunque recibes, eso sí, por ambos lados. Los chavales te llaman señor. Y los señores, chaval. Y en medio, como siempre, el banco, donde una empleada muy solícita te confirma que tu juventud se venció el mes pasado. Y debes, por lo tanto, el pago adeudado de la madurez. Uf.

Sin embargo, no es de eso de lo que quería hablarles. Más bien venía a disculparme. Y sobre todo, a darles las gracias, como siempre, por seguir ahí, a pesar de.    

Me han leído en un momento extraño de mi vida. Sólo es eso.

Fotograma de la película El Club de la Lucha