domingo, 6 de febrero de 2011

Un país sin humor

Me lo dijeron y no podía creerlo. Por lo visto, Loquillo había dejado de interpretar La mataré-para muchos, yo incluido, la mejor canción de los trogloditas-porque ciertos sectores, más o menos feministas, le habían afeado su letra: según ellas, ellos-gilipollas profundos, todos, todas-, ésta inducía a los malos tratos. Lo de la apología y todo esto. Y como vivimos bajo la dictadura de lo políticamente correcto-no diga negro, diga persona de color...negro-, el cantante tuvo que tragarse sus palabras y dejar de entonarla para gusto y disfrute de un público que, paradójicamente, ni había seguido su carrera ni sabía, por tanto, que ese single tan bárbaro llevaba radiándose desde los años 80 sin ser, en ningún caso, catalizador de los malos tratos. Como tampoco tuvo culpa alguna Salinger de que Mark Chapman asesinara a John Lennon. El arte no hace a los sicópatas. Creer esto es juzgar a la persona equivocada. Miedo me da imaginar que Shakespeare hubiese nacido aquí. Sitúenlo en la sociedad actual presentando, por ejemplo, Otello: obra sádica donde las haya. Les aseguro que no pasa del primer acto. Militarizan el teatro y lo sacan a punta de pistola con un coro de meapilas a las puertas celebrando el asunto. Y si encima a algún iluminado le da por secuestrar a alguien en las horas posteriores, acusan al dramaturgo inglés de imprudencia profesional. Veredicto: demencial.


Por suerte, Loquillo rectificó. Hace poco supe que el cantante, ya en solitario, había recuperado esta oda al desamor y, aunque más gordo, la seguía cantando con el mismo estilo de antaño. God saves the madness.


Les cuento esto porque estos días el diario El País ha despedido al cineasta Nacho Vigalondo (Los Cronocrímenes, Extraterrestre) por hacer una broma sobre el Holocausto judío en su cuenta personal de Twitter, que él mismo explicó, matizó y razonó después en su blog personal debido al aluvión de críticas. No sirvió de nada. El País decidió curarse en salud y suspender la campaña publicitaria de la edición en iPad del periódico que el mismo Vigalondo protagonizaba y éste, en consecuencia, cerró su blog, Diario Cinematográfico, alojado en la versión digital de este medio. Se da la circunstancia, además, de que apenas unos días antes, el diario que dirige Javier Moreno se había desmarcado con este artículo en el que abogaba por no ponerle corsé al humor. Las razones para desligarse de un filonazi declarado como Vigalondo, las explica, en cualquier caso, la defensora del lector, Milagros Pérez Oliva, en este otro escrito


Como pueden imaginarse, no todos están de acuerdo con la decisión tomada. Los hay que incluso están firmando un manifiesto de repulsa. No es para menos. Nos han recortado la indemnización por despido, las pensiones, quieren acabar con la sanidad pública, la educación. Y ahora, según parece, también con el humor.


Pues déjenme decirles algo. Mi abuelo, que era franquista, se meaba de risa con los chistes sobre Carrero Blanco. Y yo, como él, pienso seguir riéndome. De los judíos, sobre todo. Aunque también de usted o de mí.  Si no, me temo que muchos acabaríamos enloqueciendo y matando "a punta de navaja" a los que de verdad se están riendo de nosotros. Bancos. Políticos. Empresarios sin gracia. La cosa, créanme, es para tomársela a guasa.


En la imagen, un fragmento del spot que protagonizaba Nacho Vigalondo

17 comentarios:

Phant79 dijo...

Según he oído por ahí, para el año que viene los bares y cafeterías con más de 100 m cuadrados van a tener que habilitar una zona acotada para los clientes que quieran hacer uso del humor políticamente incorrecto (no vayan a herir la sensibilidad de alguien o a influenciar a alguna mente débil). El resto se tendrán que declarar locales libres de humor.

Menlove Avenue dijo...

He aquí otro ejemplo:
http://www.youtube.com/watch?v=HphcSqm2h5g

Si te das un paseo por los comentarios, verás más de lo mismo (yo soy de las que disfruta más con las trifulcas de los comentaristas de youtube que con los videos en si, es mi Gran Hermano particular).

Y lo que dice Phant79 de los bares me ha recordado a un cartel que vi una vez en una cafetería que ponía (lo copié porque me pareció muy bueno):

«Aviso: en este lugar trabajamos duro.

No traiga:
— Desaliento
— Falta de fe
— Incompetencia
— Pereza
— Rencores
— Chismes
— Recelos
— Amarguras diversas*
Sea amable. No rompa los nervios.»

* Aquí incluiría yo el buen humor. :)

P.D.: La de veces que he ido a ver a los trogloditas y me he quedado con un mal cuerpo por no escuchar esa canción, maldita sea...

Shigella dijo...

Será por chistes de humor negro... Hablé una vez con un chaval que había ido a echar una mano en alguna que otra catastrófe mundial. Me contó que allí, entre los cooperantes, se gastaban bromas al respecto de la situación que podrían valerles la lapidación social. Me explicó que esas bromas de tan mal gusto eran absolutamente necesarias para conservar la alegría en una situación tan desesperante. Humor terapéutico. La verdad es que a veces somos más papistas que el papa. Subnormales perdidos, vaya.

Un beso

Anónimo dijo...

precisamente se predica con el ejemplo y vd no va sobrado

R. dijo...

Pues sí, Phant, a ese límite vamos a llegar. "En este bar no se pueden hacer chistes de judíos, negros, gallegos o sordomudos".

Por cierto, +1000000 para tu comentario, jeje.

Un abrazo!

R. dijo...

Me sumo a la causa con esta canción de los ronaldos, también del estilo.

Sin duda, lo mejor son los comentarios. En eso estoy de acuerdo jeje.

Me has recordado un bar del estilo al tuyo aunque más concreto: su cartel decía: "Se prohibe la entrada a los bienpensantes (de mierda)".

Habrá que verlo ahora, que me han chivado que ya la toca. Menos mal que Loquillo ha entrado en razón. Me extrañaba a mí que un tío como él que no se deja comprar ni marear, hubiese entrado al trapo. Lo que no sé es que dijo Sabino de todo esto, que para algo es su letra.

Besos!

R. dijo...

Es verdad, shige. Necesitamos cierta clase de humor, en ciertos momentos, para seguir riéndonos de la vida. De las ostias que nos da muchas veces. Apoyo la moción de esos cooperantes. Y que siga el humor...negro. O de color ;)


Muak, guapa!

Princesa Ono dijo...

Ya nos han bajado los sueldos, han recortado en sanidad perjudicando nuestro derecho a la salud, han recortado en educación con el consiguiente perjuicio de la educación de los niños, han despedido a un montón de trabajadores de distintas empresas, han aumentado la edad de jubilación... El humor es lo único que queda en este país para seguir adelante. Si nos quitan eso estamos muertos.

R. dijo...

Exacto, princesa ono, sin humor esto no tiene ni pizca de gracia. Ni puta gracia, vaya.

Besos, guapa

Guti dijo...

Loquillo y sus enemigos. Desde que empezó a cantar y a tocar siempre estuvo en el ojo del huracan de una cierta crítica "seudoizquierdosa". Este señor dijo una vez que en los grupos de la llamada "movida madrileña" no había nadie que supiera tocar la guitarra medianamente bien. Y esto le costó caro entonces y aún hoy en día.
Igual lo de Vigalondo, yo creo que estaban esperando a que sacara un poco la pierna para cortarsela.
No es pais para libres.

Que no te falte el humor y un abrazo.

R. dijo...

No conocía esa anécdota, guti. Lo de Vigalondo no sé si tanto. Pero lo que es evidente es lo que dices: no es país para libres. al que asoma un poco la cabeza, se la cortan.

Que no falten. Otro abrazo!

Proyecto de Escritora dijo...

Soy partidaria del humor y de reirnos (sobre todo de nosotros mismos) porque la risa es muy beneficiosa. Además es una cualidad que cuando nos hacemos adultos nos cuesta más. Hicieron un estudio en el Hormiguero muy interesante.
No obstante pienso que hay temas de los que no se debería hacer chiste, al menos a mi no me gustan, y creo que hacer chistes del holocausto es pasar ese límite...

Besos!!

R. dijo...

Hombre, proyect, pero de ahí a que eso sea motivo de despido...

En este caso no hablemos de un revisionista o negacionista del holocausto, sino de alguien que bromeó usando la ironía para criticar, precisamente, a esa clase de gente. Quizás, como apunta guti, querían cargárselo desde hace tiempo. Y les supo a gloria ese pretexto. O quizás es que no se puede bromear con cualquier cosa, como dices. No lo sé. No obstante, opino que el humor -y más el negro- ayuda a sobrellevar ciertas vicisitudes. En cualquier caso, estoy en contra de que una broma sea motivo de despido. Eso no me hace ni puta gracia.

Besos!

Anónimo dijo...

Para cuándo más entradas? quiero mi ración de madrugario, quiero más sístoles, más diástoles, quiero más.

La Arpía Milenaria dijo...

A mi esto de tanta prohibición me empieza a gustar . Prohibida la entrada a perros , fumadores y miembros y miembras felices.Bueno y a todo aquel que no pueda pagarse un café....
Ozuu... ya no se si puedo quedarme por aquí.

R. dijo...

Estoy cambiando de portátil, anónimo. cuando lo tenga listo, actualizaré el blog. gracias por interesarte.

Un saludo!

R. dijo...

Al final, con tanta prohibición, volveremos a hacer vida en las calles. si lo piensas, no está tan mal, arpía.

Un saludo!