lunes, 10 de enero de 2011

Breve cuento de Navidad (y 3)

Vuelvo a María. Está mirando la portada de un periódico que descansa en la mesa de al lado; veo que frunce el ceño al leer de refilón el titular. ¿Quieres que hablemos de Wikileaks?, le propongo al ver el interés que muestra por la noticia que abre el diario. ¿Se folló a esas dos putas?, me pregunta ella. Parece que sí. Pero, ¿las violó? No, no le acusan de eso. Sino de no haber usado protección. ¿Proteccion? ¡Por el amor de Dios!, protesta María, ¡si yo tuviera que denunciar a todos los tipejos que han intentado metérmela sin condón la cola daría la vuelta a la manzana!


Río. Es absurdo, prosigue. Simplemente son dos perras heridas. Es el tipo del momento y se pensaron que podían tener algo con él. Una relación seria y todo eso. Ser la señora de Assange; imagínate el relumbrón. Pero las cosas no funcionan así. Nunca te folles a un famoso, me aconseja María. Son lo puto peor, añade.


¿Y de wikileaks, por si mismo, qué opinas?, le digo señalando el mismo diario. Realmente me interesa su opinión. La noto lúcida: "Estamos en manos de hijos de la gran puta, nada nuevo por otro lado", expone María. "Nos lo suponíamos, sí, y ahora tenemos la certeza de que es así. ¿Qué cambia?", se pregunta. Hay cosas que no sabíamos, le respondo ingenuo. ¿Qué cosas? Couso. Espías en la On..."Es Estados Unidos", me corta, "la voladura del Maine, ¿te suena de algo?" ¿Quieres decir que Wikileaks ha sido provocado? Claaaaro, periolisto. "Ahora pueden ir a por Irán con todas las de la ley". Tiene su lógica. Soy puta sé de lo que me hablo.


No encuentro la relación entre ambas cosas. Ella, mientras, sigue tejiendo la realidad o, mejor dicho, enrevesándola: Nosotras, me comenta María trayendo de nuevo el tema a su terreno, no engañamos a nadie. Soy puta, quiero tu dinero. Así de sencillo, resume. "¿Te imaginas si las putas fuéramos diplómaticas?". Y ríe a carcajadas. Veo que tiene un par de muelas picadas. 

Sigues igual de pardillo que cuando te conocí, evoca de repente María. Otro arranque de los suyos. Maldita sea. Hago lo que puedo, me defiendo. Y da un trago largo-odio cuando se pone reinona- recreándose-la muy puta- para apurar mi vida en, acaso, dos sorbos: "Sigues queriéndote comer el mundo pero te falta estómago para tanto".   


Es verdad. Zorra.  



Imagen sacada de http://paula-la-lagartija.blogspot.com/

2 comentarios:

Shigella dijo...

Poco a poco, que te atragantas... a mi también me falta estómago para tanto mundo, pero cada vez me hago un poquito más consciente de que es preferible saborear que engullir. Y a veces es demasiado pronto para probar según que platos. Es muy posible que haya otra ocasión y te pillará mucho mejor preparado.

Un besazo periolisto.

R. dijo...

Pues, sí, shige. Tienes razón. Mejor saborear y probar cada sabor a su tiempo. aunque el hambre voraz siga ahí...

Muak!