jueves, 16 de diciembre de 2010

Meg Ryan es un peligro público

Odio a Meg Ryan. No por quién es sino por lo que representa en sus películas: el amor que todo lo puede y que todo lo salva. El amor humillante y humillado. Y del que ella, además, hace acopio en su extensa filmografía. ¿El problema? Que la rubia, aunque inexplicable, tiene tirón. Así, son muchas-y muchos también, gais o no-los que se tragan la idea -tantas veces plasmada en sus cintas- de que el amor es dar sin esperar recibir nada a cambio. Es decir: poner el culo y morder la almohada.

Después, claro, vienen los desgarros. El príncipe azul destiñe y la princesa resulta que tiene bigote y croa. ¿Por qué? Por el alto nivel de expectativas volcadas, uno. Y dos: porque, quizás, el príncipe ya tenía ese color de antes y la princesa ya pinchaba en la primera cita. Pero uno o una prefirió no darse cuenta. Y pensar, cómo no, que el amor todo lo puede y todo lo afeita.

Mejor estar acompañado, por supuesto, que solo y a la buena de uno mismo. Ah, la soledad. Causa y razón de tantos suicidios sentimentales.

Preferible estar con alguien a quien no quieres y forzarse a verlo-y sufrirlo-con otros ojos, que estar a dos velas. Y consumirte en las llamas de los domingos; día, este, donde curiosamente suelen poner sus putas películas. Tienes un e-mail; City of angels; French Kiss...Y todas para elevar una queja al defensor del espectador.

Y es que esta hija de puta, bueno, el personaje que interpreta, prefiere ser apaleada y escupida antes que estar sola. Y aquí ya me pongo serio: el megryanismo debería estar penado por ley. ¿Por qué? Porque induce a pensar que uno necesita de otra persona-alma gemela en el idioma de Meg- para estar completo y sentirse realizado. ¿Se imaginan esta teoría en manos equivocadas? Bingo: "Sin mí no eres nadie". "Con quién vas a estar mejor que conmigo". Etecé. Etecé.

Lo malos tratos empiezan por ahí: por pensar que el amor todo lo puede y todo lo salva. Incluso tras una paliza. Ah, el amor. Causa y razón de tantas humillaciones y denuncias retiradas.

Qué quieren que les diga. A mí también me va sufrir: escucho a una amalgama de perdedores-Enrique Urquijo, Janis Joplin o Manolo Tena, entre otros-, que particularmente me tienen ganado. Asimismo, me gustan películas como Casablanca donde él, al final, acaba con el policía y no con la jamelga. Sin embargo, se trata, creo yo, de un caldo diferente. Sabes que el amor termina con el telón. Que no es eterno, vaya. Y que en primer lugar -y sobre todo- ha de ser recíproco. Mutuo. Y en ningún caso, dependiente. Al margen de que el ser humano es capaz de latir, pensar y follar por si y consigo mismo.

Así que no me cuentes historias, Meg Ryan, que a mí no me la das.



Imagen sacada de http://es.toonpool.com

38 comentarios:

Toño dijo...

Pues a mí me gustó City of Angels. Aunque me gustó más su canción principal...

Nos vemos.

mrubio dijo...

Cada época de la vida tiene una Meg Ryan. Cuando éramos pequeños la mentira nos las contó Aladín y a los cincuentones se la cuenta Diane Keaton.

Midori dijo...

Por casualidad he caído por aquí, y creo que me voy a quedar. Me ha gustado lo que he leído, sobre todo ese odio a Meg Ryan ;)

Mónica dijo...

R, en esas tardes que comentas "la soledad es el imperio de la conciencia" Gustavo Adolfo Bécquer.
He escrito esta frases aprovechando que acabo de leer a Princesa, pásate por ahí, igual te animará un poco.
El amor es importante, recuerdalo.

Proyecto de Escritora dijo...

Pues yo estoy de acuerdo con Toño...(para variar). Y no me ha gustado nada tu entrada :P malvado!!

Vamos a ver, las películas son películas, como las novelas son novelas. Y es verdad que a veces las historias son tan redondas que no te las crees, pero no sé, cuando te pasa algo así en la vida es bonito vivirlo, y amigo, la realidad siempre superará la ficción así que no la subestimes.
Yo creo que necesitamos más fantasía en esta realidad que a veces nos aplasta. ¿Por qué no vivir, por un momento y aunque sea en una película, algo tan maravilloso?

Pues eso. Que siga Meg haciendo esas pelis y por muchos años.

Besos.

Anónimo dijo...

Pues yo te apoyo y digo más: habría que echar a la hoguera también a sandra bullock, cameron diaz, julia roberts y demás actrices azucaradas. Y soy una tía pero tienes más razón que un santo!!!

Bss

Eme dijo...

Querido R,

¡cuanto tiempo! hace unos dias en la radio escuche el rock and roll de los idiotas, ya sabras, espero andes bien, no creo que las peliculas de amor sean un peligro publico considero que debemos tomar de ellas lo mas primordial que es que bien nos va cuando nos permitimos sentir, hoy en dia el amor esta en bancarrota, y lo fugaz ganando cada vez mas puesto en la bolsa de valores*


besosdulces*

R. dijo...

Lo sé, toño. De todas maneras tú estás en el grupo de "gais o no".

:)-

Un abrazo, pirata

R. dijo...

Cierto, lord rubio. Cada época tiene sus nefastos gurús. Aunque espero morir antes de caer bajo el embrujo de Diane Keaton.

Miedo me da...

un abrazo!

R. dijo...

Esta es tu casa Midori. Eso que tenemos ya en común jeje

un abrazo!

R. dijo...

Sí, mónica, el amor es importante. Pero el amor no todo lo puede ni todo lo salva. Pensar eso es asumir también que por amor todo es aceptable. Y nada más lejos.

besos!

pd: he pasado por el blog de princesa ono y es verdad: limpiar la casa es importante. Aunque menos que llevar los calcetines limpios. Recuérdalo tú también.

R. dijo...

Estoy de acuerdo en que hace falta más fantasía, sí. Pero la magia no existe per sé; hay que provocarla. Y es limitada. Tras lo cual, el conejo vuelve a la chistera.

Considero, por tanto, inútil tratar de sacarlo otra vez y a la fuerza. Porque al final cede y te quedas con las orejas colgando.

Una macabrada.

Por mí parte espero que Meg abandone el cine para recluirse en un monasterio donde reflexione sobre su vida actual y pasada. O en su defecto, sea juzgada por inducción al suicidio colectivo.

Sin acritud,

besotes, guapa!

Un saludo

R. dijo...

Gracias anónima! Se agradece gente cabal entre tanto depravado emocional...

un beso!

R. dijo...

Hola eme! cuantísimo tiempo! celebro esa casualidad radiofónica!

Estoy de

acuerdo contigo, pero yo reivindico otra clase de amor más sano.

Las películas de amor, ciertas películas de amor, me parecen un crimen de lesa humanidad. Hacen que la gente piense que hay que renegar de todo por amor y luego pasa lo que pasa. Que en el transcurso pierden la dignidad e integridad.

Al trullo con estos inductores. Como con los modistos. Generan hábitos perversos-que la gente pase hambre- basados en modelos sociales perniciosos-la extremada delgadez-,y además se lucran con ello, como esta pájara.

Un beso y viva el amor. el de verdad. el auténtico.

david dijo...

Pues el amor existe en la vida real, no hay más que buscarlo o dejar que llegue a ti.

Pero el amor de verdad, el de diario, el de sus altibajos, sus broncas y sus reconciliaciones.
Un abrazo

Proyecto de Escritora dijo...

pero vamos a ver, analicemos un momento las películas de las que estamos hablando. A ver, que justo cuando los protagonistas pueden estar juntos ella muera, a mi no me parece una historia perfecta. Que un tío te saque de quicio todo el rato pero que al final no tengas mas remedio que estar con él (que ahí se acaba la peli pero a saber cuantas broncas reales han tenido después) y lo de tienes un email, no recuerdo muy bien esa peli, creo que es la que menos me gustó pero vamos, no es real que hoy en día la gente se conozca y se enamore por internet...
Que no, que no teneis razón. Que si no habéis visto las pelis no podéis juzgarlas y si las habéis visto es que también habéis sucumbido alguna veza ellas.

:P

esto no se queda así...

Mónica dijo...

R a eso me refería . A la diferencia entre vivir para trabajar o trabajar para vivir.
Debería haber una pate equitativa, descontando las horas que estamos inconscientes durmiento, para el descanso, pero y cuando se hace la colada, se limpia el polvo, se tiende las sábanas, dentro de la parte del trabajo? Pues no dentro de la parte del descanso, Qué vida tan tan.. Y si encima vas tu y dices que no veamos cine poética, nos quitas la magia de la ilusión.

Anónimo dijo...

se escribe gay.
gai no existe.

Anónimo dijo...

Si no te gustan las pelis para mujeres no las veas, pero tampoco las critiques así. Eres un machista.

R. dijo...

Efectivamente, David. Ese que mentas es el amor de verdad, el auténtico. Donde a veces se salvan los muebles o otras no.

Pero existir es evidente que existe.

Un abrazo, neo!

R. dijo...

Lo siento. No me convences, proyecto.

He puesto esas pelis para ilustrar mi post. Aunque vale cualquier otra. Con Meg no hay pérdida: cojas la que cojas será una mierda y responderá al mismo patrón: o hace lo que sea para conservar al tío o se muere para no vivir sin él.

Así que me reafirmo: ese tipo de películas son peligrosísimas. Así va el mundo sufriendo por gusto.

Y con las personas, idem. Sucede como con las tallas, volviendo a.

Primero nos venden unos cánones de belleza-o de amor, en este caso-; los cuales, nos dicen, son alcanzables-en el caso de meg sería que el amor dura para siempre-; tras lo cual nos damos cuenta de que no es así-el amor no dura para siempre-y qué hacen ellos? responder con su patrimonio de tamaña estafa? no!!!!!!

nos venden también el remedio: cremas reductoras o películas de amor vomitivas acompañadas de kleenex, y tarrinas de helado del ben&jerry´s.

Es decir: cornudos y apaleados.

Pues conmigo que no cuenten. Y mira que sí que hay pelis moñas que me gustan, oye. Pero si yo presidiera este país-dios no lo quiera-prohibiría por real decreto a Meg Ryan, Sandra Bullock, Diana Keaton y también a Tom Hanks, que se las trae...

Besos, y sí esto no quedará así. Nos veremos ante unas cañas, Elena Ryan...hum...


;)

besotes, guapa!

R. dijo...

Moni tú puedes ver el cine que te plazca. Yo sólo opino que Meg Ryan, bueno, los personajes que suele interpretar en sus pelis, no me parecen recomendables para una buena e higiénica salud mental.

Por lo demás, totalmente de acuerdo contigo. Buena metáfora y buena comparación.

Besos guapa!

R. dijo...

Efectivamente, anónimo. Se escribe gay y no gai cuando es singular. Pero el plural de homosexual es gais. Ojo no lo digo yo, lo dice la RAE:

http://buscon.rae.es/dpdI/SrvltConsulta?lema=gay

un saludo!

R. dijo...

Me parece que la única machista que hay aquí eres tú, anónimo, que estableces ya desde el principio una diferenciación entre películas para mujeres y películas para hombres.

Siguiendo con tu ejemplo, supongo que también habrá trabajos de mujeres y trabajos de hombres y por lo tanto sueldos más acordes para un hombre y nóminas más adecuadas para una mujer.

no?

En fin....

Anónimo dijo...

que des por hecho que el comentario del último Anónimo pertenece a una mujer, ya te delata como machista.

Phant79 dijo...

Podria entrar en desarrollar una argumentación para explicar mi opinión sobre el tema... pero me quedaré en algo bastante más básico... a mi me gustan las pelis de Meg Ryan.

Un pregunta curiosa ¿por qué no te gusta Tom Hanks?

Un abrazo

Mónica dijo...

Cuando vi en el cine philadelphia, me gustó aunque creo que pase mucha tristeza. Muy buena canción. Yo creo que Ton Hanks actuo bien.

Me llaman octubre... dijo...

yo cada vez creo más en el sexo y menos en el amor.

R. dijo...

Bien visto anónimo. +1 pa ti

R. dijo...

En realidad, con lo de tom hanks estoy de cachondeo, phant. Me parece un auténtico actorazo, aunque tuviera un pequeño desliz en algo para recordar jeje


un abrazo!

R. dijo...

Totalmente de acuerdo contigo, Mónica. Peliculón y gran bso.

un besote

R. dijo...

Va por rachas, oct.

Un beso, guapa!

Anónimo dijo...

Me cago en tus muertos

R. dijo...

"Me falta tu aliento,
me cago en tus muertos,
muero a fuego lento
por más que te pido
siempre quiero más,
me lo estás chupando todo".

Shigella dijo...

Pensé que ibas a cantar: "Me acuerdo de ti, me cago en tus muertos, no puedo dormir, me sueño que has vuelto..."

Ojalá que todos los machistas fuerán como tú. Un besazo enorme.

R. dijo...

Podría haberla escogido, sí. En realidad, es el duende del blog jeje

Muchas gracias, shige!

Un besazo, guapetona!

Susana López dijo...

Yo también la odio.

R. dijo...

Gracias, Susana. Se agradece el apoyo entre tanta crítica jeje

un beso, guapa!