sábado, 25 de diciembre de 2010

La noche en que la luna salió tarde


Aquella noche la luna salió tarde. Aunque yo ni siquiera pude verla. Sentado a la barra de aquél bar apestoso-tu favorito-te esperé, acaso, media madrugada. No apareciste. Al cabo de tres horas, me llegó un sms que decía: "Al final no salgo, al final me quedo en casa". Para entonces estaba ya muy borracho. Cuatro copas de ausencia en vaso bajo y con mucho hielo y tres chupitos de orgullo. Lo suficiente como para amortiguar el golpe. Y erigirme excitado. Sin ti.

Fue así cómo me acerqué a ella y le pregunté si sabía a qué hora iba a salir la luna. Yo también soy fan de los 091, contestó. Y de inmediato se puso a hablarme de los 80. Almodovar. Kaka de Luxe. Parálisis Permanente. Valoré la situación: era fea. Nariz afilada. Cejas pobladas. Y un corte de pelo desigual que buscaba un estilo propio y le confería, no obstante, aspecto de retrasada. Y a pesar de todo eso, la encontraba ciertamente especial. Guapa a su manera. Muy menuda, pocas tetas. Me dio ternura. Quizás necesitaba que alguien la salvara de aquél bar apestoso; quizás lo necesitaba yo, que tampoco era, por otro lado, gran cosa. Ojeras. Barba rala. Diez quilos menos. La extraña pareja, dirían.

Pensé en follarla contra cualquier pared helada. Me excité. Se lo sugerí. "Me encantaría follarte esta noche", dijo mi borrachera. Y al oírme, sus enormes cejas se preguntaron lo mismo que yo: "¿Y por qué a mí y no a otra?". Es verdad. Por qué a ti. En realidad, pensándolo ahora, me hubiese dado igual ella que cualquier otra. Tenía su morbo, sí. Pero en aquél momento mi corazón aullaba en dirección contraria. A lo que me refiero es a que podría haberme estrellado perfectamente contra otra. Borracho y triste. Porque detrás de aquella erección se escondía un corazón flácido. Jodidamente flácido. Eso lo sé ahora. Pero entonces fue cuestión de suerte, de destino-de tino- que maniobrara ante ella y no ante ninguna otra.

"Estás aquí, a mi lado, a la hora justa, en el momento apropiado; a veces la vida se explica por este tipo de motivos". Bajamos al baño. Aunque yo lo estropeé antes si quiera de haber empezado a arrancarnos el pasado a tiras. Mientras se ponía un tiro, le confesé: "Te he mentido, en realidad no conozco a los 091; es lo primero que se me ha ocurrido". Fue ipso facto: se subió las bragas y sus caderas se borraron con ella. El váter tembló. También mi vida.

De inmediato supe lo que ocurría. Te tenía en mi estómago bailando, como antaño. Los dos juntos. Tus botas con mis zapatillas. Y de fondo esa canción que nunca supiste de quién era y que tanto te gustaba. Llévame a la pista, me decías. Y eras tú la que me arrancaba de la barra. Y de fondo esa canción. Y de fondo esa canción. Y de fondo...

Vomité de súbito. Y aún quise vomitarte más. Sacarte de mi memoria a bocajarro. Tropezón a tropezón, paso a paso. Hasta llegar a la bilis, al origen de todo. Y reducirte, ya sí, a un simple mal sabor de boca. A un mero recuerdo. Tirarte de la cadena. Perderte de vista. Éso era todo. Y por eso me apreté el estómago tan fuerte como pude. Como si la vida estuviera al final de mi esófago. Como si el mundo empezara al final de tus mentiras.

Sin embargo, justo cuando estaba a punto de ahogarme y, por ende, conseguirlo, ella entró de golpe. No sabía estar de otro modo: "Me es igual que no los conozcas; yo nací en el 83, no viví esa época".

Cuando salimos a la calle no vimos tampoco la luna. Se había hecho de día.




A M.J, por aguardar a que la luna volviera a salir.

6 comentarios:

Majo dijo...

:)

Se escribe mejor triste,abandonado, roto, casimuerto, desamparado, solo, frustrado, desahuciado...

Ya lo dije "antes": escribes jodidamente bien. Espero que no estés en ninguno de los casos anteriores ;)

Y eso, que, si algún día llego a escribir tan bien como tú, me gustaría que alguien se enamorara de mí leyéndome. No viéndome, ni mirándome ni escaneándome.

Conociéndome.

Bon Nadal

R. dijo...

Infinitamente mejor, de hecho. Como canta sabina: oiga doctor, devuélvame mi depresión.

Bueno, yo no lo creo tanto, majo. De hecho, casi nunca me gusta lo que escribo o cómo lo escribo. Por eso corrijo, y borro continuamente los post.

Enamorarse es fácil. Lo jodido es creérselo después. Mantenerlo. Pero si el argumento es bueno, todo es más fácil.

Bon nadal i moltes gràcies!

Anónimo dijo...

Pues a mí me parece una mierda de texto y una mierda de canción

R. dijo...

El texto puede. La canción, ni hablar.

Toño dijo...

Madre mía con los trolazos, que les gusta el pedazo :P

Nos vemos.

R. dijo...

Otro que quiere la sin hueso jeje

abrazos!