sábado, 6 de noviembre de 2010

Sobre la visita del Papa a España

Unas breves líneas.

No entro a valorar el gasto en seguridad-pagado por el pueblo, católico o no- del sumo pontífice; en este caso, su Santidad, Benedicto XVI, viene en calidad de jefe de estado; aunque no lo parezca. Aunque ustedes, como yo, tampoco se lo crean. Pero eso es lo que pone en su dni: jefe de estado del Vaticano. Ni más ni menos. Lo mismo que sucede cuando algún sanguinolento dictador africano visita nuestro honroso país para blanquear sus crímenes. En ambos casos, y similares, los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado, benditos ellos, hacen su trabajo, que para eso se les paga.

No juzgo, pues, el origen del fulano o la idoneidad de su visita. Ya dije una vez, y me reafirmo, que cualquier hijo de la gran puta es susceptible de ser escuchado.

No me importa, entonces, el dinero (mal) gastado porque de ser así tendría que quejarme del despilfarro que genera no ya la visita de todos y cada uno de los líderes y jefes de estado que vienen a España alguna vez en su vida. O dos, si la visita se les hace corta. Sino del despropósito que supone, por otro lado, mantener a 350 caraduras, dietas aparte.

Es por ello que no me quejo de la dolorosa. Me quejo de otra cosa: de que ciertos soplapollas vengan a aquí a decirnos cómo tenemos que gobernar. Legislar. Y hasta tocarnos. Porque una cosa es que les paguemos amablemente las putas y los pacharanes; y otra muy distinta que nos soben el morro.

Volviendo al Papa. Antes siquiera de haber aterrizado, su Santidad ya estaba tocando los santísmos cojones. Dice Ratzinger que hay que reevangelizar España, que la cosa está muy malita. Y que le recuerda a la II República. Lo que no sé es la forma que propone el sumo pontífice de hacerlo: si a ostias o a tiros.

Y dirán ustedes: pobre Papa. También tiene derecho a opinar y a meterse en los asuntos ajenos. Que de evangelios sabe un rato. Perfecto. Pero sólo un detalle: antes de echar mierda sobre el resto, que se mire los bajos pues está calado. Y es que el Vaticano, del que el Papa es representante, no ha aprobado la carta de Derechos Humanos. Ésa en la que se basan todos los países democráticos. España, por ejemplo. Tan acofensional como es. Y que el estado eclesiástico no ha suscrito ni se espera que lo haga. Después, ya sí, que proponga lo que le salga del hábito.

Pero lo primero es lo primero.

Respetar la libertad de pensamiento, conciencia, religión, expresión y opinión.

14 comentarios:

Anónimo dijo...

Te felicito por tu artículo. Un artículo duro, serio, bien construido y con un final directo y certero. Lo fácil hubiera sido recurrir a los casos de pederastia pero lo de la carta de derechos humanos es un argumento como una catedral. Sólo un apunte, España es un país laico.

;)

R. dijo...

Muchas gracias, anónimo. Pero estás en un error: España es un país que se declara aconfesional. Si no me crees, mírate la constitución.

Un saludo laico

;)

Guti dijo...

¿Estas visitas quién las planea? ¿La Iglesia española, el vaticano, el Gobierno español...?
Sea quien sea lo que no me parece bien es que un invitado que llega a visitarte, durante el trayecto a tu casa, te esté poniendo de vuelta y media y comentando que no le gusta tu forma de pensar. Luego que no se queje si el recibimiento es más bien frío.

R. dijo...

En este caso, guti, fue el arzobispo de Santiago, Julián Barrio, quien en en octubre mandó una invitación al Papa para que asistiera a las celebraciones del Año Santo Compostelano. Lo normal, según tengo entendido, es que el vaticano hable con la iglesia española, y esta le proponga al gobierno estatal o municipal una posible visita. Entonces se monta una comisión para valorarla y voilá. Eso, o directamente se acuerda en alguna reunión de altos mandatarios, rollo que vaya ZP allí y acuerden un viajecito. O voy yo tal día, y tú me devuelves la visita.

El problema surge cuando su santidad no va en calidad de jefe de estado, sino de líder religioso. Caso de la futura visita a Madrid de Ratzinguer Z, que sufragarán el estado y determinadas empresas privadas. Y más aún, quieren catalogar la visita como evento de interés especial, es decir como si fueran unos Juegos Olímpicos. Lo cual supone que las empresas que financien la visita del papa contarán con beneficios fiscales de hasta el 80%.

Vamos, que ya estamos montando un tenderete de crucifijos o algo, guti!

un abrazo!

Princesa Ono dijo...

No quería volver a despotricar de la Iglesia, pero es que no puedo resistirme. Estamos pagando entre todos una visita de un señor que dice ser el representante de Dios en la tierra, como si en el caso de que hubiera un ser supremo se decidiera a elegir a un mísero mortal para representarle... Además este señor pretende darnos lecciones de moralidad cuando hace la vista gorda ante grandes abusos de todo tipo que ocurren y han ocurrido a diario en la "empresa" que él preside con tanto orgullo. Cuando mira hacia otro lado ante problemas como el SIDA y se limita a decir que el condón no sirve para evitar el contagio, que hay que practicar la abstinencia. Cuando rechaza a gente que ha elegido la opción sexual contraria a sus creencias. Cuando decide no aprobar la carta de los Derechos HUmanos...
En fin, podría seguir largando, pero creo que mi postura ha quedado bien clarita. No soy atea, pero detesto a la Iglesia como institución porque me parecen una panda de hipócratas e intolerantes.

PD: Me encantan tus posts protesta!!

R. dijo...

Unos fariseos, eso es lo que son. Suscribo todas tus palabras, princesa.

besos!

Mónica dijo...

R, qué chistoso has estado con lo de los fariseos...
Yo tampoco soy atea, pero veo que hay mucho desperdicio...y los negritos muriéndose de hambre y enfermedades...

Mónica dijo...

Ah, no te enfandes, pero me sigue molestando a los ojos tu fondo negro, sobre todo a estas horas.

Shigella dijo...

Acabo de ver en las noticias el resumen de la visita papal. Un circo de tres pistas montado sobre un terreno fértil. Hay un poema de Juan Ramón Jiménez que me vendría al pelo. Para quién quiera leerlo es el poema 5 de "Eternidades". Aunque se refiere a la poesía también podría servir para hablar de la fe.

R. dijo...

Pues sí mónica, toda la razón.

un besote!!!

R. dijo...

No conocía el poema, shigella. Muchas gracias. Y sí, le viene como anillo al dedo.

Puto circo...


Un beso, pumu

R. dijo...

No me enfado, mónica. Pero madrugario es así. Con lo bueno y lo malo.

otro beso!

Siona dijo...

muy cierto lo dicho, divertido, mordaz y lúcido, me gustó, saludos!!

R. dijo...

No sé si tanto pero muchas gracias, siona!

Un saludo!