jueves, 21 de octubre de 2010

A franquear en destino

No puedo evitar sentirme como un polizón cada vez que te penetro y penetro en tu vida. Y viajo, así, por rugosos océanos de felicidad sin tener que mostrar mi pasaporte de tristezas en cada poro de tu cuerpo. No puedo evitarlo. Me siento prófugo de mi mismo. De un pasado que antaño me perseguía vestido de etiqueta para exigirme el pago adeudado de todas las noches que derroché buscándote en otros ojos. En otros lunares. En otras camas. Y hoy, acurrucado finalmente dentro tu ombligo, miro al futuro y está delante de mis ojos.

Y el único interés que se me exige son dos vidas a franquear en destino.



Imagen de http://comicscompartidos.blogspot.com

14 comentarios:

Anónimo dijo...

Qué hijo de la gran putísima y luego dirás que te ha abandonado la musa. Tú naciste con ella, cabrón!!!

Pumuki dijo...

Apriétate bien las gafas...

Shigella dijo...

Cada vez que lo leo me gustá más. Ya no hay parones bruscos en el texto ni nada. Como todavía me quedan muchas veces que leerlo, al final me parecerá que es absolutamente perfecto. Me alegro de que madrugario haya vuelto.

Un besazo

R. dijo...

Ya será menos, anónimo. Exagerado. Ya me hubiera gustado a mí haber nacido con una musa bajo el brazo. Pero ni musa, ni pan, ni nada de nada.

Pero se intenta, que no es poco.

Un abrazo, hijo de la gran puta

R. dijo...

Que vienen curvas...


Un beso pumuki

R. dijo...

Yo también me alegro de que haya vuelto. Pero tú no me vales. No eres crítica ni objetiva. Tú estás en nómina jeje

aún así, gracias.

Un besote, guapetona!

Clara dijo...

Tienes un don para convertir lo sucio, en este caso el hecho de penetrar a alguien-penetrar es un verbo horroroso-, en poesía. En algo dulce.

R. dijo...

Muchas gracias, Clara. Aunque penetrar no me parece un verbo horroroso. En realidad, no hay verbos horrorosos ni bonitos, sino personas que te conjugan una seria de sensaciones más o menos agradables.

Un beso!

Mónica dijo...

Te valió la pena las noches perdidas entre otros ojos.

R. dijo...

Pues sí, moni. Visto lo visto, sí.

Un beso guapa!

carapuchiña dijo...

Te descubrí por casualidad, y que casualidad tan apropiada.

Te leo desde entonces, básicamente porque eres un ladrón, el de mis palabras y pensamientos.

Que no se apague tu palabra.

Enhorabuena

R. dijo...

Moitas graciñas, carapuchiña!

En ese estamos, intentando que no se apague. como cantaban los smiths, esta luz nunca se apagará.

O eso espero.

Gracias por tus palabras, nuevamente.

esta es tu casa, ya que te robo, como dices, al menos que sepas dónde localizar tus pertenencias...

Bicos!!!

Silvy dijo...

Llegué por azar hasta tus escritos y me dió un enorme placer leerlos. Me gustaron muchísimo.

R. dijo...

Muchas gracias, Silvy. Sé bienvenida a esta, tu casa.

Besos!