martes, 3 de agosto de 2010

Café acompañado



"¿Lo de siempre?", me pregunta la camarera nada más llegar y sentarme a la mesa. Sí, café doble muy caliente y dos horas de wifi, por favor. No sé cómo no se te achicharra la lengua con este calor que hace, ¿no preferirías mejor un café con hielo?, me sugiere. No, me gusta el café muy cargado y muy caliente, además el café con hielo me da arcadas como la cerveza sin o los donut light. Eres un tío de extremos. O alguien que sabe lo que (no) quiere. La camarera lanza un suspiro descorazonador: "Ojalá supiera yo lo que (no) quiero, ¿sabes? A mí me es igual tomar café solo o con leche, no le encuentro diferencia alguna". Pues la hay. Lo sé, pero digo que en mi caso me es indiferente tanto lo uno como lo otro, he llegado a un punto de mi vida en que todo me da igual: blanco o negro, carne o pescado, poleo o café. No sé, es como si todos mis días fueran el mismo repetido. ¿Cómo en la peli del día de la marmota? No sé qué peli es ésa, pero si te refieres a que me paso el día en la cama estás muy equivocado: yo no duermo más de tres horas diarias. En fin, voy a por tus cosas.


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Estoy sin Internet en casa pero voy a seguir yendo a esta cafetería aunque recobre mi línea. Su café es horrible y la wifi, lamentable. Pero el trato, la comunicación, fluye sin obstáculos. Y es que las nuevas tecnologías lejos de acercarnos, nos están distanciando cada vez más. Yo aquí y ustedes allá. En lugar de estar mesa con mesa, codo con codo. Así, claro, se pierde todo: olor, vista, cómo no, pero, sobre todo, tacto.

El tacto es importante. Tocarse. Acariciarse. Intuirse.

Saberse.

En fin, que me gusta que el camarero o camarera sepa lo que quiero sin pedírselo. Y que me diga, además, cómo se siente sin yo haberle preguntado. A ese grado de proximidad me refiero. El mismo que hace que un café solo se torne acompañado. Porque al final todos necesitamos comunicarnos.

20 comentarios:

Charlota dijo...

No dejes de ir.

Es interesante lo que te encuentras allí. Lo es tanto como tener internet.

Besos!

R. dijo...

Iré, iré. sí, la verdad que los bares y cafeterías son una novela pura y dura.

ay, internet, charlota. la verdad que estos días me he sentido como enjuto mojamuto...

besos friquis, guapa

Susana López dijo...

Interesantes puntos de vista. Volveré.

R. dijo...

Esta es tu casa, susana. sé bienvenida.

un beso!

Laura dijo...

Lo que está claro es que vayas donde vayas siempre tienes algo que contar... :)


Besitos Ro!!!

R. dijo...

Bueno, a veces es mejor escuchar y que te cuenten a ti, lauris.

un besote, guapa!

Onomatopeya dijo...

La verdad es que esa película me hizo reir un montón. No es nada del otro mundo pero te ríes. Yo me siento ahora un poco como el de la peli. Todos mis dás son iguales: me levanto, desayuno, cojo bus, trabajo, cojo bus, almuerzo, internet, cena, a dormir... y así todos los días. Tan sólo una peq variante cuando tengo guardia. En fin, a ver si pronto retomo el maravilloso mundo de la vida social y cambio mi rutina.
Besos repetidos

david dijo...

Está bien tener la ideas claras y saber lo que se quiere siempre que no se llegue a los extremos que, por norma, siempre son malos.

Qué tendrán los bares que siempre te encuentras algo diferente. Un abrazo.

R. dijo...

Verás como sí, princesa ono. verás como pronto sales de ese bucle. a mí la peli me encantó y como tú me reír un montón jeje

un beso detrás de otro

R. dijo...

Como canta aquél: bares qué lugares...

bueno, los extremos son malos pero yo hay cosas con las que no transijo: la cerveza sin o el café descafeinado. puag!

te mando un abrazo radicalizado, david!

perroandaluz dijo...

Mismo comment de tu post anterior, pero de un modo parco.
Este beso va con lengua y además con mano debajo del pantalón.

R. dijo...

perro, hay algo que deba saber?

....

Perro Perrez dijo...

Simplemente, que pareces leerle el pensamiento a mi amigo Perro Andaluz. Si el piensa amistad: vas tu y publicas lo del otro día; si piensa rutina, me la trae al fresco todo, vas y nos regalas lo de hoy; etc, etc. Canciones, frases, etc, etc.
Pero tranquilo, que se le van los ojos tras los vestiditos cortos de vida alegre (que diría Melendi), sus morreos hacia tí van de farol.

Dos ladridos (uno sensual de PerroA, y otro equilibrador de Perrez) desde la perrera paridora.

R. dijo...

Ah entonces es que perro y yo nos follamos la mente mutuamente. un polvo neuronal, en lugar de sensorial.

y yo que me había hecho ilusiones jajaja

abrazos para los canes de la blogosfera!

Mónica dijo...

Esa compañía...

Princesa Ono dijo...

Hola R! Esta que te escribe es un intento de nueva persona, por tanto nuevo nombre y nuevo blog. Aun estoy perfilando cosas y no estoy del todo convencida d ecomo ha quedado pero bueno. Tal vez lo mejore. Onomatopeya y Las claves de mi vida ya no existen. Lo escribo en tu blog porque sé que es un sitio en el que todos lo verán.

R. dijo...

Qué pasa con la compañía, mónica?

besos

R. dijo...

Celebro tu nueva andadura, princesa ono. verás cómo encuentras tu sitio, otra vez.

un beso, guapa!!!!

Mónica dijo...

Qué fastidio! Toda la mañana sin conexión! Me había acostumbrtado a hacer amadrugar a la escritura!

R. dijo...

Bueno, mónica, de noche tampoco se está tan mal.

besos, guapa!