viernes, 2 de abril de 2010

Un mal trago


Cuando me dijo que me había puesto los cuernos, formé una gran bola de saliva para escupírsela. El escupitajo es la única forma de violencia con la que estoy de acuerdo. Después de la palabra, claro. Pero como yo no tenía mucho que decir en ese momento, recurrí, ya digo, al salivazo en la cara. Que era, por otro lado, lo que el cuerpo me pedía. Una gran bola de saliva saliendo disparada hacia su rostro; el mismo retrato que había contorneado tantas mañanas. Y que había pintado en sueños tantísimas noches. Sin embargo, de la sequedad a las gárgaras hay un paso. Y ahora había llegado el momento de tomar ese último impulso. De mi boca a la suya, pasando por mi garganta. Ella, mientras, me seguía ¡explicando! los pormenores de su desliz. Cuando yo ni siquiera le había im puta do, y muchos menos preguntado nada. Simplemente, trataba de asimilar, o mejor dicho salivar, la situación. Y en esas estaba, insisto, procurando crear la bola de gargajos más grande jamás expulsada, cuando sin querer me la tragué. Y le escupí lo siguiente: "Gracias por ahorrarme un mal trago". ¿Cómo?, me contestó ella como si de verdad esperara que fuese a volcar sobre sus lindos ojos color miel, mi rabia verde. ¿No me escupes?, le faltó añadir. Pues no, mira. Prefiero guardarme esta saliva para usarla con otra, de otra manera. Ya me entiendes. Pues no, no te entiendo. Te digo que gracias por ahorrarme un mal trago, y, sobre todo, tiempo. ¿Cómo tiempo? Y de pronto era ella la que intentaba calibrar la situación. Sí, tiempo: el tiempo que he perdido contigo, y que espero ganar con otra que de verdad me merezca la pena. Y al decirle esto último, un hilo de saliva cristalina se esparció por su cara.

Al final, qué cosas, fue ella misma quien se escupió encima.





Imagen de http://www.lalupa3.webcindario.com

14 comentarios:

Anónimo dijo...

Pues me alegro de que al final no la escupieras. No se puede llegar a esos límites.

Besos. Yo te habría sido fiel.

;)

R. dijo...

Yo también me alegro, aunque a esos límites es normal llegar en según qué circunstancias. somos humanos. y a veces nos arden las entrañas. lo que no se debe hacer es traspasar esos límites. una cosa es pensar algo, y otra muy distinta hacerlo.

también tenía 17 años. aunque sigo pensando que los escupitajos son un buen desahogo.

gracias, pero ahora ya no necesito que nadie me sea fiel. me basta con sérmelo yo a mi mismo.

un besote, anónimo.

perroandaluz dijo...

He leido tu post. He pensado que a mí, a casi todos, pienso, nos ha pasado algo similar, afortunadamente a mí me pasó con 17 y doy gracias al cielo de que no fuera con 37.
Después he visto la etiqueta del post: ex, y he ojeado, no he leido, solo ojeado toda la historia, salpicada de canciones, metaforas geniales y frases como ráfagas de metralleta.
O me quito el sombrero, o aplaudo, o te doy un beso en la boca (heterosexual).
Yo también salgo a la calle pensando si me encontraría a la Maga, yo también la veo en cada rincón, en cada esquina, yo también encendía con velas el mar de sus labios, yo también.
Eres grande, decido aplaudirte... Por ahora.

eLena dijo...

A veces un salibazo sería la opción, aunque como tu mismo dices las palabras también hacen lo suyo. Eres tan inteligente que ella sola se da cuenta que la regó!

Un beso

Mica dijo...

Cada vez que te leo, sólo puedo decir una cosa: me encanta leerte.
Tienes un gran valor para contar tus cosas y expresarlas tan bien. Me imagino que como en botica, habrá de todo, parte de ficción y otra biográfica. Pero me gusta. Un abrazo.

david dijo...

Es verdad que hay veces que te entran ganas de escupirles en la cara, pero siempre hay que optar por la palabra. Siempre es la mejor opción....

Laura dijo...

Yo también me alegro de que no le escupieras, es como si te hubieses puesto a su altura. Claro...yo soy orgullosa hasta la médula y me "hubese dado igual, incluso me hubiese alegrado después de soltarle un saco de reproches." soy así de melona.
Además escupir como una llama es feo, si no, sólo tienes que ver a los abuelos por la calle sacar hasta el corazón. Eccccs...

Musuuuuus Ro!

JotaEfe dijo...

no sé, yo no sé cómo habría reaccionado, nunca me ha pasado algo de esta naturaleza. Pero quizá, sabiendo como soy, habría pensado como tú: para qué desperdiciar saliva que se puede utilizar de otra forma mejor. Total, si te fue infiel, no creo que se mereciera ni que la miraras aunque, oye, también existe el perdón y las segundas oportunidades.
Un abrazo.

R. dijo...

Sí, es mejor siempre que estas cosas pasen con 17. Y no con 37, como dices perroandaluz. Al menos, con 17 aún te queda un largo recorrido, y digamos, que son gajes del oficio. Más mayor, yo no sé, hablo de oídas, sienta peor.

Vaya muchas gracias por tus palabras. Recibo tus aplausos, y te mando yo otros por haber sobrevivido a marzo, y lo que sobrevivirás, amigo!

Sí, la maga suele estar en todas partes. Es lo que tiene. Maldito Cortázar la que nos lió escribiendo Rayuela jeje

Tú eres grande.

Te mando una ráfaga de abrazos!

R. dijo...

Sí elena, es verdad, a veces apetece hacerlo, pero como bien pensamos, las palabras salpican más.

un besote, guapetona y gracias por pasarte!

R. dijo...

Vaya, muchas gracias Mica. Pero creo que el valor es compartido por todos aquellos que tienen un blog y escriben en él.

sí, como en botica, aquí hay de todo. mezclado, no agitado, que diría Bond jeje.

un besote, y muchas gracias por los ánimos guapa!!

R. dijo...

Sí, es verdad que a veces apetece, David, pero como bien dices, nunca es la mejor opción. la mejor opción es la palabra, que mancha más.

un abrazo y a ver si se resuelve pronto el entuerto de mariola y jota! jeje

R. dijo...

Efectivamente, lauris, siempre hay que mostrarse elegante incluso con los "enemigos". Y contener la rabia, y tragarse los gapos, y formar con ellos palabras, que hieran por si solas.

Todos en según qué circunstancias somos melones. No te juzgues por ello jeje.


Los viejos que lanzan escupitajos son mis ídolos. en un hipotético concurso de gapos se les iría toda la fuerza por la boca, y ganarían!!

es verdad que echan hasta la vida jejeje


jajajajaj

qué grande!


besotes, guapa!

R. dijo...

Conociéndote, habrías mantenido la cabeza fría y le habrís dicho cuatro cosas bien dichas, jota.


bueno, el perdón y las segundas oportunidades están ahí, pero enfrentadas con el orgullo y el amor propio, en un combate a cara de perro.

a veces gana unos, y a veces otros.

yo he perdonado, y me han perdonado. y también he mandado al carajo y me han mandando al carajo.

todo puede ser.


un abrazo, futuro papá jejeje