domingo, 28 de marzo de 2010

¿Era tanto pedir?



Vuelvo a casa caminando. Son las cinco y media de la mañana y sobre Gran Vía pende una fina llovizna que diluye mi cabeza, ahora embotada por el alcohol. Camino con las manos en los bolsillos; mitad anonido, mitad friolero. Pensando sobre esto y aquello. Ahora no lo sé, pero mañana sonará mi móvil y ella recapitulará. Me pedirá un armisticio. Sin embargo, todo eso pasará mañana. Ahora, como digo, camino por Gran Vía y saludo a las putas, como de costumbre. A Clara, a Mariana y a Sofía. Y les pregunto, además, si se han enterado que ha caído una mafia de trata de mujeres. Ellas callan. Prefieren no sacar el tema, no vaya a ser "que nos calcen una ostia", dice Mariana, con la serenidad de quien está acostumbrada a que la vistan a golpes. Como siempre, les digo lo mismo: que por qué no le ponen matarratas a su jefe. Si total, un chulo menos no se iba a notar en este país de sinvergüenzas. Al escuchar esto último, Sofía me sonríe, como es habitual, con su cara de niña y sus maneras de adolescente, y en respuesta me ofrece un completo por 25 euros. El precio de un menú degustación de un restaurante barato. "Otro día, guapa, que hoy tengo prisa", me excuso. Y sigo mi camino Gran Vía abajo, por el broadway madrileño, que lo llaman, y atajo después por San Bernardo, como si tuviera prisa por llegar. Como si alguien me estuviera esperando. Eso lo pienso más tarde, cuando estoy a pocas calles de mi casa. Pienso, ni que me estén echando de menos. Y es un pensamiento triste, lastimoso. Pero, no obstante, un eco real. Y en esas deseo que pase algo inesperado: que me rapten de repente, o que verdaderemante estés en la puerta, esperándome. Quiero que pase algo que no me espere. Que me coja por sorpresa, y haga latir mi corazón con intereses. Pero por desgracia llego a casa sano y salvo. Sin un rasguño, y sin un sólo beso encima. Joder, sólo quería acabar este día de forma diferente a como lo empecé: acompañado.

¿Era tanto pedir?

17 comentarios:

Charlota dijo...

Si ni en tu casa ni en tu portal había nadie esperándote, aquí, en tu blog, lo hace mucha gente. Ya ves, no es lo mismo, pero es algo.
Un beso.

R. dijo...

Se cumplen 100 años de la calle gran vía. quién mejor que antonio flores para homenajearla.

R. dijo...

Vaya, charlota, muchas gracias. así da gusto. contigo, uno se siente respaldado aunque no quiera.

me dejas sin palabras.

gracias de veras, guapa!

te mando un besazo

JotaEfe dijo...

Nada, es duro, pero es así. Todos los días llego a mi casa solo, nadie me espera, nadie me recibe ni alegre ni triste, nadie tiene nada que contarme ni por lo que preguntarme. Es triste, pero uno se hace a todo y, al final, lo encuentra lo más normal del mundo.
En fin, un abrazo y que pases un buen domingo¡

R. dijo...

Hombre depende del día. a veces hasta te apetece que no haya nadie esperándote. y otras, en cambio, darías tu pancreas porque te abrieran la puerta.

lo importante es vivir, que lo tenga que ser, será.

abrazos

Sara Royo dijo...

Ufffff.... Me has vuelto a llevar de paseo por la Gran Vía, de madrugada... Has tratado de encontrar un taxi libre a esa hora? Cuánto tiempo hace de eso... Eso de q le esperen a uno en casa está muy sobrevalorado, hacedme caso.
Besicos acompañantes-

Nefertiti dijo...

Hay que penita me dais, estos chicos solitarios, pero esto lo soluciona la Faraona, darme un par de días, mañana es el día de Fete....y después tú. Hasta aquí puedo leer.
Besosssssssssssssssss

Eme dijo...

Y eso que estaba detras del portal*

Muchos tiempos de ausencias querido R*

Tendre que raptarte de Clara, Mariana y Sofia*

besosdulces*

R. dijo...

Por fortuna, sara, hace tiempo que no tengo que buscar taxis para volver a casa. vuelvo andando, además como bien dices, aunque quisiera sería imposible coger uno!

si? está sobrevalorado?

vaya hombre!

pero también dependerá del día que tenga uno, y de quién te espere, no?

un besote, guapetona!

R. dijo...

Buf miedo me das faraona!!!!!


no quisiera yo despertar la furia de su merced...que nefertiti es mucha nefertiti...

me dejas acongojado.

habrá que esperar pues.


aunque de todas maneras sea lo que sea se agradece, y más viniendo de una reina egipcia!

un besote, faraona!!

R. dijo...

Cuando quieras y donde quieras, dulceme.

;)

hay que poner remedio a tanto tiempo: toma, brindemos con esta botellita de vino, que la ocasión lo merece.


besos sonrosados

Eme dijo...

Abres las posibilidades del portal R*

Te espero con cinco botellas de vino tinto*

besosdulces*

Onomatopeya dijo...

La verdad es que el hecho de que alguien te esté esperando en casa (y no me refiero a tus padres)es fantástico, al menos para mí. Ahora mismo hay alguien cuando llego, pero no me espera...

perroandaluz dijo...

Jeje, mitad golfo, mitad tierno, que envidia poder ir borracho por la gran via de madrid caminando hasta tu casa. Eso significa tantas cosas.
Cuidado con lo que deseas, no se vaya hacer realidad, sobre todo no tientes la suerte criminal de la capital del reino.
Hablas con las rosas negras de la noche, yo hablo con ellas de día, contaré algo de eso en un próximo post.
En breve tendré esa sensación de que nadie me espera, libertad buscada pero nunca querida. Me vienen a la cabeza tantas canciones...

R. dijo...

5? no van a ser pocas dulceme?

mira que tenemos mucho pendiente.

besos...

R. dijo...

Vaya que sí que es fantástico, ono, y claro no hablamos de los padres.

pues eso tiene que cambiar, finge un secuestro como el novio de falete pa que empiece a preocuparse a la voz de ya. y a partir de ahora te espere.

un besote!

R. dijo...

Significa libertad, y sobre todo proximidad, perro, pero también ruidos y calles oliendo a pis.
pero borracho no hueles nada, al menos yo jeje

espero ansioso tu post, seguro que tú tienes que contar mucho y más interesante sobre las "rosas negras de la noche".

golfo tierno, me ha gustado la definición, con tu permiso me la apunto jeje.

hay que tener cuidado con lo que se desea, sí, no vaya a ser que por ir de listo, me espere dentro de casa una ex! jeje

bueno, espero que sepas hacer buen uso de tu libertad, y que la aproveches para después contárnoslo!

abrazos y ladridos!