lunes, 8 de febrero de 2010

A golpes por la crisis económica

Centro de Madrid. Media tarde. Parada del autobús. Un hombre saca su cartera del bolsillo y comienza a contar el dinero delante del resto de personas que hacen, hacemos, cola. A simple vista distingo tres o cuatro billetes de 500 euros, dos de 100 y un par de 50. El hombre lleva encima una pasta gansa y no muestra ningún tipo de precaución. Todo lo contrario, parece pavonearse. Por otro lado, es su dinero y nadie debería intentar quitárselo. Pero la situación en sí no deja de ser brusca. Y más con los tiempos que corren. De hecho, a mi lado, hay varias personas que no le quitan ojo. Diría que le miran con odio. Con inquina. Con cara de asco: "El forrado y nosotros sin paro, tócate los cojones", estalla un padre de familia. Lo sé porque sujeta a su hija de la mano, y está, además, acompañado de su mujer, que asiente y hace aspavientos.

Su comentario enciende la mecha. ¿Era de esperar? No lo sé, pero el caso es que ahora otro hombre está encarándose con el señor, con el apoyo de una señora mayor que justo acaba de llegar. Entre ambos le espetan que se guarde su dinero, y que "no se enseña el filete en casa del pobre". Ante lo cual, el fulano de los 2.300 euros aprox, les contesta, muy correcto, que tiene todo el derecho del mundo a contar su dinero dónde le plazca. Que acaba de cerrar un acuerdo y que si les molesta que no miren. Y apuntala la frase con un, "criticones". Y aquí es donde pierde enteros. Pues el mismo hombre que tiene enfrente se desboca y le asesta un derechazo que le tira al suelo. Y con él, todos su billetes que caen desperdigados en mitad del asfalto.

Se desata la locura. El padre de familia y el hombre que ha agredido al señor, se enzarzan entonces por los billestes más altos, mientras la mujer y la niña, que no pasa de los diez años, recogen las 'sobras', apartando, como pueden, a la señora. Y todos son gritos, y empujones, y hasta patadas. Y yo no sé qué hacer: me sale ayudar al señor, que está en el suelo sangrando. Pero mi lado más hijodeputa me insta a llevarme parte del botín.

En un despiste generalizado, cojo los dos billetes de 100 que nadie ha visto, y me los meto en el bolsillo. Para entonces, el padre de familia, mucho más robusto, se ha hecho con la mayor parte de los billetes morados, y escapa calle abajo junto a su mujer e hija. El otro tipo, por su parte, ha tenido que conformarse con el reintegro, que se niega a compartir con la señora, que le insiste e insiste en que su pensión es "muy" pequeña. "Anda y vete por ahí", zanja él. Sin embargo, el haberse llevado un pellizco no parece calmarle. Sigue molesto, y se dirige por segunda vez al hombre:

- Eso te pasa por ir de listo por la vida-le grita, y se va con 500 euros arrugados.

Eso, eso, secunda la señora subiéndose la solapa del abrigo, a lo garçon. Tras lo cual, muy digna, prosigue su camino. ¿Pero ésta no estaba esperando el autobús? Jodida vieja cotilla y malmete, pienso. Y en esas, miro al señor y siento una pena increíble. Apoyado sobre el cartel de la marquesina, sollozando.

- Tome, esto es todo cuanto he podido recuperar-y le doy los 200 euros que le había quitado.
- Gracias, gracias-me dice moqueando-¿Sabes? En realidad no había cerrado ningún trato, simplemente me los había encontrado en la calle. En esta misma cartera. Y ya ves, por no querer dejarla en comisaría, el karma me ha castigado.

Y le ayudo a levantarse, con su última frase bombeando todavía en mi mente. Según él, la paliza se la tenía merecida por avaricioso.

¿Sí?

¿Tal vez?


No lo sé. Pero de ser cierto lo que dice, y de ser, también, ese padre de familia, o el otro tipo, estaría temblando.

El karma les va a dar hasta en el cielo de la boca. La vieja, me temo, bastante tiene con su vida.




Imagen de http://poesiaparalagente.files.wordpress.com

8 comentarios:

JotaEfe dijo...

Qué barbaridad. La avaricia rompe el saco, dice el refrán, y a este hombre en concreto le rompió la nariz de un puñetazo.
Qué cosas tiene la vida¡
Un abrazo.

R. dijo...

Pues sí jota, ya ves. la avaricia le ha partido la cara, qué cosas.

un abrazo!

Anónimo dijo...

Como veo que nadi te escribe, ahí va mi empujoncito: ¡Chorizo!

R. dijo...

Muchas gracias, Troll, se agradece.

saludos

Mica dijo...

Pero esto es cierto? Me has dejado flipando. La peña está muy mal. Por mucho que se pavonee, lo que no es tuyo no es tuyo y punto. Mira para otro lado si tanto te molesta. Qué fuerte. Por lo menos, si le devolviste las pelas, puedes estar tranquilo, tu karma será recompensado no?

R. dijo...

Sí, mica, mi karma está tranquilo. gracias a dios. Y tienes razón, lo que no es de uno, no se puede quitar.
la gente está fatal, la verdad.

un besote, y gracias por pasarte!

david dijo...

Joder con el Karma qué mala leche tiene....

R. dijo...

Ya te cuento, macho!