lunes, 8 de febrero de 2010

De cómo ella lo acabó sabiendo (y 2)



Bien. Tenía un plan para encontrar a mi ex, les decía, pero faltaba lo más importante: el anzuelo. Un blog con denominación de origen, donde pudiera sincerarme entrelíneas. Y contar(le) lo mucho que le echaba de menos, y lo mucho que me arrepentía de haberla dejado. Etc, etc. Así que me puse manos a la obra. Y pensé un nombre sugerente, atractivo para mi espacio. Como ya conté, el primero que me vino a la mente, por sútil y directo, fue: "Aunque tú no lo sepas". Más por el poema de Luis García Montero, que por la canción de Quique González. Aunque ambas letras son increíebles. Sin embargo, lástima de cabecera, ese título ya estaba cogido. De modo que me dije, si voy a hacerme un blog personal qué menos que ponerle un nombre propio, hecho a medida. Como la alta costura. Y estrujándome el coco, salió "Madrugario". Tenía clara la idea: lo mío sería un diario a la manera de los exploradores antiguos (me chiflan); y como soy más búho que gallo, cambié un par de letras, le puse un fondo estrellado, una luna en todo lo alto. Y voilá. Ya tenía mi cuaderno de bitácora nocturno. La madrugada hecha palabra. Bueno, esto último es un tanto pretencioso. Pero esa era un poco la idea. Escribir(la) a horas intempestivas, las mías. Y que el amanecer diera, acaso, sus frutos.

¿Saben lo más curioso? Que mi ex es totalmente diurna, se acuesta pronto, y se levanta más temprano todavía. Es una chica atareada, yo también, que conste, pero ella es, además de todo, responsable. Lo pensé. Que quizás era absurda toda esta estratagema, pues, al fin y al cabo, teníamos el horario cambiado. Aparte de mi jet lag sentimental. No obstante, cabía la posibilidad de que me encontrase por la mañana, o por la tarde. Y vernos por la noche. Vamos, todo rodado.

Y así empecé este blog, pero no hablé de ella en el primer post. Sino de una prostituta que ejercía debajo de mi trabajo. Y con la que solía hablar de vez en cuando. Hasta le cogí cariño, oye. Pero eso se lo amplío otro día.



Continuará.

6 comentarios:

david dijo...

Y digo yo, sin que el anónimo se crea que estoy a favor de el. Pero no era más fácil coger el teléfono y llamarla y hablar con ella??

Aunque a veces es casi mejor ni hablar....

R. dijo...

Bueno, todo eso tiene su explicación. que ya iré contando.

aunque sí a veces es mejor ni hablar...


un abrazo, david!

Anónimo dijo...

Ves, tenía yo razón. no tienes huevos.

R. dijo...

Así me gusta, troll, que hagas amigos. sal del lado oscuro, y vente al lado bueno. abandona tu anonimato. y descuida que no habrá represalias.

Sara dijo...

Yo tengo el convencimiento de q cuando alguien no quiere ser encontrado, es mejor ni intentarlo. Pero claro, el amor es testarudo. Y creativo, como en tu caso ;)
Me preguntabas por qué el nombre de mi blog. Supongo q fué porq nació en un momento duro en el q los recuerdos dolían mucho, mucho. Aún ahora me gustaría encontrar ese elixir, pero no sé si lo bebería. Todo, todo, es cuestión de tiempo.
Un besico.

JotaEfe dijo...

Pero eso de llamar por teléfono es menos emocionante que lo de abrir un blog para ver si damos con la persona en cuestión. El ser humano gusta de complicarse la vida y casi siempre, por no decir siempre, opta por los métodos menos fáciles para conseguir el objetivo, jajaja.
Además, un blog se sabe cómo empieza pero no cómo termina. Yo sigo diciendo que creo que te encontró, apuesto por ello. A ver si nos desvelas el misterio, jajaja.
Un abrazo fuerte¡