jueves, 18 de febrero de 2010

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En esto del amor, yo solía ser un asesino a sueldo. Amaba por encargo. Hasta que mi corazón me encomendaba otra víctima propiciatoria, y, así, cambiaba de boquilla. Más cerrada, más abierta. Daba igual. El caso es que siempre era yo el último en disparar. Y el primero en marcharse de la escena del crimen. Pero sucedió que un día se me encasquillaron las palabras, y ella aprovechó para encañonarme a bocajarro. Y fue así como caí tendido al suelo, en un charco de sangre. Y supe lo que era morir de amor, por primera vez en mi vida.

.....

Te sentaste justo al borde del sofá
como si algo allí te fuera a morder.
Dijiste: "Hay cosas que tenemos que aprender,
yo a mentir y tú a decirme la verdad,
yo a ser fuerte y tú a mostrar debilidad,
tú a morir y yo a matar."

Y después se hizo el silencio y el silencio fue a parar
a una especie de pesada y repartida soledad,
y la soledad dio paso a un terror que hacia el final
nos mostró un mundo del que ninguno quisimos hablar.

Y así eran nuestras noches y así era nuestro amor,
comenzaba en el silencio, continuaba en el terror,
y otra vez de allí al silencio. Dime, ¿para qué hablar
de lo que pudo haber sido y de lo que jamás será,
tratando de adivinar qué fue eso que hicimos tan mal?,
si, en fin, se trata de morir o de matar.

Así que, si aún andas por aquí,
y alguien vuelve a prometerte amor,
con dinero, encanto y alguna canción,
por favor, prepárate para huir.
Vete lejos y limítate a observar
esta escena tan vulgar.

Conoció a unas cien mujeres y a cincuenta enamoró,
conoció a otros tantos hombres y con tantos se acostó,
y fundió todo el dinero y la gente se cansó
de escuchar noche tras noche la misma triste canción.

Y ahora ve que el universo es un lugar vacío y cruel,
cuando no hay nada mayor que su necesidad en él.
Y encendiendo un cigarillo se comienza a torturar
y habrá cerca alguien gritándole "hágase tu voluntad"
y el "la culpa sólo en parte es mía y en parte lo es de los demás".
De lo que se trata es de morir o de matar, de morir o matar.

Fue aquella gitana que nos leyó el porvenir,
dijo "uno es el asesino y el otro el que va a morir".
Y salimos de allí y me mirarte asustada y el miedo sonó en tu voz:
"antes de que tú me mates, prefiero matarme yo".

Y emprendiste así tu huida y yo corrí a mi habitación
y mezclé en una cuchara el polvo blanco y el marrón.
Y con la sangre aún resbalando te llamé desde ese hotel:
"Por favor, entiende que algo no funciona en mí muy bien".
Y al otro lado te oí llorar y yo seguí y no colgué,
y me suplicaste: "Déjame de una vez, déjame de una vez".

Y tus párpados cayendo se me antojan guillotinas,
y te observaré durmiendo y me pondré a susurrar:
"nuestras almas no conocen el reposo vida mía,
pero si hay algo que es cierto es que
te quiero un mundo entero con su belleza y su fealdad.
¿Por qué no puedes aceptar que esto no se trata más
que, amor mío, de morir o de matar, de morir o matar?"

Moriré, moriré, moriré ...
moriré, moriré y es lo único que sé.
Moriré, moriré ...
moriré y cuando lo haga al fin ya nada va a impedirme descansar
y así obtendré la santa paz que en vida no gocé jamás,
pues hasta morir la única opción siempre es matar, siempre matar.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Vale, te podría decir muchas cosas, pero has mentado a Nacho Vegas, que para mí es Dios. Así que por hoy te libras, pero ándate con ojo, capullín.

R. dijo...

Troll!!!!!!!!!!!!!!!!!

ya le echábamos de menos, qué tal estos días?

Ya pensaba que me habías abandonado por otro blog mejor. Más alto y más guapo.

Así que me quitas un peso de encima.

Sí, ahí te doy la razón, Vegas es otro dios laico al que profeso devoción.

tan sólo un apunte,

para ti, señor capullín.

nada más.

un saludo guapo/a

Eme dijo...

Uno sera el asesino y el otro la victima*

Joder que yo prefiero morirme si te matas, y matarme contigo si te mueres... aunque duela y la sangre sea muy espesa*

besosdulces*

Ola Na Tungee dijo...

Aquí otra adepta al dios Vegas. :)

R. dijo...

Bueno, pero esta versión, aunque menos romántica que la de sabina, también sabe bien.

además siempre pueds apuntar a zonas no vitales, y desangrarnos juntos.

también es una forma bonita de morir. aunque dolorosa, eso sí. pero el amor duele de todas formas.

un beso dulceme

R. dijo...

No esperaba menos de ti, señorita rigby.

;)