miércoles, 20 de enero de 2010

Los etarras también se enamoran


Quiero hablarles de un etarra. Jorge Uruñuela Mollinedo, de 31 años. Y natural de Barakaldo. El tipo cumple condena por actos de kale borroka, o violencia callejera. En 2005, según parece, quemó un concesionario y una surcursal. Y se le condenó por ello a 16 años de cárcel.

Ya en prisión, siguió desde un principio la disciplina del colectivo de presos etarras. Esto es: ser unos rancios de mierda y no relacionarse con nadie de fuera de su entorno, ni aceptar otros posibles abogados que no sean los impuestos por la banda terrorista. Ni tampoco participar de las actividades de la cárcel. Y, por supuesto, no entablar amistad alguna con los funcionarios de la prisión, objetivos prioritarios de ETA.

Pues bien, pasa el tiempo y Uruñuela se cansa de todo esto y acaba pasándose por el forro ideológico las directrices de los asesinos de Euskadi. Así, comienza a practicar todo tipo de deportes, participando, de este modo, en el 'normal' devenir de su estancia en prisión. Y como guinda, engaña a su novia abertzale con una funcionaria de prisiones. Ahí es nada.

La cosa tiene miga, porque su churri, además, es un icono dentro del mundillo proetarra. Y es que sufrió un accidente de tráfico volviendo de Madrid -a donde fue con motivo del juicio a su chico-, que le dejó en coma. Aunque finalmente se recuperó. Y automáticamente, pasó a engrosar la lista de (no) mártires del entramado batasuno-etarra.

Y él, qué cabrón, va y se la da con otra. Con todo lo que ella había sufrido por su amor. Esto, claro, no ha quedado así. A la funcionaria, que estaba de prácticas, le han expulsado de su puesto. Y a él, por su parte, le han mandado a otra prisión. Y ETA, en concreto, al paro. Sin embargo, el amor, cuando es de verdad, puede vencer cualquier obstáculo. Distancias, y entramados terroristas.

Qué quieren que les diga, me gusta esta historia. Primero, no hay sangre de por medio (Uruñuela no ha matado a nadie). Segundo, se trata de alguien que ha tenido la valentía de plantarle cara a esa panda de caraduras que forman la cúpula de ETA. Y digo caraduras porque a ellos lo que menos les importa es la tan cacareada independencia del País Vasco. Ellos lo que quieren y buscan es la pasta que mueven los pines, y las chapas, y las huchas. Y demás. Lo otro se la pela con papel de lija. Sin embargo, por el bien de su coherencia, deben fingir que son gudaris, aguerridos soldados vascos, en lugar de meros empresarios chapuceros. Y ahí está el problema, que los de arriba mandan a los de abajo, más crédulos, que se manchen las manos por ellos.

Y matan al novio o al marido de tal o cual persona. Y eso ya me toca los cojones. Porque aquí todo el mundo tiene derecho a amar y ser amado. No solo los etarras, que deberían, dicho sea de paso, poder enamorarse de quien les diera la gana. Sin importar el grupo sanguíneo ni el apellido.

Porque el amor, al contrario que ETA, nunca mata.






Algunos datos de este post han sido extraídos de aquí. La foto es de http://www.diariocritico.com

6 comentarios:

Eban dijo...

La verdad es que me ha impactado esta noticia.

Sí el amor puede con todo, si eres etarra o no, eso no quiere decir nada... son personas que también se anamoran...

Pero claro... noto un poco de justificación por el simple hecho de que este hombre se haya emorado... es decir, vale no ha matado a nadie, no ha habido sangre... Y sí es el pringado de abajo que hace lo que le mandan arriba... pero nadie le obligó ha hacerlo, que no se nos olvide...

R. dijo...

Es bastante curiosa la noticia, sí.

Bueno, Eban, mi intención no es justificarle. Nadie le obligó a ingresar en ETA, eso está claro. Y como tal, ha sido juzgado. Pero le alabo, dos cosas: una que se muestre públicamente contrario a la violencia terrorista, y dos que pase de las directrices etarras como del comet mierda

Si hubiera más presos así, eta estaría aún más debilitada.

Un abrazo!

Eme dijo...

¿y tu? ¿te enamoras?

besosdulces*

JotaEfe dijo...

Bueno, hay que reconocer que este caso tiene su curiosidad, es verdad. Parecen personas que pueden llegar a sentir lo mismo que nosotros. Y me gustaría que no solo le pasara a este chico, sino a todos los demás, para que se dieran cuenta de lo que supone que alguien te quite a tu pareja o a tu hijo sin razón o por la sinrazón. Si se pararan a pensarlo quizá las cosas cambiarían.
El amor no mata, es verdad, solo hay veces que duele. Ese es el mayor daño que hace, que el muy jodido duele. Y poco se puede hacer contra eso.
Saludos¡

R. dijo...

Yo? depende de quién tenga delante, dulce eme...

R. dijo...

Ojalá todos pensaran en eso, antes de apretar el gatillo, jota.

otra euskadi cantaría.

el amor duele, escuece, pero lejos de matarte a veces hasta te resucita.

un abrazo!