lunes, 4 de enero de 2010

Sobre taxis rosas


Hay algo que nunca he entendido, ni entenderé en la vida: que las víctimas se vuelvan verdugos. Que los torturados, torturen. Y así sucesivamente. Pasó con los judíos, que de ser flacos y desnutridos, ahora se nutren de territorios ajenos. Y cosas peores. O los esclavos negros de EE.UU., por ejemplo, que una vez abolida la esclavitud y devueltos a África, de donde fueron arrancados, siguieron la serie y esclavizaron ellos mismos al resto de la población. Como sucedió en Liberia. A mí esto, qué quieren que les diga, no me entra en la cabeza. Aunque sólo sea por corporativismo. Pero no quieras para el prójimo lo que no deseas para ti. Y si encima lo has sufrido en tus carnes, razón de más.

Dicen que no se debe legislar en caliente, pero yo añadiría que quien haya sido víctima de un abuso, o injusticia, tampoco opinara. Miren si no a Losantos, lleno de inquina y mala baba. Normal. De joven, unos terroristas le ataron a un árbol y le pegaron un tiro en la pierna. A mí si me hacen eso, lo menos que hago es coger un micrófono y metérselo al susodicho por el culo. Y luego hacer una conexión en directo.

El caso es que esto que les cuento viene a colación de una noticia que he leído, y que ha hecho que me acuerde de los israelitas y los americo-liberianos y Jiménez Losantos. Y es que en Barcelona se ha puesto en circulación una flota de taxis únicamente para mujeres. 'Taxis rosas', lo llaman. Aunque usen el mismo color que los taxis para machos, puesto que la normativa del Institut Metropolità del Taxi impide que se prescinda del clásico negro y amarillo, que a mí personalmente me encanta.

Esto, que suena a lo que es-discrimación por cuestión de género-ya funciona en otras ciudades como Nueva York, Moscú o Londres. Y ahora, como digo, también en Barcelona. Los motivos que aducen son los de mejorar la seguridad de las féminas, sobre todo por la noche. Y hacer que se sientan más cómodas al coger un taxi. Lo cual viene a decir que todos los hombres, taxistas o no, somos potenciales violadores, abusadores y, pero aún, babosos.

Si no no se explica. Si el problema es la seguridad- en 2009 hubo en Nueva York 530.000 detenciones-, que pongan más policías patrullando, o más sencillo, que castren a los violadores. Química o manualmente. Porque esto de los taxis conducidos por y para mujeres no soluciona el ¿conflicto?, al contrario, lo magnifica. Hace de la real diferencia entre hombres y mujeres un escollo social, en vez de un mero matiz.

Además de ser discriminatorio. Pónganse en el ejemplo contrario. Taxis sólo para hombres, que hay mucha loba suelta. O...taxis para blancos, porque a los negros no se les ve en la oscuridad y se aprovechan de su invisibilidad. O taxis para rubios y nada de que se suban morenos, que somos lo más parecido a una mierda.

Pero, claro, ahora las mujeres tienen cuotas de poder, y mandan. Y como los judíos o los negros del África post colonial, invierten la balanza: de discriminadas pasan a discriminadoras. Y con eso, piensa Aído, se igualan las fuerzas. Pues mire no. Siento mucho si mis antepasados varones les prohibían salir de casa, o si les obligaban a cuidar de la prole, pero yo no tengo la culpa de haber nacido con pito. Así que estoy en mi derecho de quejarme de que ahora para solventar y solucionar 20 siglos de opresión y machismo, vengan ustedes, hembras, y utilicen el noble feminismo de Federica Montseny o Clara Campoamor, para justificar actitudes descaradamente discriminatorias, que ningún bien le hacen a la igualdad.

Como aquella iluminada de Fuenlabrada (Madrid) que le puso falda y coleta a los monigotes del semáforo porque así eran menos sexistas. Como si las mujeres no llevasen pantalones largos ni el pelo corto.

Y como esto, el colo rosa. Que es además de todo un tono machista. El rosa de las niñas, y el azul de los niños. Bravo, os habéis lucido.

Un consejo, a título personal. Si lo que quieren es igualdad, empiecen por desterrar estereotipos como los mencionados arriba, y trabajen para que ningún ser humano se sienta discriminado; tenga coño o polla. Ese es el verdadero igualitarismo. Por el que yo abogo, y el que yo defiendo.

Los hombres y las mujeres nunca seremos iguales, porque genéticamente somos diferentes. Un ejemplo tonto, pero muy gráfico: yo jamás sabré lo que es tener la regla, y tú, mi querida amiga, lo que siente uno cuando le dan un balonazo en la joya de la corona.

Esto, por supuesto, no es óbvice para que no tengamos los mismos derechos y obligaciones, que es lo verdaderamente crucial. Y no estas putas mierdas de iniciativas que lo único que hacen es avivar la mal llamada guerra de sexos. Y digo mal llamada, porque ambos estamos en el mismo bando. Pues tanto hombres como mujeres sufrimos o gozamos de la mala o buena gestión de los gobernantes, que es a fin de cuentas lo que nos afecta. Que la educación, la sanidad, o la justicia funcione. Y no el hecho de mear de pie o sentados.

Lo siento pero me niego a pedir perdón por ser hombre, de la misma forma que no pediré nunca disculpas por ser bajito, moreno, y con mala leche. Considero que son detalles secundarios, nimios, y que la profesión va por dentro. Somos personas, no sexos.

Ah, y otra cosa: yo soy periodista. No periodisto.

Así que dejen de marear el lenguaje, señoras y señoritas del ministerio de Igualdad.



Que me tienen hasta la pepitilla.





Imagen de elmundo.es

16 comentarios:

Toño dijo...

Muy bien. Me parece muy bien lo que dices. Pero digo yo que serán los torturados quienes torturen según lo que quieres decir al principio no?

Me imagino que habrá salido por inercia jejeje.

Saludos.

Nefertiti dijo...

Tema peliagudo y sexista.Ya veremos como acaba esto.
Besossssssss

R. dijo...

Gracias, Toño. Ya lo he corregido.

un saludo!

R. dijo...

El sexo no debería ser nunca un problema.
un beso, faraona!

una más... dijo...

0.0 jaj! qué de tiempo invertido en chorradas! no lo digo por ti, me refiero al tema en cuestión..menuda gilipollez.
Se nos va la olla tanto a veces..
Besotes mágicossss, esta noche a dormir pronto:P

Mica dijo...

Nene, ante esto sólo puedo decir : Óle, óle y óle. Vaya artículo que te has cascado. Muy bueno, si señor. Yo como tía tampoco veo que esta sea la solución.

JotaEfe dijo...

Creo que tienes razón.
Estas medidas de discriminación y apartheid para uno de los dos sexos, que es lo que son en el fondo, no creo que beneficien mucho precisamente en el camino de la igualdad. Vamos, yo no voy a dar lecciones de igualdad, pero me temo que con estupideces como lo de los semáforos o con taxis mujeriles no se va a ninguna parte sino a "indignar" a uno de los dos sexos. Que sí, que habrá tenido el poder tradicionalmente sobre las mujeres pero que no por eso hay que darle la vuelta a la tortilla. Vamos, creo yo.
Un abrazo fuerte y espero que estés mejor¡

david dijo...

Pero qué pasa hoy por la blogosfera?? vengo de casa de Fete y la que tiene liada y ahora tu la vas a liar, es un tema en el que incluso muchas mujeres no están tan de acuerdo con estas feministas que ahora quieren que paguemos por como está diseñado el mundo.

Yo soy hombre y reconozco que para nosotros la vida es más fácil, pero no por eso voy a hacer penitencia y me voy a dar de latigazos.

Yo soy mecánico (un oficio de hombres) y trabajo para una multinacional con nombre de mujer.

R. dijo...

Ya ves, una, se les va completamente la pinza. Y lo peor, es que invierten tiempo y dinero en gilipolleces. Así nos luce el pelo.

Yo soy de los que se quedan despiertos toda la noche, para pillar a los Reyes in fraganti
jajaja


besos guapa!

R. dijo...

Vaya, muchas gracias Mica. Sí, la verdad que esto no soluciona nada, al contrario, lo agrava.

En fin,

besos y felices reyes

R. dijo...

Efectivamente, jota. Esto es como dices un apartheid.

No lo habría explicado mejor.


Un abrazo, y gracias!

estoy mejor ya.

R. dijo...

Acabo de verlo. Este Fete...

Exacto, David, nosotros no tenemos la culpa de como está diseñado el mundo, es más, a nosotros puede que tampoco nos guste.

Bibi debería pasarse por tu multinacional, para que se le quitaran los complejos semánticos...

un abrazo!

Anónimo dijo...

¡Payaso!

¡Machista de mierda!

R. dijo...

Anónimo en este blog se permite insultar al autor gratuitamente una vez. El segundo insulto, en este caso machista de mierda, debes justificarlo y argumentarlo.

De no hacerlo, los siguientes insultos si los hubiere o hubiese serán censurados.

Sin acritud.

Carolina Pérez dijo...

Me ha gustado leerte. Y como filóloga, apoyo tu opinión respecto a la cuestión del lenguaje.
Un saludo.

R. dijo...

Muchas gracias Carolina, es un honor tener a una filóloga comentando. Espero no meter mucho la pata y si la meto, me corriges!

un besote!