miércoles, 5 de agosto de 2009

Maruja


La prostituta que me para en mitad de la calle se parece a Maruja Torres. Pelo rojo encrespado, y gafas cuadradas de escritora sexagenaria. Maruja lleva, además, un pantalón de pinza color beige, unos tacones bastante discretos y una camiseta negra anudada a la espalda, que realza sus grandes tetas, posiblemente operadas. Sin duda, es la más elegante de la zona. Los colores chillones de las otras meretrices contrastan con su sobriedad, que luce de lado a lado de la calle.

Y ella que me para y me dice:

- Guapo, 20 euros y soy toda tuya.
- Creo que vales más de 20 euros-sugiero.
- ¿Ah sí?- me responde con ojos muy vivos. Ojos de escritora.
- Yo te daría de 40 en adelante- le digo completamente en serio-pero hay tres cosas por las que, hoy por hoy, me niego a pagar: agua, aire, y sexo.
- El agua se está acabando, el aire con tanta polución está viciado, y el sexo...ya me lo dirás cuando no folles ni pagando- me espeta Maruja, y escrito así suena borde, pero me lo dice de buenas. Contundente, pero sin acritud. Como un sabio consejo que te da alguien que lleva más tiempo que tú sobre el asfalto.
- Bueno, si quieres quedamos para entonces- le respondo en el mismo tono-, para cuando sea viejo, quiero decir, y no se me levante.
- De aquella estaré ya muerta, no jodas- y se ríe enseñando sus dientes de ganadora del Premio Nadal.
- ¿Se vive bien de puta?- digo de repente; y me sale sola la pregunta, como si fuese un maldito eyaculador precoz incapaz de contenerse.
- Se vive, ¿por? ¿Te apetece abrir una franquicia?
- Si pudiese costearme un local, te aseguro que no montaría un puticlub. Montaría un bar de música en directo, con comida. Imagínate poder comerte una hamburguesa con patatas fritas mientras...
- No me refería a eso, pipiolo-me interrumpe Maruja, y pronuncia pipiolo como si azotase las pes con su lengua.

Pi auh, pi auuuh, olo.

- No me refería a eso, sino a ti, bobo.
- ¿A mí?- pregunto ingenuo, con cara de pipiolo.

¡Auh!, duele, ¡auuuuuh!, qué bestia eres.

- Eres joven, y aunque un poco bajito, no andas mal. Podrías meterte a puto.

Y Maruja Torres vuelve a partirse la caja con sus dientes de ganadora del Premio Nadal, y sus gafas cuadradas de escritora sexagenaria, que rebotan con cada carcajada que traza.

- Si quieres-añade entre risas-te hago una carta de recomendación, me has caído simpático, hombre.
- Oye, ¿te han dicho alguna vez que te pareces un huevo a Maruja Torres?-le digo cuando justo caigo en la cuenta de su tremendo parecido con la autora de Esperadme en el cielo.
- Maruja, ¿quién?
- Una escritora, que...
- Yo también escribo, pero a mano- y forma un canutillo con su mano derecha, que comienza a agitar en el aire-. Y no veas, nene, ¡qué libros hago!

Y Maruja que termina por partirse en dos de la risa; con ese pelo rojo encrespado y esos dientes de ganadora del Premio Nadal, y esas gafas cuadradas de escritora sexagenaria, que de tanto rebotar se le han acabado por salir de las órbitas, y esas tetas de goma de borrar que luce como el premio concedido a toda una carrera. Y a mí que al verla reír de ese modo, se me pega su risa. Me contagio. Y los dos nos meamos a carcajada limpia en mitad de la calle. Sin motivo alguno, y con todos los del mundo. Y el resto de putas, y puteros, que nos miran como si fuéramos dos tipos, a pesar de todo, felices. A pesar de que a unos metros de nosotros hay una redada policial. Y mucha gente está con las manos en la pared. Felices a pesar de que la calle desprende un insalubre olor a orín, y a mierda de perro diarreico.

Sin embargo, a pesar de todo eso, digo, reímos, y somos, así, felices. Maruja y yo. Nos la pela todo, nunca mejor dicho. Y volvemos a carcajearnos. Ajenos a lo que pasa a nuestro alrededor, al devenir, en fin, del mundo.

De este puto mundo donde las mujeres de 60 y muchos tienen que prostituirse para comer a diario, y dormir sobre un lecho caliente.

Qué libros hago, dice la jodida.

Y ambos nos carcajeamos a mandíbula batiente.




Nota a pie de página: y con este ya son 400 post. 400 páginas de este cuaderno de bitácora, más o menos, nocturno.

Imagen sacada de www.que-leer.com

14 comentarios:

MiAu dijo...

Me enkanta tu irrealidad....jejej

Muaks¡¡¡

Eme dijo...

a pesar de todo parecen felices*
saludos*

Me llaman octubre... dijo...

¿Esta historia ha ocurrido en realidad? Me ha encantado. Me he reído y me ha hecho pensar. Vamos, de esas que, pasado un tiempo, no las olvidas. Qué pena que nos vendamos tan barato... 20 euros. Y qué vicio más caro tengo, joder (la fotografía...).

¿Cabe la posibilidad de que tu Maruja fuera un policía vestido de paisano con la intención de llevar a cabo la redada? No sé, cosas que se me pasan así, por la cabeza, de repente.

400 posts... escribes bien chaval. Muy bien. Haces ameno lo que escribes y no me cuesta nada leerte. Me recuerdas a Eduardo Mendoza (con "El laberinto de las aceitunas te partes) o a Juan José Millás (te recomiendo "El desorden de tu nombre"). Aunque a ratos te das un aire a mi queridísimo Reverte (cualquiera de los suyos es bueno... aunque Alatriste no me gusta :().

Un beso. Aunque no sea nocturno.

Sylvain Cherkaoui dijo...

Muy bueno Rodrigo, me hizo sonreir a pesar de todo...
Un abrazo,
Syl

R. dijo...

Quién dice que sea irrealidad, Miau...

un besote

R. dijo...

Eso parecen, al menos, eme

felices,


un abrazo

R. dijo...

Pasó, y así la he contado, octubre.Me alegra que te haya gustado, sí, por 20 euros nos vendemos, que poco caché tenemos los humanos.

Pues lo mismo era un policía secreta, pero digo yo que llegado el momento me hubiera enseñado la placa o identificado, o no, vete a saber.
Estando de redada, como estaban.

Bufff, me has puesto el listón muy alto, y encima has mentado a tres de mis favoritos. Soy fanático de Millás, me he leído todo lo que ha publicado; de Mendoza sólo Mauricio o las elecciones primarias, que me gustó, y de Reverte...Reverte es dios. Es la única razón por la que pillo el abc, para leer sus columnas.

Alatriste es una caca de perro diarreico. Estoy con vos.

Besos, y muchísimas gracias por tus palabras

R. dijo...

Gracias Syl, y no pierdas esa sonrisa nunca!


un abrazo!

Nacho dijo...

R; lo mejor que te he leido nunca, te lo digo de verdad, estoy ansioso por volver a leer otra "pilleria" tuya, saludos.

R. dijo...

Gracias Nacho!

Y yo encantado de que las leas


un abrazo

MiAu dijo...

Tu irrealidad real.....

R. dijo...

O en otras palabras: qué he hecho yo para merecer esto.

Un besote, marramiau!

Meli dijo...

me ha encantado!
de veras
besos

R. dijo...

gracias Meli!


un besote