martes, 11 de agosto de 2009

Un día tonto

¿Eres feliz?

Estoy tirado en el césped del parque del Retiro. Tengo 17 años, y una chica que no me la merezco. Es la que tiene su cabeza apoyada, ahora mismo, en mi pecho Sí, ésa. La chica de pelo corto y camiseta de tirantes amarilla, que me ha preguntado en la primera línea si era feliz.

Y yo le contesto que no. Como suena. Lengua pegada al paladar, y boca de piñón: "No". Labios de pez globo, sólo que no hago glup, glup; digo: no soy feliz, y me quedó mirándola fijamente, como un besugo, y solo me falta añadir: "No es por ti, es por mí". No es por ti, es por mí. Mierda, lo he dicho finalmente.

Y ella que me observa como si acabara de decirle que su perro ha sido atropellado por un camión de mercancías. Ojos incrédulos y tristes. Ojos a punto de desbordarse.

Dos nubes hinchadas en mitad del cielo. Dos globos de agua bailoteando en sus cuencas oculares.

Sabes de sobra lo que va a ocurrir. El tiempo que va a hacer de aquí a unos minutos.

No soy meteorólogo, vaya, pero yo de ustedes me haría con un paraguas, uno que aguante bien el granizo, y me pondría a cubierto. Porque en breve va a caer la de dios es cristo. El diluvio universal. Y el que avisa no es traidor. Es un consejo de alguien que ha hecho llorar a su chica muchas veces, y sabe cuántos litros de agua es capaz de desalojar.

Así que cojan una pareja de cada animal, y huyan despavoridos.

Una pareja de cada animal. De mí, sin ir más lejos, que acabo de graznarle al oído que no soy feliz (con ella). Sin embargo, aún con todo, yo la miro y trato de achicar mis palabras. Matizar lo dicho: "Entiéndeme, nadie puede decir que es feliz al 100%, la felicidad no es un estado permanente. No se es feliz, se está feliz. Y ahora mismo, sí, estoy feliz, sí, muy feliz".

Suena como lo que es: una puta patraña. No sé mentir, nunca he sabido. Y aunque supiera, daría igual. El cielo, los sentimientos, son ingobernables. No existe cubo en el mundo, ni mentira, capaz de contener la lluvia. Las lágrimas. Si tiene que llover, lloverá. Si tienes que joderte y mojarte, pues eso, te joderás y llegarás a casa hecho una sopa.

Totalmente arrepentido.

Y en estas estoy, digo, tratando de contener la tormenta, cuando cae la primera gota. Estalla el primer globo. Y ella comienza a chispear. Primero una lágrima, luego dos, tres, cuatro, cinco. Y así hasta que, finalmente, su cara, sus mejillas, su cuello, y la misma camiseta de tirantes amarilla que lleva, se le empapan de lluvia. De pena.

Y ella que me dice entre gimoteos:

- Ya no me quieres, ya no te hace feliz estar conmigo.
- Va por momentos. Como la felicidad-contesto, y solo me falta añadir: "No es algo permanente". Pero esta vez me contengo. No quiero hacerla más daño. Con ella estoy feliz algunos días, y otros...Otros días, digámoslo de esta manera, son más de relleno. Más para hacer bulto. Como un domingo, o un lunes, o un martes cualquiera. Días tontos, que no valen, por si solos, de mucho, pero que sin ellos es imposible avanzar y llegar al viernes.

Días rasos, que ocupan el último escalafón de la semana. Del mes. Del año.

Y hoy es lunes. Y mi estado de ánimo es pésimo. No es excusa, lo sé, pero si fuera viernes o sábado, ahora mismo ella y yo estaríamos follando en un baño, o en las escaleras de un portal. Felices. Ambos.

Pero ha tenido que ser lunes, coño; ya podría ser el fin de semana más largo. Ya podrían quitar los días tontos de la semana: los días en que tu chica te pregunta si eres feliz, y tú le dices que no. Porque hoy lunes no me siento feliz. Pero ni con ella, ni conmigo mismo. Y eso no significa que no la quiera. Simplemente, no siempre tienes el mismo estado de ánimo, joder, no es tan difícil de entender. Sólo que no me sé explicar y dicho así parece que, efectivamente, no la quiero una mierda. Que me importa tres huevos estar o no con ella.

Sin embargo, nada más lejos de la realidad, aunque ella y ustedes no me crean. De hecho, es la persona que más estados de felicidad me ha procurado en mi vida. En mis 17 años de existencia. Sólo que cuando caigo en la cuenta de esto, ella ya se ha ido, y yo estoy, en mitad del Retiro, solo y empapado en lluvia.


Puto lunes.




Imagen de mcsimpleton

4 comentarios:

una más... dijo...

Joé..
No vamos a llegar nunca a un entendimiento..hombres y mujeres digo..o sois unos jodidos embaucadores o unos sinceros de la ostia.. ambos sin delicadeza ninguna.. pero no es culpa vuestra.. somos nosotras.
Idealizamos demasiado..no se le pueden pedir peras al olmo..
Aix..
Qué día más tonto..que pena no especificar lo que quiere decirse en cada momento, sobretodo cuando nosotras también estamos en esos lunes o martes..
Besos R. Resignación, la vuestra y la nuestra.. jajaj

R. dijo...

Ni contigo ni sin ti tienen mis males remedio.

Las relaciones son un follón. Y eso lo pensaba con 17, y ahora con 25.

En fin. Algún día nos pondremos todos y todas de acuerdo, una más

O eso espero.

besos resignados!

jeje

Me llaman octubre... dijo...

Yo, aunque me duela hasta la última ramificación de mi cuerpo, prefiero que sean sinceros. Si no son felices, quiero saberlo por si puedo poner algo de mi parte para que se sientan un poco más felices. Pero tienes razón cuando dices que nadie es 100% feliz. Menuda mierda no?

R. dijo...

Todo un fraude, a mí que me devuelvan el dinero...

yo también prefiero la sinceridad.

La puñalada por delante, para poder agarrar bien el mango y sacármela con más o menos suerte.

Que a las puñaladas por la espalda, no llego.

besos!