sábado, 29 de agosto de 2009

Azul y grana



No fue Messi, ni Ibrahimovic, ni tan siquiera Henry. Tampoco Xavi, ni Puyol, ni el mariscal Piqué. Al final, quien consiguió el tanto de la victoria, y la Supercopa de Europa para el Barça, fue Pedro, o Pedrito, como le apodan cariñosamente. Un chaval de la cantera, como en su día lo fueron el propio Xavi, Messi, Puyol o el vivaracho Piqué. Un canario, este Pedro, cuyo nombre de guerra dista mucho de parecerse a los pomposos Cristiano Ronaldo o Ricardo Izecson Dos Santos Leite, Kaká.

Un tipo, que puede que no venda muchas camisetas, pero que, sin duda, cumple en el campo. Y marca goles decisivos como este. Justo cuando el equipo de Guardiola más lo necesitaba. En el minuto 115. Al borde de la tanda de penaltis. Y en lo que respecta a un servidor, del infarto. ¡Collons, cómo he sufrido!

Pero la angustia, ya digo, ha merecido la pena: quinto título del año; tras Liga, Copa del Rey, Champions, y la reciente Supercopa de España. Y lo que te rondaré, morena.

Y es que, desde hace tiempo se vienen planteando dos formas de entender el fútbol, dos maneras de competir y ganar. Una, a golpe de talonario (es inminente que Florentino Pérez anuncie el fichaje de Ribery); y otra, con denominación de origen. Cocida a fuego lento.

Puestos a comparar, lo que cocina uno, lo que fabrica con sus propias manos, sabe siempre mucho mejor, que lo que te dan envasado. Congelado. Hecho.

Títulos aparte, el Barcelona siempre ha jugado mejor que el Madrid. Y eso es algo innegable. Así como la casta, el pundonor, corresponde al equipo blanco, el fútbol de toque es propiedad privada de los culés. Basta con repasar el mediocentro azulgrana de los últimos 20 años para percatarse de la cantidad de buenos organizadores que han salido de la Masía: Milla, Guardiola, Amor, Xavi, Iniesta, Cesc.

Nada es casual. Todo tiene su porqué. Y si bien es verdad, que al Real Madrid no se le tumba con un 3-0, al Barça, tres goles, le parecen pocos. Ha nacido para golear. Es su esencia. Su razón. Su leitmotiv. Kubala. Quini. Romario. Ronaldo. Etoo.

Fuerza contra maña. Corazón contra cabeza.

Me va a gustar esta liga, que empieza mañana, hoy sábado, con un Real Madrid-Deportivo de la Coruña, que veré desde el mismo estadio Santiago Bernabéu. Ataviado con mi bufanda blanquiazul. Porque además de culé, soy deportivista.

Azul y grana.

Y el Dépor, ya no será gran cosa, pero seguimos teniendo un himno de pelotas:



Qué le voy a hacer si soy un clásico, un tío de costumbres: adoro ir al fútbol, con mi bocadillo de tortilla, y cagarme en la madre del árbitro. Un cromañón, sí. Pero a mucha honra.


Mi porra para esta tarde:

Real Madrid 1-Deportivo 2.



Y digo Deportivo...

6 comentarios:

una más... dijo...

jajaja Disfruta del partido, cromañón y.. como no, Força Barça!!
Smuakisss!!

Proyecto de Escritora dijo...

Desde luego que sí, que a mi me encanta cuando el mas mindundi es quien hace el gol y no tanta estrellita, (aunque para estrellitas las del Madrid,que tengo unas ganas de ver a Cristiano lexionarse...), pero mira, encima gana el barça, así si que mola ver el fútbol!

PD: Yo también quiero que pierda el MAdrid.

Besos!!

R. dijo...

gracias una más!

força!

R. dijo...

síiii, escritora, mola ver el fútbol, y más cuando gana el Barça!

y mola ver que marca el gol de la victoria un chavalillo, y no los cracks de turno.

Uffff ojalá se lesione!

y ojalá le ganemos hoy al Madrid!

besotes guapetona

eme dijo...

Pues a ver si es verdad, y nos dais una alegría.
Mejor inicio de Liga sería imposible y ya si gana mi Atleti...
Pásalo bien en el campo.

R. dijo...

A ver, a ver...


;)


besotes eme