jueves, 30 de julio de 2009

Rescate

No sé si alguna vez se han perdido en un bosque. Es angustioso, se lo aseguro. Poco recomendable. Andas, andas, andas. Y de nuevo vuelves al mismo punto. Y es que en un bosque, o similares, es treméndamente fácil acabar caminando en círculos. A no ser, claro, que seas un experto guía, o senderista. Cosa que yo nunca he sido.

El día que me perdí estaba de botellón con unos amigos. Tenía 16 años. Y era de noche. Borracho, sin orientación, y a oscuras. Bien. Había perdido, además, a la chica que quería. Literal, y metafóricamente: poco antes habíamos discutido y ella se había marchado. Fue al tratar de seguirla, de ir en su búsqueda, cuando me perdí, y luego ya no supe volver.

Ocurre también en la vida. Te despistas un momento y te pierdes, y luego ya no sabes cómo retomarte. Pasan los meses, y no acabas de salir de ese bosque de ramas y espinas que tupe el horizonte de tus días. Te agobias, y tratas por todos los medios de encontrar un camino, una salida, pero todos tus pasos conducen al mismo sitio. Te das cuenta de que estás andando en círculos, bordeando el problema, en vez de atajarlo; y vivir se convierte, entonces, en un laberinto, con el minotauro de tus miedos acechando a la vuelta de la esquina. Preparado para saltar sobre ti.

No avanzas, y te estancas. Y decides, al fin, rendirte: tirarte al suelo, y esperar a que escampe, a que se haga de día, y alguien te encuentre. Te salve.

Aquella vez tuve suerte. Ella volvió sobre sus pasos, y me encontró tumbado en el suelo. "¡Qué haces aquí, subnormal, me tenías preocupada!". "Nada, estaba mirando las estrellas-mentí-, ¿te apuntas?".

Y se tumbó a mi lado, y yo, en mi fuero interno di gracias por que me hubiese rescatado. Ya me veía perdido para toda la vida.

Ahora ella ya no está. Dejamos de ser novios hace mucho tiempo, aunque no la culpo. Es ley de vida; la gente, como el amor, fluctúa. Cambia de miras, y se marcha.

Huye de la vida que tiene, en definitiva.

Ahora estoy tumbado sobre mis días. Borracho, sin orientación, y a oscuras.

...

¡Por Dios, que alguien venga y me rescate!






Imagen sacada de lasvivenciasdeunsherpa.blogspot.com

6 comentarios:

una más... dijo...

Bueno... yo no puedo, mi religión no me lo permite..jajaj ( que diíta llevo ) si no, lo haría.. pero a lo sumo, seríamos dos perdidos encontrados, no sé si eso es exactamente lo que necesitas, aunque yo por la patria..
dado como está el percal, quizás sería más sensato formular otra petición.. alguien se pierde conmigo? - pero tú mandas..
Besotes que te encuentren, aunque no te rescaten te harán compañía ^^
* Por cierto, antes de irme.. el principio me recordó a " dead end " la has visto? es una película un tanto peculiar.. te la aconsejo con la condición de que no me borres de tu lista bloguera..vale, vale, me voy!

R. dijo...

Dos perdidos encontrados, suena a menos por menos igual a más, de negatifo a positifo.

Eh, mola esa nueva petición, para qué hallar el camino recto, si puedes perderte con alguien y encontrarte al mismo tiempo?

se agradecen esos besos, una más.

no he visto esa peli, me la apunto para verla. Por el título parece de terror, mooola.

cómo te voy a borrar, mujer!

aquí todo el mundo es bienvenido.

abrazos, y gracias por leerme.

MiAu dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=N4PMaeIqoAs

Yo estoy acostumbradísima a perderme, con el coche, en los centros comerciales, en mi vida... todo es acostumbrarse...

Besos perdidos¡¡¡¡

R. dijo...

La imagen fija del coche rojo me ha puesto los pelos de punta...



ya, pero aunque te acostumbres, jode igualmente...

besotes

MiAu dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=6Nd5U0nb-Ac

Espérate que ha habido un error de copia y pega jejeje

R. dijo...

ah mucho mejor, ahora...


yo tampoco entregaría lo que vale mi rescate...