sábado, 18 de julio de 2009

Longevidades


Ha muerto el hombre más viejo del mundo. Henry Allingham tenía 113 años, y aseguraba que su extraordinaria longevidad se debía "al tabaco, el whisky y las mujeres".

Ya estoy viendo los nuevos carteles en las farmacias, y hospitales:

¿Dieta sana, beber mucha agua, hacer deporte? ¡Pamplinas! Si usted quiere vivir tantos años como este ex combatiente de la I Guerra Mundial (aquí se intercalaría la imagen del susodicho) fume como un carretero, bébase hasta el agua de los floreros, y cate tantas hembras como dientes tenga.

No se me olvida un taxista que conocí, que fumaba mientras conducía y se vanagloriaba de tener "casi" 73 años. Entonces me dijo: "La receta para llegar a viejo como una rosa -cof, cof- es darse a los placeres de la vida: alcohol, putas, y tabaco negro".


Al final, será verdad y todo.






Fotografía sacada de
20minutos.es

2 comentarios:

Nacho dijo...

si quieres puedes quitarte el alcohol, el sexo y la comida rica en grasas, viviras lo mismo pero te parecerá una eternidad :D

R. dijo...

jajaja sí!

donde esté un buen chuletón, un buen vino y un buen polv...que se quite todo lo demás!