lunes, 27 de julio de 2009

El pez chico devora al grande


Alberto Contador ha ganado el Tour de Francia. Al final, ha sido el pez chico quien ha devorado al grande . Contador a Armstrong. El pinteño al tejano. Y eso pese a que su equipo, El Astaná, apostó claramente desde un principio por el estadounidense, relegándole a él, líder natural, a un segundo plano. Sin embargo, Contador ha sabido sobreponerse, sobrellevarlo, y ascender hasta la cima del podio con paso firme. Pedaleo a pedaleo. Así hasta enfundarse el maillot amarillo, el segundo de su carrera deportiva.

Lo surrealista ha venido después, una vez acabado el Tour, cuando en lugar de sonar el himno español, ha sonado el danés. Oh, mon dieu. Debe ser que en Francia no terminan de acostumbrase a que ganemos la ronda gala temporada tras temporada. Y van cuatro años seguidos. A falta de triunfos propios, pensarán los organizadores, buenas son chapuzas, y estratagemas que empañen las victorias ajenas. Taparse los oídos para no escuchar la realidad.

Por una vez, y sin que sirva de precedente, estoy de acuerdo con Esperanza Aguirre, que ha dicho que si esto-lo de poner un himno distinto-llega a suceder aquí con un corredor francés, poco menos que nos cortan la cabeza. Diplomáticamente hablando. Vamos que les da un síncope a los aficionados franceses, como a Sarkozy, que le ha dado una pájara por correr a pleno sol. La Bruni debe ser muy exigente en la cama, porque si no, no se explica este ansia del mandatario galo por mantener el tipo y el fondo físico, aún a riesgo de jugarse la salud.

El caso, es que después, ya sí, se ha escuchado nuestro himno. Aunque en una versión cañí, casi de gasolinera. De nuevo, el mal perder de los organizadores. No es que sea yo muy amigo de las banderas y las marchas, salvo en el deporte, que sí me gusta sentirme parte del triunfo. En fútbol, fórmula 1, baloncesto, o tenis. Deportes, por cierto, que tampoco se nos dan nada mal.

Y es que guste o no, Spain is different. ¿Casposos? Sí, pero cuando nos calzamos el traje de faena somos los números uno.



El caos de himnos:









Imagen sacada de www.nytimes.com

4 comentarios:

Toño dijo...

Lo curioso es que en el primer Tour de Contador eliminaron al que iba primero(por entonces Michael Rassmusen) cuando Contador era segundo. Y da la casualidad de que era danés. Tan danés como los hermanos Laudrup o Thomas Gravesen jejeje. A ver si va a ser que la "cagada" del himno iba con segundas hacia el... Si fuese así podrían demosrarlo en vez de andarse con chorradas .

Toño dijo...

Por cierto. Olvidé decir que me gustó mucho la frase que dijo Armstrong, un hombre soberbio pero un pedazo de ciclista. "No está nada mal para un vejete como yo"

R. dijo...

Es normal que tengan tal mal perder, llevan sin oler un Tour, o un Roland Garros años...

R. dijo...

Pues la verdad es que no está nada mal, muchos lo hubieran firmado.