sábado, 13 de junio de 2009

Grandes desastres amorosos (2)



Hoy, al ver unas viejas fotos del colegio, me he acordado de Maite, mi novia más efímera. Duramos 13 horas. Le pedí salir un viernes por la mañana, en el patio, y por la noche ya habíamos roto. Una debacle.

La culpa de todo la tuvo James Cameron, y su puta película de Titanic. Yo no quería ir a verla, pero era nuestra primera cita, y no procedía mostrarse arisco. Tenía un objetivo en mente: besarla. Y todo lo demás, si no servia para acercarme a ese fin, carecía de sentido. Mi individualidad, mis gustos cinematográficos, o todo aquello que pudiese resultar chirriante, sobraba. Se trataba de enfocar el asunto hacia al bien social, que era, ni mas ni menos que, cogerla de la mano, y morrearnos a oscuras.
Sin saberlo, estaba interiorizando un tipo de comunismo amoroso: beso o muerte. Tal vez Lenin, o Marx desarrollaron sus ideas a raíz de algo así. Quien sabe.

Maite me gustaba desde principio de curso. Era rubia y tenía el pelo corto. Una suerte de Gwyneth Paltrow, versión 13 años. Para colmo se reía con las gilipolleces que le contaba -si haces reír a una chica, si ve que no te avergüenzas, te la has ganado -; así que un día, le eche un par, y le dije: "¿Te apetece ir al cine conmigo esta tarde, después de clase?". Y ella me sonrió. Había superado la primera prueba. Pero entonces abrió la boca y puntualizo: "Vale, pero vamos a ver Titanic". Puta mierda.

Quedamos a las cinco en punto, en los cines de la calle fuencarral. Era diciembre, hacia un frío que tiritaban hasta las farolas, sin embargo yo estaba empapado en sudor. Los nervios, ya saben. Me sudaban las manos como nunca, la cara, la nuca, la espalda. Parecía que viniese de correr los cien metros lisos. Para colmo me había echado tres kilos de gomina (no hay nada mas asqueroso que ver a una persona con los churretes de gomina cayéndole por la frente), y seis litros de colonia, de mi padre. Brumel, así suavecita.

La combinación era explosiva.

Y ella que no venia, y yo que cada vez estaba mas nervioso. Ya no sabia que hacer para mantenerme ocupado. Me sabia de memoria el cartel de la película, la lista de actores, los productores ejecutivos. Hasta los baldosines de la calle.
En estas, maldita sea mi suerte, apareció una pandilla de macarras, que en un abrir y cerrar de ojos, me acorralaron en una esquina y, oh cielos, me saquearon hasta la ultima peseta que llevaba encima. "Danos todo lo que tengas, y no te pongas tonto, que te pinchamos", me dijeron. Tenía mil pesetas, que me había dado mi madre para el cine, y las palomitas. Los muy hijos de puta se llevaron todo mi dinero, y mi accésit al paraíso. Cuando Maite llego, apenas diez minutos después, y le dije que unos tipos me habían atracado, no se lo creyó. "Tu lo que quieres es que no veamos Titanic". Trate de convencerla, de hacerla entrar en razón, pero fue en vano. Se marcho de ahí hecha un basilisco, echando pestes sobre mi. Yo, que remedio, me fui a casa andando; sin dinero, sin besos y sin nada. Hasta en el amor ha habido siempre clases.

Por la noche la llame, y me cogió el teléfono su padre. ¡Ouch! Dichosos los jóvenes de ahora que no tienen que lidiar con este tipo de trances. Dios bendiga a los móviles.

- Hola, por favor, esta Maite.
- Esta acostada, no son horas de llamar.
- Solo será un momento, puede decirle que se ponga.

Su padre refunfuño, y tras un breve regateo, le paso el teléfono.

- ¿Si?
- Maite, soy yo, Rodrigo, eh...
- Lo siento, no quiero hablar contigo. Hemos roto.
- ¿¡Pero?!

Ring, ring, ring.




Desde entonces odio a Leonardo Di Caprio con todas mis fuerzas. Y me alegro infinitamente de que se muriese en la película, que por cierto no he visto, ni veré en la vida.



Grandes desastres amorosos (1)



Imagen sacada de www.eltitanic.net

9 comentarios:

MiAu dijo...

Rodrigus la verdad es que a tí te pasan unas cosas muy raras... jajaja

13 horas¡¡ a ver quién supera eso¡¡ jeje

Un beso

Nacho dijo...

No te perdiste nada (con la pelicula, con la rubia no se), no soporto ver las peliculas cuando ya se sabe el final, si al menos hubieran hecho que al final el barco no se hundiera o que fuera abducido, hubiera sido infinitamente más interesante??

Me ha gustado mucho el relato, me ha hecho sonreir y mantenido intrigado hasta el final, felicidades y gracias.

Saludos.

Proyecto de Escritora dijo...

Lo que me he podido reir con tu historia, jeje. No me extraña que le tengas manía a la peli (aunque ciertamente a mi me encanta y claro voy a defenderla).
Muy buena entrada!
Besos!!

R. dijo...

Ju, yo solo queria pillar cacho!

13 horas, contadas, eh. que desastre.


un besito señorita rocanrol

R. dijo...

ostias el barco abducido mola! y despues que los marcianos hicieran un tacto rectal a di caprio!


Vaya muchas gracias, nacho. Me alegra que te haya gustado.

un abrazo

R. dijo...

jajaja claro que si escritoria, hay que reirse de las desgracias de vez en cuando, entonces me senti el niño mas desprovisto del mundo, pero ahora, ahora me descojono pensandolo!


yo creo que me dejo por el olor de la colonia y los churretes


besotes y gracias

Tristán dijo...

Muy guapo, pero con lo de Marx y Bakunin y la base de sus ideas has frivolizado y patinado, siempre desde mi punto de vista, que no es más digno que ningún otro.

Está de moda ponerse a favor o en contra de las cosas, y no nos paramos a distinguir los matices. Por eso, hoy, se equiparan comunismo y fascismo concediendo la más triste de las victorias a éstos últimos. Mal.

R. dijo...

Nada mas lejos de mi intencion el frivolizar con el tema. Solo queria poner de relieve el inmenso poder sexual y atractivo de las mujeres, capaz de hacer que veamos peliculas horrendas, o, puestos a imaginar, crear nuevos tipos de pensamiento motivado por.

Es verdad que fascismo y comunismo no son la misma cosa, pero los extremos siempre se tocan. Y el comunismo, aun partiendo de una idea noble y justa, no puede llevarse a la practica sin una dictadura que lo sustente, y en eso, desgraciadamente, si que se parece al fascimo.

El unico ejemplo de comunismo democratico estuvo en chile. En Salvador Allende. Pero no le dejaron hacer las cosas. Como al frente popular. Quien sabe lo que hubiera pasado, tal vez habria habido otros modelos sociales aparte del cubano, el chino, o el de la Union Sovietia; todos ellos, estados totalitarios.

Personalmente, aspiro a vivir en un estado mas democratico, donde haya un reparto mas equitativo de la riqueza y mayor igualdad de clases sociales. Para algunos soy un sociata, para otros un comunista. Pero cuando critico a Fidel, a Mao, o digo que Stalin fue tan nefasto como Hitler, me llaman facha. Ya sabes lo que le pone a la gente esto de las etiquetas.

Que te voy a contar a ti que no sepas, amigo.


Putas modas, si.


Un abrazo


P.D.: Bakunin era anarquista, no comunista.

;)

Mónica dijo...

La intención es el verdadero poder detrás del deseo (Chopra)