miércoles, 17 de junio de 2009

Edurne


Acabo de leer la entrevista reportajeada, que le ha hecho Marca a la alpinista, Edurne Pasaban, y he sonreído recordando aquella entrevista que yo tambien le hice, a salto de mata, en un hotel de Madrid.

Ocurrió en mayo del año pasado. Había llegado un mail a la redacción, informandonos de que iba a celebrarse una fiesta/recepción homenaje a Edurne, por su décimo 'ocho mil'. La alpinista guipuzcoana había logrando coronar la montaña del Dhaulagiri, en Nepal. 8.167 metros de altura. Y querian festejarlo por todo lo alto. Iban a estar todos, y nosotros, claro, no podíamos faltar.

Me puse a moverlo. Confirme mi asistencia, y pedí una entrevista con Edurne. Me dijeron, que no había ningún problema, que simplemente estuviera ahí a las ocho de la tarde, en el hotel Puerta de América, de Madrid.

A las siete me dio por llamar, otra vez, y preguntar una cosa. Esta fue la conversación que mantuve con la encargada de prensa, del evento:

- Si, hola, veras, soy Rodrigo Casteleiro, de ADN, te llame antes, por el tema de la fiesta-recepción de hoy a Edurne. Es que quería saber, si además de darte mis datos, tenia que darte los del fotero, que va a ir conmigo.
- ¿Como los del fotero? Si las entrevistas ya se han hecho. Habíamos quedado a las cinco con todos los medios, y ya han acabado.
- ¿Como que a las cinco, si me habíais dicho a las ocho?
- No.
- Si.
- Espera, ¿de que medio me has dicho que eres?
- De ADN.
- Ah, pues, se nos ha debido olvidar.

(Puta)

- Pero, ¿como que se os ha olvidado? Si llame antes para confirmar nuestra asistencia.
- Pues chico, se nos debió olvidar. Porque por aquí han pasado ya: El País, Marca, As, El Mundo...

(Ah, periodicos potentes, no una mierda de gratuito, como nosotros)

- Pues, yo había fijado con vosotros, que la entrevista seria a las ocho de la tarde.
- Bueno, lo único que puedo decirte, es que vengas aquí, y lo intentes.
- Vamos que me busque la vida, ¿no?
- Eh, no así, pero si.

La muy hija de puta se había olvidado de nosotros. Eran cerca de las siete y media de la tarde, la recepción era a las 9, y no teníamos nada. Mi jefe quería que la entrevista abriese la sección de deportes. ¿Que podía hacer, si la culpa no era mía? Pues ir al hotel, coger a Edurne, freírla a preguntas, volver y escribir la entrevista. Y entre medias, comerme algún canapé que otro, tomarme todas las cervezas que pudiese, y, en ultima instancia, cagarme en la puta madre de la responsable de prensa.

Llame al fotógrafo, le conté lo que pasaba, y nos fuimos cagando leches para allá.
Cuando llegamos, Edurne estaba posando para el fotocall. Bien, justo a tiempo. Mi fotógrafo, que sabe de esto un rato, me dijo: "Esta no es la foto que quieren, vamos a esperar a cogerla en un rincon, y le hacemos una más personal".
Y así lo hicimos. Me situé en primera fila, entre autoridades, y gente del mundo del deporte, que me miraban como a un bicho raro, y espere, pacientemente, a que finalizara el homenaje, con mi libreta a punto y mi boli bien afilado.

Tras los aplausos de rigor, y justo cuando empezaba a sonar la música-aquello era una fiesta después de todo-me acerque a Edurne, y le dije: "Hola Edurne, antes de nada, felicitarte. Eres una maquina. Veras, somos del diario ADN, y queríamos hacerte unas preguntas". Pero si las entrevistas eran a las cinco, me respondió ella con una sonrisa, habeis tenido tiempo mas que de sobra, ¿no?. Ya, pero es que queremos completar un poco la información que tenemos. Sinceramente, te mereces una portada, y no dos líneas guarras. Ah vale, perfecto.

De modo que, ya si, la cogi en un aparte, y le hice la entrevista. De vez en cuando, aparecía algún amigo/pretendiente/baboso/admirador, y nos cortaba el rollo. O directamente, era ella la que se ponía a hablar con alguno/a, canapé en mano. No le juzgo, tenia derecho a desconectar despues de tantas entrevistas. Se había pasado toda la tarde respondiendo, probablemente, a las mismas preguntas, y eso cansa. Lo se, me consta. Pero yo tenia derecho tambian a hacer mi trabajo, se interpusiera quien se interpusiera. "Les presento al periodista mas incansable de la historia, no se da por vencido, lleva entrevistándome mas de media hora, y aqui sigue", exclamo Edurne a su corrillo.

Me lo tome como un piropo. En esta profesión, o le echas morro, o le echas morro. Al final, pude hacerle unas 10-12 preguntas, mas de las que me hubiesen dejado. Y elaborar la entrevista.

Al salir de la sala, me encontré a la responsable de prensa, despidiendo a la gente.

- ¿Ya os vais?
- Si, ya hemos terminado.
- Ah esperar, tomad, que os damos el dossier. ¿De que medio venís?
- ADN.
- Ah, ¿tu eres Rodrigo?
- Si, y tu debes de ser la persona que se olvido de nosotros, ¿no?
- Eh...
- Descuida, ya hemos hecho la entrevista. Pero para otra vez ten mas cuidado, y respeta el trabajo de los demás, como nosotros respetamos el tuyo.








Ay, como echo de menos trabajar en lo mio...




Fotografia de (l gran) Sylvain Cherkaoui

6 comentarios:

Nacho dijo...

Como que "hecho de menos trabajar en lo mio", que haces ahora??, ya no estas en ADN??

R. dijo...

No, hace muchos meses que deje de trabajar en ADN...

Ahora me gano las habichuelas como buenamente puedo, picando de todos lados, y de ninguno a la vez.

Un desastre vaya. Por eso me cabrea tanto escuchar a los politicos, llenarse la boca de buenas intenciones, cuando se, saben, que no pueden hacer nada por mi, ni por el resto.

Ellos no saben lo que es no poder pagar el alquiler de una casa, y no se puede hablar de lo que no se ha vivido, o al menos no se puede dar lecciones de

abrazos

Nacho dijo...

Puedes aprovechar para esribir "el libro", ese que los periodistas teneis en la cabeza...

Remi dijo...

¿Que le ha pasado a Edurne? ¿porque está destruyendo la montaña como lo hace? ¿Porque monta este circo mediatico? ¿Porque va de tele en tele enseñando las congelaciones? ¿De que va la prepotente esta? Los autenticos montañeros no son como ella, son discretos y sin afan de protagonismo. No se hacen las victimas porque van y se deprimen. Y no necesitan toda la ayuda que ella necesita para subir. Esta muchacha es una estafa.

R. dijo...

En esas estoy, quizas algun dia...

R. dijo...

No estoy al tanto de lo que me cuentas, Remi, pero, creo, que esta mujer, independientemente de la forma que tenga de exteriorizar su exito (ya te digo que no he visto las imagenes) se merece un respeto, solo por lo que ha logrado, sea con mas o menos ayuda. Aunque tampoco soy un entendido en alpinismo, ni se como esta el tema ahora mismo. ¿Podrias ampliarme la informacion?, por favor.

Muchas gracias,

un saludo