miércoles, 27 de mayo de 2009

Justicia prosa poética

No debe ser fácil matar a alguien, al menos, no para una persona acostumbrada a vivir y dejar vivir. Alguien que no sea un asesino vocacional, vaya. Yo mismo, por ejemplo. Usted.
Pero, si matar a un tipo/a, digo, es difícil (por aquello de los escrúpulos, el estomago, el mal dormir de después, etc), acabar con la vida de una figura publica, por poca resonancia y proyección social que tenga, tiene que ser el triple de complicado. Ahí, pienso, la conciencia se caga en los pantalones.

Cuentan al respecto, que Mario Teran, el militar boliviano que asesino al Che, antes de ¿llevar a cabo su labor?, tuvo que emborracharse para armarse de valor, y disparar a aquel hombre "grande, muy grande, enorme", que tenia enfrente. Ernesto Guevara, que también se había llevado por delante a unos cuantos, le espeto entonces: "No tiembles más y dispara aquí, que vas a matar a un hombre".

No tiene que ser fácil acabar con la vida de un revolucionario, ideologías aparte.
El caso, es que no solo Teran empino la botella para cumplir con su brutal cometido. La historia de los juicios sumarísimos tiene miles de casos parecidos: en la época en que se puso de moda la guillotina, por ejemplo, ya los prehistóricos verdugos se apretaban un buen lingotazo, antes de cortarle a nadie la cabeza.

Hay que tener mucha sangre fría, o ser un maldito bastardo, con el permiso de Tarantino, para matar a alguien. Todo ser humano se merece vivir, hasta el ultimo de los dictadores, y genocidas, por extraño que parezca. Ya se encargara la vida de ponerlos en su sitio, después, sin necesidad de apretar el gatillo.
Pinochet, tan ágil como fue para bordear el reguero de sangre que dejo su estela, no pudo evitar, sin embargo, morir el Día Mundial de los Derechos Humanos. Que mayor justicia que esa.

Otras veces, bien es verdad, es la justicia en prosa -no poética-, la que sale al paso y nos sorprende.

Me pregunto que carajo pensarían estos tipos cuando le cortaron la lengua a Víctor Jara. ¿Creían, en serio, que podrían enmudecer el derecho de vivir en paz?

Solo espero, que si son culpables de asesinato, no queden impunes.

Justicia prosa poética.


2 comentarios:

MiAu dijo...

Un beso en la boca ( de la botella )

Muaks¡¡¡

R. dijo...

otro beso botellero!