miércoles, 6 de mayo de 2009

Historias de la (puta) crisis (y 3)



3

Me acerco a una de las putas que hay en la calle, para preguntarle por un bar que esté abierto a esas horas-son las cuatro y cuarenta y cinco de la mañana- y que no cobren entrada.

- ¿Sabes de algún sitio que esté abierto ahora, y no haya que pagar por entrar?

Junto con los taxistas y quiosqueros, las prostitutas, considero, forman el consejo de sabios de toda gran ciudad. Están al tanto de todo.

- A estas horas, guapo, nada es gratis.

Y me quedo mirándola embobado, mientras juguetea con un colgante. El mundo, zanja, se divide en dos franjas horarias: gratis, y de pago.





Creo que esta tipa debería ser presidenta del Gobierno. Ella sabría cómo sacarnos de la crisis.





Fotograma de la película Princesas, de Fernando León de Aranoa.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Deberían gobernarnos ellas, las putas, ya que sus hijos ya lo hacen, y no dan pie con bola

Rodrigo Casteleiro dijo...

amén!


saludos