martes, 26 de mayo de 2009

El tufo


Odio fregar, pero cada vez que friego desconecto, me evado. Inhalo el olor del fairy, y viajo a través del desagüe a otras casas, a otras cocinas; convertido en jabón liquido, que es una forma muy cómoda de moverse.

Me ha pasado hoy. Estaba fregando unas sartenes cuando de repente he sentido que pasaba del estado sólido al líquido, como tantas otras veces. Y me he escurrido por el antiadherente, que viene a ser como una pista de hielo, hasta dar con mis huesos, o mis tensoactivos mejor dicho, en el mismo sumidero.

Al principio me he angustiado, pero luego me ha parecido hasta divertido. La sensación de caída libre, el vértigo, el cosquilleo. Aquello parecía una atracción de feria.

Así, hasta que he llegado a otro fregadero, y al asomar la cabeza, me he encontrado con una señora mayor, de unos sesenta años, que al verme aflorar como una mancha viscosa, ha pegado un grito, y yo creo que le ha dado un vahído. Entonces, claro, me he asustado, y he vuelto a lanzarme por el desagüe intentando así mitigar la culpa; solo que en una de estas, una de las tuberías se ha roto y he ido a dar contra el suelo de otra cocina, alicatada hasta el techo.

Menos mal que cuando me da por evadirme, lo hago convertido en jabón liquido, y no compacto, porque de lo contrario, me hubiese hecho trizas el cuerpo.

Después de recoger los sorbos de mi mismo, he ido caminando, o arrastrándome, por el suelo hasta llegar al salón de la casa. Y ahí he visto a dos hombres, vestidos de traje y corbata, intercambiando licencias, como si fuesen cromos. A su lado, estaban, supongo, sus respectivas mujeres: engalanadas de joyas hasta el cuello, y con sendos abrigos de visón.
El problema es que en un momento de la conversación, justo cuando uno de ellos ha abierto un maletín, se han convertido los dos en mierda, y no he podido enterarme del final. Lastima, aquello hubiese sido un pelotazo periodístico.
Las mujeres, por su parte, se han visto reducidas a un compuesto de pelaje y plumas de corral. Imagínense el olor.

Eso ha sido lo que ha hecho que vuelva en mí. El tufo.





Imagen sacada de http://www.dropshots.com

6 comentarios:

Anónimo dijo...

yo a veces me convierto en semen

R. dijo...

y vas fecundando blogs...

Tristán dijo...

Qué crack!

R. dijo...

tu si que ere un crack!

MiAu dijo...

Ten cuidado, a Ana Torrija le pasó algo parecido en una canción de Mecano... aver si te vas a convertir en Ana¡¡¡

R. dijo...

que es de esa mujer? a que se dedica ahora? yo desde que hizo lo de girados con bose, le perdi la pista...

quizas, viendo la barriga que le ha salido al papito, se la haya comido...

alguien puede confirmar esto?