viernes, 22 de mayo de 2009

Des-amor


En el fondo,
esto no es una ruptura:
es un comienzo
dado la vuelta.

El amor y el desamor
tienen la misma
razón semántica.

Es mentira eso
de que al poner
tierra de por medio,
uno cree distancia.

No.

La tierra
es fácilmente
franqueable,
no en vano
entre el cariño
de antes,
y el desprecio
que me tienes ahora
no hay sino una delgada línea
que lejos de separarnos
nos acerca aún más.

El rencor es primohermano
del amor,
y el amor es familia
política del resentimiento.

Por eso cuando
me llamas cabrón,
o hijo de puta
lo que me estás diciendo,
en el fondo,
es tesoro, o mi vida.

Quizás debas
cuidar el orden
de tus palabras.
Si quieres insultarme
díme que me quieres.

Los extremos,
amor,
siempre se tocan.




Imagen sacada de cuatrodecididos.blogia.com

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Qué verdad más grande, y qué poema más cabrón

R. dijo...

se lo escribí hace algunos años, a una ex...¿qué esperabas?

saludos!

MiAu dijo...

La verdad Rodrigus es que cuanto más lo leo más me gusta.... En esta ocasión la primera impresión no es lo que contó..

Muaks¡¡

R. dijo...

gracias señorita miau,


la primera impresion siempre entorpece


besos