domingo, 31 de mayo de 2009

Borracho de amor


El había cogido la insana costumbre de llamarla todos los sábados, a las cinco de la mañana, borracho como una cuba, para decirle únicamente que la quería, y que no podía vivir sin ella.

La misma retahíla de siempre, entonada de forma beoda, se repetía sábado tras sábado sin que nada ni nadie alterase el sujeto ni el predicado de sus sentimientos: "CAAAARIÑO! TE QUIIIEEEERO, NO PUEDO VIVIRRRR SIN TIIII".

Acto seguido, el colgaba, y ya en alguna esquina estrategica, vomitaba la cogorza.
Al día siguiente, argumentaba en su defensa: "No me emborracho por gusto, amor. Es que si te digo sobrio que te adoro, no me crees; así que te lo digo ebrio, porque los borrachos y los niños nunca mienten".

A ella no le quedaba mas remedio, pues, que confiar en sus palabras. Maldita sea, pensaba, tiene razón, los niños y los borrachos siempre dicen la verdad. Ahora, añadía para sus adentros, ¿que excusa le pongo para justificar mis miedos?

Se dejaba querer, en fin, estirando, asi, las borracheras, las llamadas. Y los años, cada uno con sus respectivos sábados, y sus respectivas declaraciones de amor unilaterales. Hasta que una noche, el teléfono de ella no sonó a la hora indicada. Ni tampoco media hora después, ni al cabo de una hora, ni de dos ni de tres. Nada.
El no la había llamado. Y a ella aquello le resulto muy extraño. Todos los sábados me llama a las cinco, para decirme que me quiere. Lleva haciéndolo años. Debe de haber pasado algo.

Y paso, que la cirrosis, celosa ella, se abrazo a su hígado, y le perforo el corazón aquella misma madrugada. Pero antes de nada, eso si, se aseguro de dejar escrito su epitafio, como el quería:



¿Crees al fin que te adoro?








Cuadro El triunfo de Baco, de Velázquez.

2 comentarios:

Carolina dijo...

Lo dicho cien veces a veces se transforma en casi una costumbre...

podria repetirlo menos
para hacerlo mas creible.

¡mujeres! dirás tú...
no tengo nada que refutar al respecto.

abrazos

R. dijo...

ayyyy, si, mujeres...

abrazos carolina!