viernes, 15 de mayo de 2009

Amor siliconado


Veo cada vez más mujeres con los pechos operados. Bueno, no lo veo; lo intuyo, porque de momento, la gente no va desnuda por la calle, ni sube al metro ni al autobús en paños menores. Una pena, por otro lado. Creo que si la humanidad entera fuera desnuda, habría menos violencia en el mundo. Tenemos demasiadas capas, y miedos.

Pero, aunque no dispongo de rayos X en la mirada, no obstante, me he dado cuenta de que cada vez, ya digo, hay más mujeres que se bañan en silicona. Basta tan solo con caminar en hora punta para percatarse de ello. Para distinguir entre la multitud de cuerpos y prótesis que pueblan las aceras, un notable surtido de mamas redondas y perfectas, como decían que era la Tierra antes, dirigiendo el trafico, o colapsándolo, según se mire.

No existen tetas tan perfectas, o yo no he tenido el honor de verlas/palparlas. Por lo general, las mamas de las mujeres suelen ser imprecisas, inacabadas. De la misma manera que los testículos de los hombres están mal moldeados. Por eso ante tal amago de perfección, desconfío.
Los hombres y las mujeres estamos mal hechos.

Sin embargo, son, precisamente, esas incorrecciones, nuestros defectos, lo que hace que nos enamoremos los unos de los otros. Y no las cenas en lujosos restaurantes, ni los viajes al Caribe, o un trozo de carne bien perfilado. El dinero no hace el amor, como tampoco lo hace la belleza, o el tiempo. Uno se enamora o no, pierde la cabeza o no. Pero no hay un mas adelante, una repesca de sentimientos. Una prorroga, o la posibilidad, si quiera, de besarse de penalti. Quiero decir, claro que existe esa posibilidad, de pintar sobre la barriga del amor los trazos a seguir, a liposuccionar, pero es una manera artificial de enamorarse. Se trata de un amor siliconado, forzado.

Al final, la gente se enamora de las pequeñas cosas: unos ojos, una espalda, unas manos, unas orejas. Aunque esos detalles vengan acompañados de miopía, lumbago, parkinson, o sordera. Aunque sean, en fin, imperfectos, como el cuerpo humano.
Yo por ejemplo siempre me cuelgo de las espaldas femeninas, y más concretamente de las rabadillas. Que quieren que le haga, me pone cachondo perdido esa parte del cuerpo de la mujer.

Por eso, creo, que los bisturís son innecesarios; no ayudan, de hecho, a mitigar el problema, el complejo, sino que la expanden. Dicen los que han pasado por el quirófano, para ponerse dos esferas terrestres o el culo de Antonio Banderas, que una vez que lo pruebas, "ya no puedes parar".

No me gusta la silicona, es como el croma en los escenarios. O los hologramas. Detrás de ellos no hay nada.

A mi me excita la imperfección, lo amateur. Y sobre todo, que me quieran por como soy.

En resumidas cuentas, pienso que detrás de cada operación estética, lo que hay es una falta de cariño importante, aguda; aparte de una baja autoestima, aunque motivada precisamente por esa carencia afectiva.

Por eso me asusta ver tantas mujeres operadas. Las personas se operan la nariz, los pómulos, o los labios, porque se sienten solas, y desprotegidas. Y ven en la silicona, claro, una válvula de escape. Un aval seguro y firme, que les garantiza, al salir del quirófano, una talla mas de amor en sus vidas. Cuando el habito nunca ha hecho al monje.
Ellas se ponen tetas para gustar(se) mas, para que las quieran, y poder dormir acompañadas. Y ellos se alargan el pene para que sus respectivas no se fuguen con otros, y el amor se les vaya al carajo.


¿Si no por que la gente se opera?


Al final recetaran la silicona como antidepresivo. Y si no al tiempo.





(Disculpen las faltas, mi portatil ha tenido una recaida)

4 comentarios:

Doña Anonima dijo...

Me gusta mas la vuelta de tuerca que le has dado al post.

un abrazo

R. dijo...

Ya, siempre me pasa lo mismo. Cuelgo el post, y al instante estoy corrigiendolo, soy un maniatico.

Aunque en este caso, creo que era necesario matizar la idea del post un poco mas.


saludos doña anonima

Anónimo dijo...

Será que ves cada vez más mujeres operadas porque se sienten cada día más solas....

R. dijo...

A eso me refiero, la gente cada vez se siente mas sola, y creen que operandose van a dejar de estarlo.