miércoles, 18 de marzo de 2009

¿Te he dicho alguna vez lo mucho que te pareces a esa canción?


Todo el mundo se parece a una canción. Da igual cómo seamos. Altos, bajos, gordos o flacos. Es indiferente. Las canciones tienen otra fisionomía: la de los sentimientos.
Los hay más angulosos, más sinuosos, pero también más alargados o más anchos. El corazón es una gran pista de baile.

La cosa está en saber encontrar ese tema que habla de ti, y solamente de ti.
Tocamos, ya digo, a un puñado de estrofas por barba, que nos definen, que nos posicionan. Que nos desnudan frente a los demás, y uno mismo.

Así, mi amigo José, por ejemplo, es Corazón partío, de Alejandro Sanz. Y mi amiga Ruth, Volver, volver, de Chavela Vargas. Eso se ve, se escucha.

Yo todavía no sé a qué canción me parezco. De perfil me veo más like a rolling stone, pero de frente, soy, claramente, el tema principal de la película Báilame el agua.

(Pero a tu lado...)

Aunque, no obstante, hay días en los que me miro en el espejo, y de refilón me noto un cierto parentesco con La chispa adecuada.


Creo que tengo múltiple personalidad, doctor.



Imagen sacada de http://dissenet.com/etringita/

4 comentarios:

eme dijo...

Yo soy "Del montón" de Pastora y eso es lo que cantaba antes de reencontrarme con mi chico... circunstancias de la vida, ya ves.

Toño dijo...

Y tú ya sabes cual es la canción de mi padre jajajajajaja.

Rodrigo Casteleiro dijo...

"Se levanta muy temprano con todo el día por delante..."

jeje

bego dijo...

los secretos, casi cualquiera forma parte de algo q yo tb he vivido.