domingo, 15 de marzo de 2009

Paro cardíaco

Aún hoy, mi corazón se mata a pajas contigo:

A la una y veinticinco
de la madrugada
de un dieciocho de abril
del dos mil ocho
escribo estos versos
mientras la lluvia barre
para siempre
este jueves ya viernes
que acaba y empieza
que me deja igual
que el miércoles que fue
o que el martes o que el lunes
o echando la vista atrás
que el domingo que mal dormí
en un hostal después de follar con ella.

Porque mi corazón
se mata a pajas contigo
y se muere de ganas
de bombear juntos
y morir de un infarto
mi sístole y tú diástole
pero las cosas son como son
y el único paro cardíaco
que me sobreviene
son estas madrugadas
en las que mis arterias
se colapsan de suspiros.

Todos los días son el mismo repetido
lo que cambia
es la manera de echarte en falta
a veces menos, otras como hoy
hasta dolerme el pecho.

1 comentario:

eme dijo...

Lo bueno de los paros cardiacos, son las reanimaciones ;)