sábado, 21 de marzo de 2009

Machos


No me gustan los coches. No los encuentro ni atractivos ni útiles. Contaminan, se atascan y pitan. Un coñazo.
Prefiero ir andando a los sitios, o en tren, que es mucho más romántico. No en vano, en todos los viajes que he hecho a bordo de este medio, siempre me ha ocurrido algo. Siempre he conocido a alguien.
En el coche lo único que hago es vomitar.

Tampoco tengo carnet de conducir. No me lo he sacado, ni me interesa. Y si tuviera dinero, que no es el caso, no lo emplearía en apuntarme a una autoescuela, sino en viajar por el mundo: en barco, en elefante o, ya digo, en tren. Pero nunca en coche.

Dicen que los hombres encontramos en este medio de automoción, una motivación fálica. Que lo que conducimos, y metemos en túneles, es, en realidad, nuestra polla.

Soy un castrado, vaya por dios.

Tampoco sé arreglar enchufes, ni montar muebles.

Soy la vergüenza de los machos ibéricos.



Fotografía sacada de cgi.ebay.es

1 comentario:

eme dijo...

No, sencillamente eres tú mismo.
¡Abajo con los roles :P!