martes, 3 de marzo de 2009

La habitación de Javier

La habitación de Javier huele a semen y cerveza.


Así comienza la novela que estoy escribiendo, no sé si es un buen principio, pero es el que me salió. En Dos mujeres en Praga, de Juan José Millás, hay un personaje que se pregunta, precisamente, esto mismo: si el comienzo que ha pensado para su novela es bueno o no.

Quizás el quid de todo esté en el primer párrafo. Aunque no siempre.

Hay libros, de hecho, que empiezan mal, y acaban bien. Y otros que comienzan de forma vertiginosa, y, sin embargo, terminan por los suelos.
Como el amor, como las relaciones de pareja, supongo.
Las menos, son las historias que se mantienen a flote durante las 300 páginas que dura el idilio autor-lector.

Lo común, lo que vende, son los amores tipo El Código da Vinci, best sellers sentimentales de usar y tirar, libros de una sola noche.

Aún recuerdo cuando la novela de marras se puso de moda, y a uno, en el metro, le faltaban dedos en las manos para contar la cantidad de pasajeros que la estaban leyendo. Bastaba otear ligeramente el vagón para escrutar al menos 8 ó 12 personas, tanto hombres como mujeres.
Bien pensado, leer best sellers es una forma de ligar cojonuda. Frívola, pero cojonuda. La de polvos que echó la gente gracias a Dan Brown.

Yo prefiero otra clase de libros, sinceramente, aspiro a otra clase de amor. Reconozco que me gusta follar y que cuando voy al baño, leo lo primero que cae en mis manos. Bucay y Coelho suelen aflojarme el vientre. Pero en condiciones normales, no suelo leer mierdas así.
Prefiero hacer el amor literalmente.


El caso es que yo no sé si el hecho de que la habitación de Javier huela a semen y cerveza, va a suponer que la gente se enganche a su historia. Tampoco sé si quiero que pase eso, que la gente me lea, me descubra.
En el fondo, este Blog no es más que un cuaderno de bitácora más o menos nocturno, acaso apuntes sobre una vida. Una mínima parte de lo que soy.


Javier, en cambio, me conoce demasiado bien. A veces, hasta me asusta.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

A mí me gusta como comienzo, tiene buena pinta.

eme dijo...

Para qué conformarse con un bestseller cuando se tiene literatura de verdad. Lo mismo ocurre con el cine, no es lo mismo una película de sobremesa de Antena 3, que una que te remueve por dentro o, sencillamente, te deja anonadado por su originalidad. Pero para gustos los colores, que cada un@ elija... (y todo es respetable).