miércoles, 11 de marzo de 2009

Janis



Un día pillé a mi gata mirando embobada este vídeo, con sus patitas en la pantalla. Tanto es así, que cuando fui a bajarla refunfuñó contrariada. No tuve más remedio que dejarla estar- cómo no, es la niña de mis ojos- con la condición, eso sí, de que cuando acabara la canción se bajase del teclado.
Pero ella no estaba mucho por la labor. De hecho, cuando Janis Joplin dejó de cantar, mi gata maulló pidiéndome que volviera a repetir el vídeo, golpeando la pantalla con sus patas una y otra vez.
Aquella misma mañana le cambié el nombre de pila. Fui al registro civil gatuno y la inscribí como Janis.
El problema es que cuando la llamo ahora por ese nombre para que venga, pasa de mí. Tengo que llamarla por el antiguo, y, claro, tenemos los dos un conflicto de identidades que pa qué.

La letra que dio origen a todo esto:

¡Oh, vamos, vamos, vamos, vamos!
¿No te hice sentir que eras el único hombre? ¡Sí!
¿Y no te di casi todo lo que posiblemente
una mujer puede dar?

¡Cariño, sabes que lo hice!
y cada vez me digo a mí misma que,
bueno, creo que ya he tenido bastante,
pero voy a demostrarte, chico, que una mujer puede ser dura,
quiero que vengas, vamos, vamos, vamos, vamos y tómalo

¡Tómalo! Toma otro pedacito de mi corazón ahora, ¡chico!

¡Oh, oh, rómpelo! Rompe otro pedacito de mi corazón, cariño, si, si, si
¡Oh, oh, cógelo!

Coge otro pedacito de mi corazón ahora, chico, sabes que lo tienes si eso te hace sentir bien Oh sí, ¡ya lo creo!

Vas por las calles sintiéndote bien
y, chico, en lo mas profundo de tu corazón,
supongo que sabes que eso no está bien,
nunca, nunca, nunca, nunca, nunca, nunca
Me oyes cuando lloro por la noche,
chico, y lloro a todas horas,
pero cada vez me digo a mí misma que
Bueno, ya no puedo soportar el dolor

Pero cuando me coges en tus brazos
lo cantaré otra vez
Digo vamos, vamos, vamos, vamos, vamos y tómalo
¡Tómalo!

Toma otro pedacito de mi corazón ahora, ¡chico! ¡Oh, oh, rómpelo!
Rompe otro pedacito de mi corazón, cariño, si ¡Oh, oh, cógelo!

Coge otro pedacito de mi corazón ahora, chico, sabes que lo tienes, pequeño, si eso te hace sentir bien

Necesito que vengas, vamos, vamos, vamos y tómalo

¡Tómalo! Toma otro pedacito de mi corazón ahora, ¡chico!
¡Oh, oh, rómpelo!

Rompe otro pedacito de mi corazón, ahora cariño, Si, ven ahora

¡Oh, oh, cógelo!

Coge otro pedacito de mi corazón ahora, chico, sabes que lo tienes whoahhhhh!!
¡Tómalo!

8 comentarios:

eme dijo...

A esa chica le gustaba sufrir, sí...

Toño dijo...

No me tomeis en serio este comentario pero parece q le va el sado :D

Rodrigo Casteleiro dijo...

Es una canción llena de desgarro. Ella le está arrojando el corazón a la cara, diciéndole: Vamos, jódeme un poco más, no te prives, aún puedo aguantar un par de asaltos...


Un ejemplo de fortaleza, y masoquismo.

Temazo donde los haya

eme dijo...

Yo más que fuerza lo que veo es desesperación, dependencia, esos amores de "ni contigo ni sin tí" que te desgarran por dentro y te convierten en esclav@ y mendigo de unos besos.
Tod@s en algún momento nos hemos creído fuertes, y al día siguiente, la mañana se ha reído de nosotros en nuestra cara (o de nuestras lágrimas).
El amor, nos guste o no, no nos hace fuertes precisamente, si no vulnerables.

Toño dijo...

Tio. Independientemente de lo que querias explicar con esta entrada. No he parado de descojonarme con el gordito vestido de haber salido directamente de la oficina que hace movimientos sensuales frente la cantante. Hay que reconocer que el chaval lo estaba gozando y dada la canción no es para menos jejeje

Rodrigo Casteleiro dijo...

Pero dentro de esa vulnerabilidad hay un espacio para la fortaleza:
Me estás jodiendo, estoy rematadamente jodida, pero quiero hacerte ver que aún te falta mucho para acabar conmigo.

Morir luchando, que se dice.

Rodrigo Casteleiro dijo...

jajaja sí, es verdad, se le ve gozando

Toño dijo...

Janis (la cantante, que no la gata) tiene una voz peculiar que mola, aunque es muy de Barrio-de-Salamanca-vieja-que-se-fuma-los-cigar-doblaos :D