sábado, 7 de marzo de 2009

Herido

Una vez me preguntaron qué canción me gustaría que sonase en mi funeral. La cuestión, aunque macabra, no deja de tener su aquel. La última nota de tu vida es, quizás, la más importante, por emotiva.
Entonces, contesté sin ningún género de dudas: The show must go on, de Queen. Obvio.
Hoy me desdigo. Quiero que suene esta canción:



Me hiero a mí mismo hoy
para ver si aún siento,
me concentro en el dolor
la única cosa que es real.
La aguja perfora un orificio,
el viejo pinchazo familiar
trata de matarlo todo
pero yo recuerdo todas las cosas.

¿En qué me he convertido?
Mi más dulce amigo,
cada persona que conozco
se aleja al final.
Pudiste tener todo
mi imperio de impureza,
te defraudaré
y te lastimaré.

Uso mi corona de mierda
en mi trono de embustero
lleno de pensamientos rotos
que no puedo reparar.
Bajo la mancha del tiempo
el sentimiento desaparece,
eres alguien más
y yo aún estoy aquí.

¿En qué me he convertido?
Mi más dulce amigo,
cada persona que conozco
se aleja al final.
Pudiste tener todo
mi imperio de impureza,
te defraudaré
y te lastimaré.

Si pudiera empezar nuevamente
a un millón de millas de aquí
me conservaría a mí mismo…
encontraría un camino…

No hay comentarios: