jueves, 12 de febrero de 2009

Un lunar a la altura del pecho


Hoy se cumplen 25 años de la muerte del escritor Julio Cortázar (Rayuela). Aquél 12 de febrero de 1984, el intelectual argentino escribía el último párrafo de su vida. Murió de leucemia a los 70 años.

Sin duda, vivió lo suficiente para contarlo. No en vano, su obra es tan extensa como su alargada figura.

No suelo acordarme de efemérides ni aniversarios, la verdad, pero hoy he madrugado, y me he acercado al quiosco a comprar el periódico-normalmente, lo cojo prestado de ciertos portales donde dejan un puñado por las noches, pero ese es otro tema-, y he visto un bellísimo artículo de Juan Cruz sobre el autor de Historias de cronopios y de famas , que me ha refrescado la memoria.

Helo aquí:

http://www.elpais.com/articulo/opinion/plenitud/intermitente/Rayuela/elpepucul/20090212elpepiopi_11/Tes

De él, de Cortázar, tomé prestada hace tiempo la siguiente frase, que sin quererlo ni notarlo ha ido adheriéndose a mi cuerpo como una mota convertida en lunar:

"Andábamos sin buscarnos, pero sabiendo que andábamos por encontrarnos".






Dicho lunar lo tengo a la altura del pecho.




Fotografía de Julio Cortázar sacada de avalovara.blogspot.com/

4 comentarios:

Bibi´s dijo...

Que buena frase es ésta.
Creo que el encuentro inesperado, imprevisto, puede ocurrir todo el tiempo si estamos dispuestos a recibir lo que el universo tiene para mostrarnos. Creo que todo el tiempo están ocurriendo cosas buenas, lleva menos que un segundo darse cuenta.
Un gran saludo,

Bibi.

Rodrigo Casteleiro dijo...

La verdad es que sí, la vida está llena de encuentros, sólo que a veces pasan inadvertidos para nosotros. Hay que andar con vocación de encontrarse

eme dijo...

En esa foto, Cortázar me recuerda a alguien... así... con barbacas... pinta de no haberse duchado en días... y... uy, uy, uy... ¿un gato? Quién podrá ser... (jajajajajajaja)

Rodrigo Casteleiro dijo...

Me ha delatado el gato...