jueves, 11 de septiembre de 2008

Personajes


Hay historias que nunca llegan a cobrar forma y se quedan en un prólogo. Otras ni siquiera llegan a eso. No pasan de ser una buena o mala idea sin posibilidades de ascenso. Las hay sin embargo que aún superando esa primera fase, no duran más de tres o cuatro capítulos. Cinco si alargamos las escenas de cama. Y otras que, asombrosamente, con el tiempo se consolidan y se convierten en una novela e incluso llegan a best seller.
¿Qué hace que una historia perdure? Ni puta idea. Ha habido prólogos en mi vida que han durado lo que una novela y novelas que se han ventilado en un prólogo. Y respecto a la trama, algunas han empezado a ponerse interesantes justo al final y otras que habían comenzado muy fuerte, se han desmoronado a la mitad. Como la vida misma, como las relaciones humanas.
Porque en el fondo no somos más que eso, personajes interpretando una historia.De 20 páginas o de 345. La nuestra, la de otros. A veces protagonistas, otras secundarios.
Eso somos.

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