sábado, 6 de septiembre de 2008

Estatuto de independencia


Adiós papá, adiós mamá...

Este gato se cambia de tejado. Me marcho de casa. Me independizo, antes incluso que el señor Ibarretxe. Sin necesidad de convocar un referéndum ni pegar un sólo tiro. De forma pacífica: sin tanques de por medio ni resoluciones de la OTAN. Sólo yo y esta libreta que me acompaña.
Por la presente me declaro nación y recojo mis bártulos. Empezaré de cero en otra calle, en otra casa. Quizás allí haya hueco para mis libros, mis discos y para tantos recuerdos.
Y lo hago en tiempos de crisis. Para más inri. Cuando media España se echa a la calle en busca de trabajo y otra media se rasga las vestiduras. Yo sin ir más lejos. Pero siempre fui valedor de causas perdidas, "nunca negaré que son mis favoritas".
Puede que este sueño sólo dure semanas, dos meses, tres, seis, ocho, quien sabe, pero por poco que trascienda, habrá merecido la pena.
El destino del hombre es amar y despedirse-escribió Neruda. Vivir y fracasar, en definitiva. Y sólo fracasa quien lo intenta, quien se arriesga. Quien vive. Me quedo con esta frase de Beckett que me descubrió un escritor canario que ha vivido lo suficiente para contarlo: "Da igual, prueba otra vez, fracasa otra vez, fracasa mejor".

Y en esas estoy. Ya os iré contando.

P.D: No es una buhardilla pero tiene balcón.


Fotografía de Chema Madoz

1 comentario:

Marta dijo...

Hola videta! Me alegro mucho por ti...y sé que te las apañarás muy bien...bueno tu y M¿uffin porque también partirá contigo no? jejeje.
¡¡Molts petonets!!!

pd: a mi me queda también poco...supongo que debería ir aprendiendo a poner lavadoras,cocinar algo,...uuufff...