miércoles, 3 de septiembre de 2008

Cosas que me joden sobremanera


No me gusta...

- El olor a teja.
- Las discotecas.
- Los metrosexuales, ubersexuales y gilisexuales.
- Las petardas.
- El pachangueo y Reguetón, ton, ton, ton.
- Lo poco cívica que es la gente.
- La línea seis de metro ni la cinco ni la nueve ni...No me gusta el metro, prefiero el autobús. No, en realidad, prefiero ir andando aunque tenga que salir antes.
- El ruido de mi despertador. Madrugar.
- Los paraguas.
- El olor a cerrado de las casas viejas.
- Llevar zapatos. Las corbatas.
- Que quemen bosques.
- Que justo cuando voy a ducharme, corten el agua caliente.
- Madrid de día.
- Cruzar un paso de peatones (¡de peatones!) y que me rujan los coches.
- Los tubos de escape.
- Los malos humos.
- Las prisas.
- El vodka.
- Los bares donde te cobran por respirar.
- Los porteros que se erigen en jueces del buen gusto y el estilismo. Con 15 años me ponía cachondo entrar a las discotecas con calcetines blancos y burlar su sofisticado proceso de selección, ! A los 16, ya no. A esa edad, ya era una rata de garito.
- Que me mientan cuando saben de sobra que sé que me están mintiendo. Soy algo tontaco pero avispao.
- Que haya que ser de algo en concreto sí o sí. De un extremo u otro. O blanco o negro, o del PP o del PSOE. O estás conmigo, o contra mí. Pues no me da la gana. No creo en valores absolutos. Todo es criticable, opinable, juzgable y relativo. A mí me gusta picar de todo un poco cuando voy a un bufet. Hacerme un plato vistoso. Y en cuanto a colores me gusta el azul, el negro, el rojo y el verde pero también el amarillo, gris o blanco. Y soy del Partido Bohemio (P.B. para los amigos).
- Las etiquetas y clichés.
- Tener que elegir.
- La gente obstusa y cerrada. Los que Non Plus Ultra más allá de sus narices.
- La idea de matrimonio. Ni las parejas formales, prefiero los complementos.
- Ir de compras.
- Ver como la gente vomita por entrar en una 34, o no come. Y que nadie castigue a los ideólogos de toda esa mierda por crímenes contra la humanidad.
- Las dársenas.
- La hipocresía.
- La desigualdad social. Que se acuerden de los mendigos en diciembre, pero se olviden de ellos en enero.
- La navidad.
- La Conferencia Episcopal y el Vaticano.
- El machismo y el feminismo radical. Los extremos siempre se tocan.
- Que para fomentar la igualdad entre hombres y mujeres, le pongan falda a los monigotes del semáforo.
- El calor. Soy de frío y de lluvia.
- Los típicos best sellers, que la mayoría de la gente lee por aparentar. O para ligar en el metro, de camino al curro: "Vaya veo que tú también estás leyendo El Código da Vinci. Sí, es mi libro favorito. ¡No puede ser, el mio también! ¡Qué coincidencia, esto debe ser cosa del destino!" (Es verídico). Prefiero leerlos cuando han pasado de moda y ni dios se acuerda del autor.
- Amy Winehouse en su papel de diva trasnochada. Es curioso, hasta en esto hay machismo. Un músico (macho, PeterDoherty, por ejemplo) puede pasearse por los medios, medio yonki, totalmente puesto, alcoholizado, con los pantalones cagados incluso, con aspecto de llevar durmiendo un mes dentro de una bañera llena de vómitos que no pasa absolutamente nada. Incluso puede que hasta suba su caché. Porque la gente se referirá a él como un enfant terrible, un rebelde sin causa, un maldito, como Baudelaire. Y eso, vende. Pero si lo hace una mujer, es una acabada, una zorra drogadicta, qué cosas. A mi me dan repelús los dos. Aunque ella, quizás por aquello de que va con todo el maquillaje corrido, me da más grima.
- La gente que habla mucho y dice muy poco.
- Bucay y Coelho. ¿Para cuando una ley que juzgue a determinados escritores por estafa emocional?
- Los chungos de barrio. Y las chungas que les acompañan.
- La palabra imposible.
- Lo que hace Israel con Palestina.
- El clasismo.
- Las pelis donde explotan cosas porque sí, cuyos personajes son los mismos en todas las sagas, a saber: el guapo de turno que vacila durante hora y pico a la rubia/morena/pelirroja pibón del grupo, que al final resulta ser más lista que él, y que le salva la vida in extremis justo cuando el malo malísimo hijoputesco está a punto de degollarle, dispararle, sodomizarle. Tras lo cual echan el polvo de rigor, mientras suena de fondo la típica canción dulzona de Alannah Myles. El viejo sabelotodo, de barba y pelo canoso que tiene tres millones de carreras, y que ha sido además agente de la CIA, del KGB, de las SS, y hasta de la TIA, y Espartano en su tiempo libre, y al que todos se refieren como "el abuelo". Y el negro gracioso que dice tronco, colega, me flipa. ¡Diiiiiios no puedo con estas pelis!
- Que determinados grupos y cantantes se suban a la parra y pidan por una entrada para verlos en directo 30 y largos y hasta cuarenta y cincuenta euros.
- Los malos tratos a personas. Tanto físicos como psíquicos.
- La falta de empatía de la gente. El sálvese quien pueda, los pisotones.
- Los gritos.
- Que abandonen perros y ancianos en las gasolineras. Y niños en las estaciones.
- Que abusen de personas indefensas.
- Que determinados jueces den la razón a los violadores por entender que la mujer "iba provocando" o que "para quitarle los pantalones vaqueros hace falta la ayuda de ella".
- Las guerras.
- Que llamen daños colaterales a los asesinatos.
- Que se meta en la cárcel a robaperas y saquen a empresarios y ex alcaldes corruptos.
- Crecer.
- Los prejuicios.
- El concepto de urbanita.
- La burocracia.
- Los toros. Que hagan daño a los animales. Hace unos meses salió un desgraciado con una ristra de gatos muertos en cada mano. Creo en el Karma y de ser ese tipo, estaría acojonadito perdido. "Cada uno da lo que recibe, luego recibe lo que da...".
- El racismo, la xenofobia y la intolerancia.
- El conformismo como norma.
- Cómo está el mundo.
- Bush.
- El fútbol como excusa para ostiarse. Que siempre ganen los mismos.
- Que cancelen una serie que me gusta por falta de audiencia.
- Que se hayan celebrado los Juegos Olímpicos en China a pesar de todo.
- Levantarme con resaca.

Y creo que nada más. No sé qué pesa más si lo que me gusta o lo que no me gusta. Pero uno tiene que aprender a vivir con todo. Con lo malo y lo bueno. Porque somos nuestros ángeles pero también nuestros demonios.

Joder qué a gusto se queda uno soltando toda la mierda, diciendo lo que no le gusta. Os lo recomiendo encarecidamente a todos y todas.


Dibujo sacado de esther1985.blogspot.com

1 comentario:

Proyecto de Escritora dijo...

Casi tenemos mas cosas en común en esta lista que en la otra.
Me gusta esa frase de: no me gusta la gente que habla mucho y no dice nada.
Es verdad, hay quienes se piensan tan interesantes que solo hablan de si mismos. No se dan cuenta que así no crecen como personas.
Gracias por hacer otra de estas listas, aunque a mi me ha gustado mas la otra, quiero decir que lo malo se supone que la gente normal esta de acuerdo con esas cosas (o deberia, ya se que mucha gente no), pero la otra lista pienso que es mas personal.
Pero es solo una opinión como otra cualquiera.

Un saludo!