martes, 2 de septiembre de 2008

Cosas que hacen que mi vida valga la pena


Me gusta...

- Empaparme bajo la lluvia.
- Taparme con el edredón hasta arriba los días que nieva y mirar de reojo la ventana y pensar: "Y lo calentito que estoy yo".
- Las bufandas a rayas que te envuelven y te envuelven.
- Dormir hasta las tantas.
- Las galletas con forma de dinosaurio.
- El olor a café recién hecho y a hierba mojada.
- Respirar profundamente y oler desde lejos el mar.
- Mi trabajo. Pensar que soy un superhéroe como Peter Parker y Clark Kent. Dar voz a gente que no tiene voz.
- Los niños pequeños que dicen tacos.
- Conservar mi espacio y mi autonomía. En el amor, soy nacionalista, qué le voy a hacer.
- Sacarle la lengua a los perros y ver la cara de bobo que se les queda. Los perros orejotas.
- Bañarme desnudo en una cala y hacerle calvos al sol.
- Arreglar el mundo con un par de cervezas. Pensar que el mundo se puede cambiar.
- Que me llamen idealista e ingenuo.
- Leer. Hasta la etiqueta del champú.
- Empezar el periódico por el final.
- Escribir. Aunque sea mal.
- El silencio.
- El sonido de una guitarra acústica.
- Los cuentos.
- Saberme niño todavía. Y vivir de alquiler en mi casa árbol de Nunca Jamás.
- Contar chistes malos: "¿Qué hace una rata en una esquina? Esperar un rato" (Yo me descojono con este chiste, y tú algo te has reído...).
- El kalimotxo, el whisky y la sidra. Y por supuesto, la cerveza.
- Cocinar. Y ver mi vida a fuego lento.
- Soñar despierto, dormido, en vigilia. Soñar.
- Spiderman y Batman. Y también Lobezno.
- El personaje de V, de Vendetta. Y el de Dante en Martín (Hache).
- Las fotografías en blanco y negro.
- Pasear de noche por Madrid.
- Perderme por las calles y acabar en otro lugar distinto al que tenía pensado.
- Andar. Mis zapatillas sucias.
- Ir sin reloj.
- Encontrarme directamente con los colegas y amigos en el bar.
- Beber café hasta que me tiembla el pulso.
- Ser míope porque así cuando quiero desconectar de la gente, sólo tengo que quitarme las gafas para que el resto se convierta en una gran mancha borrosa. Es como tener una varita mágica, puedo convertir a quien guste, en sapo.
- Leer los carteles de las vallas.
- Mirar a los ojos a la gente y verme reflejado.
- Charlar, hablar, conversar, conocer, descubrir.
- Escuchar.
- Pensar en todo lo que me queda por hacer en esta vida y aún así hacer más planes. Mejor que sobre que no que falte.
- Hablar con el espejo. Insultarle y ponerle caras.
- Pedir deseos en las fuentes.
- Los muffins de chocolate. El chocolate en todas su vertientes.
- Los sitios decadentes y sórdidos.
- Los bares con billar donde no ponen a Bisbal ni Reguetón, ton, ton, ton. Ni chunta chunta marabunta. Y se puede hablar, y hasta entenderse.
- Todo lo que huela a bohemio. Aunque apeste.
- Mi barba aunque me salga por provincias.
- Los artesanos, pintores, poetas, doncellas, juglares y trovadores.
- Los mercadillos de la Edad Media que ponen en navidades.
- Las princesas que no necesitan de título para serlo.
- Julio Medem, Aristarain, Coixet, Bollaín, Almodóvar, Allen, Benigni, Tarantino, Tim Burton....
- La variedad en los gustos.
- Eva Amaral y Leonor Watling. Y también un poco Cayetana Guillén Cuervo.
- El rocanrol y el pop de los 80 y 90.
- Los plátanos y las cocacolas de gominola. Y las fresas rellenas de nata.
- Luis García Montero y Bukowski. Neruda, Miguel Hernández, Baudelaire, Machado, Lorca, Salinas (el poeta, no el ex-futbolista, ojo), Benedetti, Panero y Rimbaud. Y mi colega, Enrique, que hace unos versos de puta madre.
- Los 3d y los bocabits.
- La fanta de naranja.
- Mirar el hormiguero que hay en la cocina de mi casa e imaginarme que me convierto en una hormiga y puedo entrar dentro y pasearme por sus recovecos.
- Pablo Motos y Eva Hache.
- Mirar la lavadora y centrifugarme.
- Ver cortos y series. Padre de familia, Futurama, Prison Break, Dragon Ball, Cuestión de sexo.
- Las patatas bravas y las croquetas. La tortilla de mi abuela.
- Los bocadillos de calamares de la Plaza Mayor.
- Las paredes donde la gente escribe frases. Que le cambien el nombre a las estaciones de metro.
- Que no se persiga a la gente por expresarse.
- La Latina, Tirso y Lavapiés.
- Los mimos.
- Dalí, Picasso, Matisse, Van Gogh, Gaudí y Tapies.
- Barcelona y San Sebastián. Y La Coruña, que no falte.
- El cine español, europeo e hispano argentino. Y alguna cinta norteamericana que se salva.
- Ricardo Darín como actor. Empatado con Oscar Jaenada. Y seguido de cerca por Fele Martínez.
- Nawja Nimri como actriz. Empatada con Lola Dueñas. Y seguida de cerca por Carmen Maura.
- La comida oriental y árabe. Probar sabores nuevos.
- Lo que Amelie le hizo al tendero.
- Viajar, viajar y viajar.
- Millás, Saramago y la Etxeberría.
- Las dependientas de la FNAC.
- Imaginarme la vida de la gente que veo.
- Los cantautores. Libertad 8 y el Búho real.
- El jazz. Y las jams que hacen en el Junco. Pero también los conciertos del Populart.
- Los gatos, y en especial, los negros.
- Los tejados.
- Las chicas con el pelo corto.
- Las chicas con el pelo largo y flequillo.
- Las chicas con pocas tetas.
- Los muñecos.
- Saber que mi rosa es única.
- Las cajitas de música.
- Cantar cadillac solitario borracho como una cuba.
- Viajar en tren de madrugada.
- Apuntar cosas en mi libreta.
- Quique González y Enrique Urquijo. Sabina cuando se ponía. Fito Paéz y Leonard Cohen. Y desde hace un tiempo, también Serrat. Loquillo, Calamaro, Bunbury y Bebe. The Cure y los Ramones. Y por descontado, Revólver y Extremo. Si no existieran, escucharía música igual-la lista de grupos y solistas que me gustan es larga- pero me faltaría algo. Una costilla, el hígado o quizás, un pulmón.
- Las canciones que me hacen echarte de menos.
- Maltratarme psicológicamente pensando que vas a volver.
- Hacer poemas cuando me deprimo. Vomitar sobre un papel. Eyacularte.
- Follarme a las mentes y que se follen a la mía.
- Dejarle notas a las camareras enroscadas en un tercio.
- Las buhardillas. Pero no me gusta el precio que tienen.
- Ver atardecer pero mucho más, amanecer.
- Hablar con los actores cuando termina la obra.
- La Casa encendida.
- La palabra standby.
- Pararme cuando algo o alguien me impresiona y dejar que el tiempo siga sin mí.
- Escuchar 40 veces seguidas la misma canción cuando la descubro por primera vez. La última: Te queda mi amor, de Rebeca Jiménez. ¡Joder cómo me gusta este tema!
- Hacer una lista con cosas que valgan la pena.
......

Como diría aquél: "Más de cien motivos para no cortarse de un tajo las venas".


Cartel de la película Cosas que hacen que la vida valga la pena

1 comentario:

Proyecto de Escritora dijo...

Chapeau por la entrada. Me ha encantado esa forma de describirte, y no es que sea original o algo grandioso, pero es la forma que a mi me gustan las cosas.
Además hay muchas cosas en las que coincido contigo (y en las que no, me ha gustado también saberlas).
No te enfades si el dia de mañana hago mi propia lista...no se si publica o privada, pero a ti te doy la enhorabuena.
Por cierto, yo también leo los carteles de las vallas publicitarias,me gusta perderme por las calles,escribir es mi pasión...y muchas cosas mas, que si sigo escribiendo hago mi propia lista en tu blog, jeje. Una cosa mas que no puedo dejar pasar por alto: 1, sí, me he reido con el chiste y 2 coincidimos en gustos, y te diré mas, mi prima es la que sale en cuestion de sexo, asi que...

De verdad, hace poco que descubri tu blog, pero estoy encantada!

Un saludo!