jueves, 4 de septiembre de 2008

Caprichoso



"Fue sin querer, es caprichoso el azar. No te busqué ni me viniste a buscar".

Y como vino, se fue. Y como empezó, terminó. Porque tan caprichoso es el amor para unas cosas como para otras.
Aquél día yo estaba ahí, en medio de toda esa muchedumbre de gente que había ido a ver a los Dos Pájaros en directo. Realmente fui por Sabina, pero me acabé enamorando de Serrat. Incluso tarareé alguna letra suya haciéndome el entendido. Fue a mitad de concierto cuando cantó esta canción, de las pocas que conocía realmente-gracias por todo, a pesar de todo-. Y entonces sucedió. Se me encogió el corazón y me infarté de ti. Y eso que sabía perfectamente que Serrat la cantaría (tuve en mis manos la lista de canciones de la gira) incluso, venía preparado para ello. Anestesiado. Pero uno nunca está preparado del todo para afrontar sus recuerdos. Por mucho que tire nunca quedan bien amarrados. Siempre hay algún cabo suelto que se despendola y te arrastra con él.
Cedí. Cómo no caer en las redes de esta letra. Hasta pensé en llamarte y decirte: "Escucha". Pero ya era tarde. Demasiado tarde.

Siento estropear este bellísimo tema (uno de tantos del maestro Serrat), pero es que hoy me he levantado caprichoso.

Es jueves y mañana libro. No me esperen levantados.

Pasad un buen día.

No hay comentarios: